La mitad de las mujeres con cáncer de mama sufren algún efecto secundario grave

El cáncer de mama es, con más de 25.000 nuevos diagnósticos anuales, el tumor más frecuente entre las mujeres de nuestro país. Un tipo de cáncer, además, que es responsable cada año de cerca de 6.200 fallecimientos, constituyendo así la enfermedad oncológica más letal entre la población femenina española. De ahí la necesidad, vital, de encontrar tratamientos más eficaces frente a este tumor. Y asimismo, más seguros y tolerables. Y es que como muestra un estudio dirigido por investigadores de la Universidad de Michigan en Ann Arbor (EE.UU.), cerca de la mitad de las pacientes con cáncer de mama experimentan, ya desde las primeras fases de la enfermedad, algún efecto secundario grave o muy grave asociado a sus terapias.

Como explica Steven J. Katz, director de esta investigación publicada en la revista «Cancer», «el mayor interés para las pacientes es recibir sus tratamientos en el momento preciso y según el calendario establecido cuando sea posible, para así obtener el mejor resultado clínico. Los cuidados no programados para las toxicidades, incluyendo las consultas, las visitas a los servicios de Urgencias y las estancias hospitalarias, resultan económicamente costosos, inconvenientes y perjudiciales tanto para los médicos como para las pacientes. Por tanto, debemos evitar estas toxicidades siempre que resulte posible».

Comunes y graves

El objetivo del estudio fue evaluar la tasa de efectos secundarios graves asociados al tratamiento –quimioterapia o radioterapia– del cáncer de mama. Y para ello, los autores analizaron la información aportada por 1.945 mujeres diagnosticadas de cáncer de mama en estadios iniciales sobre la presentación de siete efectos adversos comunes –náusea/vómitos, diarrea, estreñimiento, dolor, inflamación del brazo, falta de aliento e irritación de la piel de la mama– una vez había transcurrido un promedio de siete meses desde el inicio de sus tratamientos.

 Los resultados mostraron que hasta un 93% de las participantes había padecido al menos uno de los referidos efectos secundarios. Y asimismo, que en hasta un 45% de los casos, el efecto adverso tenía un carácter grave o muy grave –sobre todo en caso de presentación de dolor, irritación cutánea o estreñimiento.

Y estos efectos adversos, ¿fueron exclusivos de la quimioterapia? Pues no: hasta una tercera parte de las pacientes que sufrían un efecto secundario grave o muy grave no habían recibido quimioterapia. Además, y comparadas frente a aquellas que recibieron un único tratamiento, las pacientes tratadas con la combinación de quimioterapia y radioterapia tuvieron un riesgo un 30% superior de presentar un efecto adverso grave. Es más; las participantes en las que se practicó una doble mastectomía mostraron, frente a las sometidas a una lumpectomía, el doble de probabilidad de padecer dolor de carácter grave o muy grave.

Y ante la presentación de estas toxicidades, ¿cómo reaccionaron las pacientes? Pues en la mayoría de los casos esperaron a las consultas rutinarias de seguimiento para contárselo a sus médicos. Solo en un 9% de las situaciones concertaron una consulta adicional, y únicamente en un 5% de los casos acudieron a los servicios de Urgencias.

No hay que sufrir en silencio

En definitiva, la inmensa mayoría de las afectadas por cáncer de mama experimentan un efecto secundario grave asociado a sus terapias. Un aspecto a tener muy en cuenta dado que esta toxicidad puede conllevar a una reducción, e incluso a una interrupción, de las dosis terapéuticas, comprometiendo así la eficacia del tratamiento.

Como explica Allison Kurian, co-autora de la investigación, «como oncóloga, ya sabía por mi práctica clínica que el porcentaje de mujeres que sufren es mayor que el que normalmente se registra en los ensayos clínicos. Por lo general, las mujeres sufren en silencio, pues tienen miedo de que al decirle a sus médicos cómo las cosas van de mal se interrumpan sus tratamientos. Tenemos que cambiar esta situación».

Por ello, los autores están desarrollando una serie de herramientas para ayudar a las mujeres a entender cómo varían los efectos secundarios en función de los distintos tratamientos. Y asimismo, ya se están llevando a cabo ensayos clínicos para evaluar cómo estos efectos varían entre los regímenes de quimioterapia, así como para encontrar la mejor manera de abordarlos.

 

http://www.abc.es/salud/enfermedades/

Hallada una nueva diana que mejora la eficacia de la inmunoterapia frente al cáncer

La inmunoterapia es un tipo de tratamiento en el que se estimula la actividad del sistema inmune del paciente para que combata una enfermedad, caso por ejemplo de un tumor. Un tipo de terapia que, en opinión de los expertos, ha supuesto una auténtica revolución en el abordaje del cáncer. No en vano, y gracias a esta estimulación, el sistema inmune adquiere una mayor capacidad para detectar a las células tumorales y destruirlas. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para mejorar la eficacia y, sobre todo, la seguridad de estos tratamientos. De ahí la importancia de un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Hospital General de Massachusetts en Boston (EE.UU.), en el que se describe una nueva diana terapéutica que, denominada ‘receptor 2 del factor de necrosis tumoral’ (TNFR2), se encuentra no solo en las células de muchos tipos de cáncer, sino también en los linfocitos T reguladores que se encargan de suprimir la respuesta inmune, lo que facilitará el desarrollo de fármacos inmunoterápicos más eficaces y seguros.

