Microgeles sobre oro esférico mejoran el tratamiento de cáncer de mama

Aunque paclitaxel (Taxol ®) es uno de los agentes más eficaces para el tratamiento de mujeres que padecen cáncer de mama, sus graves efectos secundarios limitan su uso en estas pacientes. La toxicidad que produce se manifiesta, entre otras cosas, por el desarrollo de un intenso dolor (neuropatía periférica) tras su administración, lo que puede conducir al abandono del tratamiento.

Además, su baja solubilidad hace que deba ser administrado con solventes (como por ejemplo, Cremophor EL) que provocan reacciones de hipersensibilidad que pueden llegar a ser graves y provocar anafilaxia. Por tanto, el desarrollo de microcontenedores que ayuden a transportar el fármaco y eviten sus efectos secundarios se presenta como una posible alternativa para mejorar los resultados del tratamiento de las pacientes con cáncer de mama.

Un estudio, publicado en Nano Research, ha demostrado por primera vez que los microgeles huecos desarrollados tras la oxidación de núcleos de oro en la nanopartículas de 4-vinilpiridina son un excelente método para transportar el paclitaxel sin necesidad de  solventes tóxicos.

Esta forma de uso del fármaco aumenta, además, su actividad antitumoral y permite que penetre de una forma más eficaz en la masa tumoral (esferoides multicelulares). La versatilidad de este polímero permitirá dirigir el fármaco paclitaxel de forma más precisa y eficaz frente a las células tumorales. Por otra parte, la biocompatibilidad de los microgeles huecos del polímero 4-vinilpiridina garantizan que puedan ser usados in vivo, investigación que se está llevando a cabo en estos momentos.

El trabajo ha sido liderado por José Carlos Prados Salazar, catedrático del departamento de Anatomía y Embriología Humana y miembro de Centro de Investigación Biomédica (CIBM) de la Universidad de Granada (UGR) y del Instituto de Investigación Biosanitaria ibs.Granada; y por Juan Manuel López Romero, catedrático del departamento de Química Orgánica de la Universidad de Málaga (UMA).

La investigación ha sido desarrollada dentro de un Proyecto de Investigación de Excelencia dirigido por el profesor José Manuel Baeyens Cabrera, catedrático del departamento de Farmacología y también miembro del  CIBM de la UGR y del ibs.Granada. El proyecto ha contado con la colaboración de investigadores del Instituto de Investigación Biosanitariaibs.Granada, el Hospital Universitario Virgen de las Nieves de Granada y del departamento de Materiales Nanoestructurados  de la Universidad de Dresden (Alemania).

 

 

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Kisqali de Novartis recibe la opinión positiva del CHMP como tratamiento de primera línea para el cáncer de mama

Novartis ha anunciado que el Comité de Medicamentos de Uso Humano (CHMP) de la Agencia Europea de los Medicamentos (EMA) ha adoptado una opinión positiva recomendando la aprobación de Kisqali (ribociclib) en combinación con un inhibidor de la aromatasa para tratar a mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama localmente avanzado o metastásico, receptor hormonal positivo y receptor del factor de crecimiento epidérmico humano 2 negativo (HR+/HER2-), como tratamiento inicial basado en terapia hormonal.

La recomendación del CHMP de combinar Kisqali con cualquier inhibidor de la aromatasa significa que, de aprobarse, los oncólogos podrían prescribir Kisqali en combinación con letrozol, anastrozol o exemestano, dándoles la opción de seleccionar la terapia que consideren más adecuada para cada paciente individual.

“Esta opinión positiva del CHMP nos acerca un paso más a mejorar las vidas de las mujeres diagnosticadas con cáncer de mama avanzado o metastásico en Europa”, anunció Bruno Strigini, Director Ejecutivo de Novartis Oncología.

“Actualmente no hay una cura para el cáncer de mama avanzado y alrededor del 30 por ciento de los afectados de cáncer de mama en fase temprana desarrollarán la enfermedad avanzada. Estamos deseando trabajar con las autoridades sanitarias europeas para poner Kisqali a disposición de aquellos que puedan beneficiarse de él lo antes posible”.

La opinión positiva del CHMP se basa en la eficacia superior y la seguridad demostrada de Kisqali en combinación con letrozol, en comparación con letrozol más placebo, en el ensayo clínico de Fase III MONALEESA-2. El ensayo, que reclutó en todo el mundo a 668 mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama avanzado o metastásico HR+/HER2- que no recibieron terapia sistémica previa para el cáncer de mama avanzado, demostró que Kisqali en combinación con el inhibidor de la aromatasa letrozol, reducía el riesgo de progresión o muerte un 44%, en comparación con letrozol más placebo en un análisis intermedio. La mayoría de los acontecimientos adversos del ensayo MONALEESA-2 fueron de gravedad leve o moderada, se identificaron pronto con el seguimiento rutinario y, en general, se gestionaron interrumpiendo y/o reduciendo la dosis.

Un análisis programado de la supervivencia global a posterior, con 11 meses más de seguimiento demostró una mediana de SLP de 25,3 meses para Kisqali en combinación con letrozol y 16,0 meses para letrozol más placebo (HR=0,568 (IC 95%: 0,457-0,704; p0,0001)). Más de la mitad de las mujeres con enfermedad medible que tomaban Kisqali en combinación con letrozol experimentaron una reducción del tumor de al menos el 30% (tasa de respuesta global (TRG) en pacientes con enfermedad medible = 55% vs 39%,p=0,00025). Hay un seguimiento en marcha para evaluar la supervivencia global, al estar los datos aún immaduros.

La Comisión Europea revisará la recomendación del CHMP y normalmente emite su decisión final a los dos meses. La decisión será aplicable en los 28 estados miembros de la Unión Europea más Islandia, Noruega y Liechtenstein. Hay solicitudes de registro en proceso con otras autoridades sanitarias en todo el mundo.

En marzo de 2017, la Food and Drug Administration (FDA) de EE.UU. aprobó Kisqali en combinación con un inhibidor de la aromatasa como tratamiento inicial basado en terapia hormonal para tratar a mujeres postmenopáusicas con cáncer de mama avanzado o metastásico HR+/HER2-. Kisqali puede tomarse con o sin comida en una dosis oral diaria de 600 mg (tres comprimidos recubiertos de 200 mg) durante tres semanas, seguidas de una semana sin tratamiento. Kisqali se toma en combinación con cualquier inhibidor de la aromatasa en ciclos de cuatro semanas de duración.

En todo el mundo, se estima que 250.000 mujeres serán diagnosticadas con cáncer de mama avanzado al año. Hasta un tercio de los pacientes con cáncer de mama en fase temprana desarrollarán más tarde metástasis, situación para la que actualmente no hay ninguna cura.

 

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Desarrollan unas nanopartículas ‘pegajosas’ muy útiles para combatir el cáncer

Numerosos estudios han demostrado que las células cancerígenas destruidas con la radioterapia liberan al torrente circulatorio sus proteínas tumorales –o lo que es lo mismo, proteínas con mutaciones– y que estas proteínas son utilizadas por el sistema inmune para reconocer y, en consecuencia, atacar, a las demás células cancerígenas que se encuentran diseminadas por todo el organismo. El problema es que, en muchas ocasiones, el sistema inmune no es demasiado eficaz a la hora de detectar estas proteínas mutadas, por lo que no le vendría nada mal un poco de ayuda. Y ahora, investigadores del Centro Oncológico Integral Lineberger de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill (EE.UU.) parecen haber encontrado la manera de procurársela.

Concretamente, el estudio, publicado en la revista «Nature Nanotechnology», describe una nueva clase de nanopartículas que, denominadas ‘nanopartículas captadoras de antígenos’ y altamente ‘pegajosas’, se unen específicamente a las proteínas cancerígenas circulantes para mostrarle al sistema inmune quién es el enemigo. Unas nanopartículas que en opinión de los autores podrían trabajar de forma sinérgica con los fármacos inmunoterápicos para potenciar la respuesta inmunitaria frente al cáncer.

Como explica Andrew Z. Wang, director de la investigación, «nuestra hipótesis es que si usamos una nanopartícula capaz de agarrarse a las proteínas tumorales, muy probablemente podamos inducir una respuesta inmune mucho más robusta frente al cáncer. Creemos que esto sucede porque las nanopartículas son muy atractivas para el sistema inmune. A las células inmunitarias no les gusta nada que tenga un tamaño ‘nano’. Se creen que son virus, y en consecuencia actúan frente a ellos».

El curioso ‘efecto abscopal’

 La radioterapia, esto es, la administración de dosis controladas de radiación ionizante sobre el organismo, es comúnmente utilizada para el tratamiento de diversos tipos de cáncer. Una radioterapia que, una vez administrada sobre el tumor, provoca un fenómeno tan curioso como extraño conocido entre los médicos como ‘efecto abscopal’: la reducción del volumen de un segundo tumor –o ‘metástasis’– distinto del tumor primario donde se ha llevado a cabo la irradiación. De hecho, la palabra ‘abscopal’ es la fusión de los términos latinos ‘ab’ –fuera de– y ‘scopus’ –diana–. Es decir, es un efecto ‘fuera de diana’.

La razón para este efecto abscopal se explica, según creen los investigadores, a que la radioterapia actúa como un reclamo para las células del sistema inmune, que se concentran en torno al tumor tras la irradiación. Así, y dado que las células cancerígenas son destruidas por la radioterapia, las células inmunes utilizan las proteínas mutadas liberadas por el tumor para reconocer y combatir al resto de células cancerígenas que se encuentran repartidas por todo el cuerpo. Un efecto, además, que puede ser potenciado con los fármacos inmunoterápicos que inhiben los ‘punto de control’ –o ‘checkpoint’– inmunológicos, que no son sino unas proteínas encargadas de suprimir la actividad de los linfocitos T y, en consecuencia, de ‘apagar’ o bloquear la respuesta inmune.

Como explica Jonathan Serody, co-autor de la investigación, «la teoría es que, en un cáncer, los tumores acumulan un gran número de mutaciones en sus genomas, que estos genes mutados pueden producir proteínas mutadas, y que cualquiera de estas proteínas puede ser troceada y mostrada al sistema inmune como un cuerpo extraño. El cuerpo no está diseñado para responder a las proteínas propias, y no hay un sistema que controle la respuesta del organismo a las nuevas proteínas, por lo que hay una amplia gama de células inmunes que pueden desencadenar una respuesta frente a las mismas».

En este contexto, los autores han diseñado unas nuevas nanopartículas capaces de capturar las proteínas mutadas liberadas por las células cancerígenas. Así, y una vez son atrapadas por las células inmunes, las proteínas tumorales en la superficie de las nanopartículas ayudarán al sistema inmune a reconocer todas las células cancerígenas que se encuentren en el organismo. Pero, esta tecnología novedosa, ¿realmente funciona?

Para responder a esta pregunta, los autores utilizaron modelos animales –ratones– a los que provocaron un melanoma. Y de acuerdo con los resultados, el 20% de los ratones que recibieron las nuevas nanopartículas experimentaron la total eliminación de sus tumores –lo que no sucedió en ningún animal en los que no se administró el tratamiento.

Como destaca Andrew Wang, «en nuestro trabajo hemos visto que las nanopartículas son capturadas por las células inmunes y transportadas a los ganglios linfáticos. Y asimismo, que las nanopartículas aumentan el número de linfocitos T asesinos y el nivel de la respuesta inmune frente al cáncer».

Inmunoterapia más eficaz

En definitiva, y si bien debe mejorarse la tasa de respuesta al tratamiento, parece que las nuevas nanopartículas pueden suponer un avance muy importante en la lucha contra el cáncer.

Como refiere Andrew Wang, «si podemos trasladar nuestros hallazgos a la práctica clínica, entonces cambiaremos la inmunoterapia frente al cáncer. Nuestra tecnología tiene el potencial para mejorar la eficiencia de los inhibidores de los puntos de control inmunológicos, lo que podría incrementar la supervivencia en múltiples tipos de cáncer».

El próximo paso será diseñar una nueva generación de nanopartículas aún más ‘pegajosas’, es decir, con una capacidad aún mayor para adherirse a las proteínas tumorales. Y en último término, como concluyen los autores, «necesitaremos desarrollar un agente farmacológico basado en esta tecnología y emplearlo en la práctica clínica».

 

http://www.abc.es/salud/enfermedades/

 

Cáncer de mama, 4 pasos para una buena autoexploración

La ginecóloga y especialista en Patología mamaria y Senología de HM Hospitales, María José Barrera, subraya que la autoexploración es“fundamental” para prevenir el cáncer de mama. Según destaca, en España hay una supervivencia del 80% en este tipo de cáncergracias al diagnóstico precoz y sobre todo a la exploración y a técnicas como la mamografía.

Entre los factores de riesgo que se presentan con mayor frecuencia están: los genéticos, la edad, con mayor incidencia después de los 45 años y posterior a la menopausia, los antecedentes gestacionales, los de salud, y por último, el estilo de vida y los factores ambientales.

La Asociación española contra el Cáncer (AECC) apunta como factores de protección ante este cáncer una alimentación saludable, realizar ejercicio físico de forma regular, y prevenir la obesidad y el sobrepeso, además de la autoexploración y la mamografía.

En el caso de la mamografía, se recomienda realizar a cualquier mujer con síntomas, antes de los 40 a aquellas con antecedentes familiares o personales, y a partir de los 45 de forma periódica.

 

EN QUE CONSISTE LA AUTOEXPLORACIÓN

Se trata de la exploración de las mamas por la propia mujer y se aconseja que se haga a partir de los 20 años.  Según la AECC, permite que la mujer conozca sus mamas facilitando la detección de cualquier anomalía. “Cuanto antes mejor. Hay que empezar cuando tenemos algún familiar al que le hayan detectado un cáncer de mama, pero en general, cuanto antes se explore más se va a conocer cómo es el propio cuerpo, de forma que en el momento en el que aparezca algo se va a detectar”,  subraya la especialista de HM Hospitales.

Así, la autoexploración mamaria es un método “importantísimo” para el diagnóstico de la patología benigna de la mama. Para que la mujer conozca la anatomía y configuración de su propio cuerpo y pueda darse cuenta de cualquier cambio en la consistencia, en la secreción o en la simetría de las mamas.

 

PASOS PARA UNA BUENA AUTOEXPLORACIÓN   

Barrera recomienda realizar la autoexploración mamaria después de la menstruación. A su juicio, es más fácil detectar cualquier anomalía porque desaparece la tensión mamaria tras la regla. Aquí van los pasos:

1.- Colocarse delante del espejo y mirar buscando que las dos mamas tengan simetría, que no existan alteraciones en la forma del complejo areola- pezón, y las mamas tengan un tamaño, forma y color normales. (No toda la retracción del pezón es patológica. Ni indica un posible cáncer de mama. Hay mujeres que tienen los pezones invertidos desde el nacimiento).

“Hay que aprovechar los momentos en la ducha, frente al espejo, cuando nos echamos crema. Hay que comprobar que no aparecen lesiones o rojeces extrañas en la piel y cuándo aparecen bultosEso sí, siempre ante la duda se debe acudir al ginecólogo. Frente al espejo, te pones las manos en posición de jarra y ves si pasa algo diferente”, indica la experta.

2.- Con la mano contralateral explorar la mama. La dividimos en cinco cuadrantes: los cuatro que marca una cruz y el quinto es el complejo areola – pezón. Exploramos cuadrante por cuadrante y finalmente exprimimos el pecho desde el interior hacia el pezón para observar la posible salida de algún tipo de líquido.

3.- Levantar los brazos y fijarse si se ven las mismas alteraciones. “Se elevan las manos sobre la cabeza. Entonces, las mamas cambian y pueden aparecer por ejemplo depresiones que no habíamos visto”, especifica la experta.

4.- También aconseja realizarlo tumbada en la camay con una mano detrás de la nucaMientras, con la otra se explora la mama, primero de forma suave, y después ejerciendo más presión porque se intenta buscar algún bultito. Hay que procurar utilizar un tacto firme y pausado con las yemas de los dedosmanteniendo los dedos rectos y juntos. El movimiento debe ser circular.

 

 

http://www.tribunasalamanca.com/noticias/

 

La Fe participa en un ensayo internacional de un fármaco en la reducción de recaída o muerte en pacientes de cáncer de mama

En el último Congreso Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO, celebrado en Chicago, se han presentado los resultados positivos del ensayo Fase III OlympiAD, que muestran una mejora clínica y estadísticamente significativa en la supervivencia libre de progresión de las pacientes con cáncer de mama metastásico HER2 negativo con mutaciones en los genes BRCA1/2 en línea germinal, tratadas con olaparib, frente al tratamiento estándar con quimioterapia.

Concretamente, al alcanzar su objetivo primario de eficacia, mediante la supervivencia libre de progresión evaluada por revisión centralizada independiente y ciega, el ensayo mostró que en pacientes tratadas con olaparib se redujo hasta un 42% el riesgo de empeoramiento de la enfermedad – o muerte-, frente a aquellas que recibieron quimioterapia. Estos resultados se han publicado en la revista The New Englando Journal of Medicine.

Tal y como ha destacado la doctora Ana Santaballa, jefa de la sección de Cáncer de Mama y Tumores Ginecológicos del Hospital Universitari i Politècnic La Fe e investigadora del estudio OlympiAD, “se trata de un ensayo con un diseño muy claro, el primero que demuestra el beneficio de un inhibidor de PARP en pacientes con mutaciones de BRCA y cáncer de mama metastásico HER2 negativo”.

En este sentido, el doctor Mark E. Robson, director clínico del servicio de Genética Clínica en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York e investigador principal del estudio OlympiAD, ha señalado que “los datos del estudio presentados demuestran el beneficio de olparib en retrasar la progresión del cáncer de mama avanzado con mutación BRCA, lo que supone una nueva opción muy beneficiosa para las pacientes, como fármaco oral dirigido no quimioterápico”.

Las pacientes incluidas en el ensayo tenían cáncer de mama metastásico HER2 negativo con mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 en línea germinal. Recibieron olaparib como tratamiento de primera, segunda o tercera línea para enfermedad metastásica. Antes del reclutamiento habían sido tratadas con antraciclinas y taxanos y aquellas con receptor hormonal positivo, recibieron al menos una terapia endocrina o no fueron candidatas para este tipo de terapia.

Los objetivos secundarios mostraron una mejoría en el tiempo hasta la segunda progresión o muerte en el grupo de ensayo que recibió olaparib, frente a aquellas tratadas con quimioterapia. Además, la tasa de respuesta objetiva fue más del doble, ya que l 59% de las pacientes que recibió el fármaco respondió al tartamiento, frente al 28,8% de las tratadas con quimioterapia.

OlympiAD es un ensayo Fase III aleatorizado, abierto y multicéntrico en el que se comparó la eficacia y seguridad de olaparib frente a la quimioterapia prescrita en 302 pacientes con cáncer de mama metastásico HER2 negativo y con mutaciones germinales en los genes BRCA1 y BRCA2 deletéras o presuntamente deletéreas. Este estudio internacional se ha realizado en un total de 19 países de Europa, Asia, Norteamérica y Sudamérica. En España participaron 10 centros y aportaron 14 pacientes.

Aproximadamente, una de cada ocho mujeres será diagnosticada de cáncer de mama y alrededor de un tercio de estas pacientes lo será en estadio metastásico de la enfermedad o con progresión hacia éste. A pesar de que los tratamientos han mejorado en las últimas décadas, actualmente no existe cura para las pacientes diagnosticadas con cáncer de mama metastásico, por lo que el principal objetivo del tratamiento es retrasar la progresión de la enfermedad el mayor tiempo posible, mejorando la calidad de vida de la paciente.

http://www.lafe.san.gva.es/

Siete de cada 10 mujeres conservan el pecho tras la cirugía por un cáncer

Siete de cada diez mujeres con cáncer de mama conservan el pecho tras la cirugía según los datos del Grupo Español de Investigación de Cáncer de Mama (Geicam), que apuesta por un abordaje personalizado y multidisciplinar del tumor, y por cirugías menos agresivas que garantizan la misma supervivencia.

“Los cánceres más agresivos no son curados por una cirugía más agresiva, sino por un mejor tratamiento”, aseguró Jose E. Ales, miembro del Comité Organizador de Ragma17, la reunión de actualización multidisciplinar de referencia en España sobre esta enfermedad, que comenzó en Madrid bajo el lema ‘Cuando menos es más en el tratamiento del cáncer de mama’.

En el encuentro participó la cirujana Julia Giménez, del Instituto Valenciano de Oncología (Ivo), que resaltó que los programas de cribado con mamografía han incrementado el diagnóstico precoz, con tumores de pequeños tamaño que permiten tratamientos más conservadores, con la misma supervivencia.

Giménez recordó que hace 30 años a todas las mujeres diagnosticadas se les extirpaba la mama y ahora, cada vez se hacen cirugías menos agresivas, lo que causa menos secuelas físicas y psicológicas, ya que se extrae el tejido tumoral con márgenes adecuados, conservando la estética de la mama, y, posteriormente, se trata con radioterapia.

Destacó la importancia de hablar con la paciente y darle todas las explicaciones y dijo que en el caso de que haya que hacer una mastectomía “hay que ofrecer en la misma consulta la reconstrucción”.

Esta se puede efectuar en la misma intervención o de forma diferida —al terminar los tratamientos adyuvantes— y puede efectuarse con implantes protésicos, tejido de la propia paciente o la combinación de ambos.

Además, la cirujana se mostró también partidaria de reducir el tumor antes de la intervención con quimioterapia para poder aplicar una cirugía conservadora, tanto en la mama como en la axila.

En este sentido, la doctora Mónica Morrow, del hospital Sloan de Estados Unidos subrayó la importancia de determinar si el tumor ha llegado a los ganglios de la axila para elegir el tratamiento adecuado y evitar una cirugía innecesaria.

Para ello es imprescindible “estudiar de forma rutinaria el ganglio centinela, el primero al que se extendería el tumor de mama en su progresión al resto del organismo a través del sistema linfático”.

Así, en el caso de que el estudio “no revele la presencia de células tumorales, se evitará el vaciamiento axilar, y con ello las secuelas asociadas, como es la inflamación del brazo (linfedema).

Además, se ha decantado por no extirpar todos los ganglios de la axila si el centinela está afectado, porque “no se traduce en una mejora de la supervivencia y el riesgo de recaída es muy bajo”.

CIRUGÍA PREVENTIVA. Los expertos aprovecharán la cita de Madrid para abordar la cirugía preventiva de la mama, recomendada para las mujeres sanas con alto riesgo de mutaciones, para las que tienen alto riesgo histológico en biopsias de mamas previas, las que ya han padecido un cáncer de mama o a las que se detecta posteriormente una mutación genética.

 

http://elprogreso.galiciae.com/noticia/

Andalucía, a la cabeza en nuevas terapias en el tratamiento del cáncer con cerca de 320 ensayos clínicos abiertos

Andalucía es una de las comunidades que lidera los ensayos clínicos con inmunoterapia y terapias diana, con cerca de 320 estudios abiertos con reclutamiento activo de pacientes, la mayor parte de ellos con estas nuevas terapias. “Ambas suponen un nuevo paradigma en el abordaje del cáncer, un traje a la medida de cada persona, que está logrando índices de supervivencia con calidad de vida no vistos hasta ahora”, explica la presidenta de la Sociedad Andaluza de Oncología Médica (SAOM), Reyes Bernabé.

Este es uno de los principales logros de la Red Andaluza de Ensayos Clínicos en Oncología (Raeco), creada por la SAOM. “La Raeco es una iniciativa de los propios profesionales, que está permitiendo algo extraordinario que prácticamente sólo sucede en nuestra comunidad, que es el conocimiento compartido de todos los ensayos clínicos abiertos en nuestro territorio, algo que ha mejorado enormemente las posibilidades de médicos y pacientes de beneficiarse de la mejor opción terapéutica disponible en los hospitales de Andalucía”.

Además, según un comunicado, las principales peticiones y consultas a esta Red están relacionadas con ensayos con inmunoterapia (anti PD1, anti PD-L1, o anti CTLA4), también para pacientes con mutaciones driver (que representa una pequeña ventaja selectiva para el crecimiento del tumor) en cáncer de pulmón o pacientes con cáncer de mama con mutación BRCA o fenotipo triple negativo, entre otros.

Asimismo, se destaca que la Raeco es referente nacional en estudios y ensayos con los inhibidores de ciclinas como tratamiento dirigido para cáncer de mama, así como en inmunoterapia aplicada al cáncer de pulmón, una opción terapéutica que, aunque joven, está mostrando buenos resultados en segunda línea, e incluso algunos agentes inmunoterápicos están manifestando mejores resultados en primera línea frente a quimioterapia en aquellos pacientes cuyas biopsias muestran un porcentaje expresión de la proteína PD-L1 igual o superior al 50 por ciento.

Los principales avances alcanzados en esta red de ensayos clínicos será parte del programa de contenidos que se abordarán en el IV Congreso de la SAOM, que se celebra durante este jueves y viernes en Sevilla, y en el 200 especialistas en oncología médica debatirán precisamente sobre las últimas novedades diagnósticas y terapéuticas en algunos de los tumores de mayor impacto en la población: urológicos, ginecológicos, pulmón, digestivos, mama, melanoma y sarcoma, cabeza o cuello.

Se estima que en Andalucía se diagnostican unos 35.000 nuevos casos de cáncer cada año y que uno de cada dos hombres andaluces y una de cada tres mujeres andaluzas desarrollarán un cáncer a lo largo de su vida. A juicio de la presidenta de la SAOM, Reyes Bernabé, “estos pacientes no tienen que salir de Andalucía para recibir la atención oncológica más avanzada”.

La presidenta de la sociedad que agrupa a los oncólogos médicos andaluces se muestra “muy positiva”, asimismo, sobre el avance diagnóstico y terapéutico del cáncer alcanzado en los últimos años, así como sobre las “razonables expectativas” que se han abierto para los próximos a partir de los descubrimientos y avances obtenidos en inmunoterapia y nuevas dianas terapéuticas.

“El cáncer sigue imponiendo respeto, su nombre por sí solo nos asusta, y es lógico que así sea, pero hay que lanzar un mensaje positivo y de optimismo a los pacientes y a la sociedad, y subrayar que en este momento estamos ya empezando a ganar la batalla, que más de la mitad de los pacientes con tumores logra vencerlos, y que en determinados tipos de cánceres las tasas de supervivencia son muy altas”, ha señalado la presidenta de la SAOM, que ha añadido que en Andalucía, como en España, el tipo de tumor más frecuente sumando ambos sexos es el colorrectal, seguido del de próstata y pulmón en el hombre, y el cáncer de mama en la mujer. Sin embargo, el tumor más mortal es el de pulmón, seguido del colorrectal y, a más distancia, páncreas y mama.

Junto al reto de promover y facilitar el acceso a la innovación terapéutica, la presidenta de la SAOM también se ha referido a la necesidad de seguir avanzando conjuntamente, profesionales y administración sanitaria, en la mejora de la asistencia integrada del paciente oncológico.

 

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El Hospital Miguel Servet realiza cirugía de cáncer de mama con radioterapia intraoperatoria sin ingreso hospitalario

En los dos casos, los cirujanos generales le extrajeron el tumor conservando la mama. Acto seguido y en el mismo quirófano, los especialistas en Oncología Radioterapia administraron la radioterapia directamente en el lecho del tumor, lo que evita que estas pacientes tengan posteriormente que recibir sesiones en el acelerador de electrones.

Posteriormente, los cirujanos terminaron la intervención y las pacientes pasaron a una zona de despertar. Sobre las siete de la tarde, las mujeres fueron dadas de alta y regresaron a sus domicilios, ha detallado el Gobierno de Aragón en una nota de prensa.

La cirujana Carmen Casamayor ha explicado que “la experiencia acumulada en cirugía ambulatoria y los progresos en la técnica anestésica permiten en la actualidad un nuevo planteamiento en la asistencia a la mujer con cáncer de mama, que hace posible ofrecer un tratamiento quirúrgico ambulatorio como alternativa al ingreso ordinario”.

La facultativa ha destacado que este nuevo planteamiento precisa una adecuada selección de las enfermas y experiencia en los profesionales involucrados. Para llevar a cabo este proyecto, ha sido precisa la destacada implicación del servicio de Anestesia, entre otros. Además, las mujeres han sido sometidas a los mismos tratamientos de las operaciones de cáncer de mama habituales, como la técnica del ganglio centinela de Medicina Nuclear y el control por parte de Anatomía Patológica.

LOCALIZAR GANGLIOS AFECTADOS

María José Sangrós, de Medicina Nuclear, ha detallado que la técnica empleada permite localizar qué ganglios linfáticos (situados en la axila habitualmente) pueden estar afectados o no por el tumor. Los médicos nucleares localizan estos ganglios, los cirujanos los extraen y los anatomopatólogos, en este caso la facultativa Beatriz Eizaguirre, lo analizan. Todos ello permite evitar vaciamientos axilares innecesarios, establecer un valor pronóstico y determinar la actitud terapéutica a seguir.

Todas estas intervenciones deben desarrollarse con el apoyo de Radiodiagnóstico y de Anestesia. La radióloga Silvia Cruz dio apoyo con una prueba ecográfica in situ para, entre otras acciones, corroborar que la sonda que hay que introducir en el lecho de tumor para administrar la radioterapia se realice de forma adecuada. La administración de la radioterapia estuvo planificada por el físico Sergio Lozares y supervisada por la oncóloga radioterápica Reyes Ibáñez.

El papel de la anestesia es clave en conseguir que este tipo de cirugía pueda ser ambulatoria. El anestesista Javier Martínez Andreu ha indicado que es preciso reducir la ansiedad propia de una operación quirúrgica de estas características, dar seguridad a la paciente, minimizar los efectos de la agresión quirúrgica -sobre todo control del dolor- y aminorar los efectos secundarios de la anestesia (somnolencia, náuseas y vómitos).

RETO SOCIAL

La cirugía se enfrenta en la actualidad a un nuevo reto social: proporcionar una asistencia de calidad a un coste razonable. Actualmente ya se realiza en muchos centros cirugía de mama sin ingreso, pero el objetivo del Servet es ofrecer este tratamiento completo dada la posibilidad de aplicar la radioterapia intraoperatoria de mama, según ha manifestado la jefe de sección de Oncología Radioterápica del área genital y mama, Reyes Ibáñez.

Este tipo de radioterapia se puede administrar en el propio quirófano, siguiendo unas indicaciones muy concretas del tipo o tamaño del tumor. La aplicación intraoperatoria evita que la mujer tenga que volver posteriormente a radioterapia para someterse a sesiones del acelerador (alrededor de 20 por mujer).

La cirugía sin ingreso presenta otras muchas ventajas para las propias pacientes como mayor satisfacción de la paciente, una nueva relación médico-paciente basada en autonomía de la mujer, y una disminución del impacto psicológico de la enfermedad en la usuaria.

La cirugía sin ingreso requiere la participación de la paciente y un cambio en su actitud frente a la enfermedad, con el objeto de incrementar su participación en la toma de decisiones. La mujer adquiere la sensación de control sobre su enfermedad, ha comentado el Ejecutivo autonómico.

 

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El embarazo tras superar un cáncer de mama no aumenta el riesgo de recaída del tumor

Un estudio retrospectivo llevado a cabo por la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) y presentado en el marco de su Reunión Anual 2017 que se está celebrando en Chicago (EE.UU.) ha descartado que las mujeres que se quedan embarazadas tras superar un cáncer de mama tengan más riesgo de sufrir una recaída o de fallecer, tampoco en tumores con receptores de estrógenos positivos.

Como explica Erica L. Mayer, directora de la investigación, «estos datos dan tranquilidad a las supervivientes de un cáncer de mama que tienen un bebé tras ser diagnosticadas del tumor».

Sin mayor riesgo de recaída

El cáncer de mama es el tumor más común en mujeres en edad fértil, y el retraso de la maternidad hace que haya más riesgo de sufrir la enfermedad. No obstante, aunque la mitad de las mujeres jóvenes a las que diagnostican un tumor de este tipo dicen querer tener hijos, menos del 10% se quedan embarazadas tras el tratamiento. De hecho, de todas las supervivientes de cáncer, aquellas que han superado un tumor de la mama son las que tienen menos probabilidades de tener un bebé después del diagnóstico. Esto se debe a la creencia errónea tanto entre los médicos como en las pacientes de que el embarazo podía aumentar la posibilidad de recurrencia de la enfermedad, en especial en las afectadas por receptores de estrógenos positivos (ER-positivo), ante el temor de que los niveles hormonales durante el embarazo pudieran activar el crecimiento de células tumorales que hubieran permanecido ocultas en el organismo tras el tratamiento.

Asimismo, otra preocupación con respecto al embarazo en estas mujeres era la necesidad de interrumpir la terapia hormonal tras la cirugía antes de intentar lograr un embarazo, ya que se recomienda recibirla durante entre 5 y 10 años.

Por ello, este trabajo se basó en una revisión de los datos de 1.207 pacientes diagnosticadas con cáncer de mama no metastásico antes de 2008, todas ellas menores de 50 años. La mayoría (57%) tenían cáncer ER-positivo y más del 40% tenían factores pronósticos deficientes, como un tamaño tumoral grande y una diseminación del cáncer hacia los ganglios linfáticos axilares.

Del total de pacientes, 333 se quedaron embarazadas, y su situación fue comparada con la de 999 pacientes con cáncer de características similares, pero no embarazadas.

El tiempo medio desde el diagnóstico hasta la concepción fue de 2,4 años, aunque las mujeres con cáncer de mama ER-positivo solían tardar algo más en conseguirlo. De hecho, el 23% de las pacientes con este subtipo logró el embarazo al menos 5 años tras el diagnóstico, en comparación con el 7% de pacientes con tumores ER-negativos.

¿Embarazo protector?

Tras un seguimiento medio de aproximadamente 10 años desde el diagnóstico del tumor, no hubo diferencias en la supervivencia libre de progresión entre las mujeres que se quedaron embarazadas y las que no lo hicieron, independientemente de los receptores de estrógenos.

Los análisis secundarios mostraron que no había diferencia en la supervivencia libre de enfermedad en comparación con las mujeres que no se quedaron embarazadas, independientemente de si el embarazo llegó a término o se produjo un aborto espontáneo o de si habían amamantado a sus hijos.

Entre las supervivientes de un cáncer ER-positivo tampoco hubo diferencias en la supervivencia global entre las que se quedaron embarazadas y las que no lo hicieron. Por su parte, las que presentaban un subtipo ER-negativo y se quedaron embarazadas tuvieron una probabilidad un 42% menor de fallecer que aquellas que no estaban embarazadas.

Como explica Matteo Lambertini, co-autor de la investigación, «es posible que el embarazo pueda ser un factor protector para las pacientes con cáncer de mama ER-negativo, a través de mecanismos del sistema inmune o mecanismos hormonales, pero necesitamos más estudios al respecto».

Además, y aunque los datos sobre la lactancia materna fueron muy limitados –solo 25 mujeres informaron de haber amamantado a su recién nacido–, los resultados sugieren que la lactancia materna es factible, incluso después de la cirugía de mama.

 

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