Como explica Denise Faustman, directora de esta investigación publicada en la revista «Science Signaling», «ya sabíamos que el TNFR2 se encuentra altamente expresado en el microentorno del tumor, muy especialmente en los linfocitos T reguladores, pero ahora estamos empezando a comprender la eficacia, cuando menos potencial, de actuar sobre las células cancerígenas a través del oncogén de superficie ‘TNFR2’».

Nueva diana terapéutica

En los últimos años se han desarrollado distintas terapias dirigidas con anticuerpos que actúan específicamente sobre las oncoproteínas que se expresan en las superficies de las células tumorales. Es el caso, por ejemplo, de la oncoproteína HER-2, que codificada por el oncogén HER-2 se expresa en hasta un 20% de las células del cáncer de mama. Así, el objetivo de los anticuerpos es bloquear HER-2, lo que permite inhibir las señales que emiten las células cancerígenas para promover el crecimiento tumoral. El problema es que hay muchos tipos de tumores cuyas células no expresan oncoproteínas de superficie. Entonces, ¿qué se puede hacer? Pues diseñar fármacos que, en lugar de actuar sobre las células tumorales, actúen sobre el sistema inmune. O lo que es lo mismo, fármacos inmunoterápicos.

 En este contexto, la aprobación de los denominados ‘inhibidores de puntos de control inmunológicos’, esto es, de fármacos inmunoterápicos que actúan específicamente sobre receptores que, como PD-1 o CTLA4, regulan la actividad inmunitaria mediante la inhibición de los linfocitos T reguladores, ha posibilitado mejorar la capacidad del propio sistema inmune de los pacientes para combatir el cáncer. Sin embargo, hay un problema: los linfocitos T reguladores no solo se encuentran en los tumores, sino en todo el organismo, por lo que su inhibición puede resultar contraproducente.

Pero, estos linfocitos T reguladores, ¿qué es lo que hacen? Pues básicamente, son un tipo de leucocito –o glóbulo blanco– especializado en desactivar o ‘suprimir’ la respuesta inmune, lo que facilita, entre otras funciones, que el sistema inmunitario no ataque por error a las propias células del organismo. Tal es así muchas de las actuales terapias inmunes tienen por objetivo contrarrestar esta felonía de los linfocitos T reguladores. Pero como estos linfocitos no son, ni mucho menos, exclusivos de los procesos cancerígenos, las inmunoterapias acaban actuando por todo el cuerpo, no solo sobre el tumor, y ocasionan numerosos efectos secundarios.

La solución a este problema sería el hallazgo de una diana terapéutica presente no solo en la superficie de las células cancerígenas, sino en los linfocitos T reguladores que se encuentran únicamente en los tumores. Y una vez hallada, tan solo habría que diseñar un anticuerpo específico para esta diana, lo que daría como resultado tanto la anulación de la capacidad proliferativa de las células cancerígenas como la restauración del sistema inmune. ¿Y qué es lo que han conseguido los autores de la nueva investigación? Pues en primer lugar, identificar la ansiada diana: TNFR2. Y en segundo lugar, desarrollar no solo un anticuerpo monoclonal efectivo frente a la misma, sino dos.

Dos pájaros de un tiro

Y estos nuevos anticuerpos, ¿son efectivos? Pues sí. Como muestra este estudio con cultivos celulares, los anticuerpos inhibieron la proliferación de linfocitos T reguladores, permitiendo así la restauración de la capacidad inmunitaria. Además, esta inhibición fue significativamente mayor en los cultivos con células de cáncer de ovario metastásico que en los cultivos con células sanas, lo que sugiere que los linfocitos T reguladores en los que se expresa TNFR2 son exclusivos de los microambientes tumorales.

Es más; los anticuerpos monoclonales también inhibieron la proliferación de las células de cáncer de ovario, que al no poder reproducirse acabaron activando sus programas de muerte celular.

Como concluye Xin Chen, del Instituto Nacional de Cáncer de Estados Unidos (NCI), en un editorial del mismo número de la revista, «el bloqueo de TNFR2 podría tener el efecto de ‘matar dos pájaros de un tiro’: potenciar la respuesta antitumoral del sistema inmune y matar directamente a las células cancerígenas. Así, el nuevo estudio muestra de manera clara que los antagonistas de TNFR2 constituyen una terapia anticancerígena prometedora al bloquear simultáneamente una oncoproteína en las células tumorales y un punto de control inmunológico en los linfocitos T».

 

http://www.abc.es/salud/enfermedades/

El estudio de biomarcadores, clave para el futuro en el abordaje del cáncer de mama

La búsqueda de biomarcadores que permitan predecir la respuesta a los tratamientos está marcando el futuro de las investigaciones sobre el cáncer de mama, tal y como ha informado este jueves Ana Lluch, miembro del Comité Científico del Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama, con motivo de la celebración de la jornada de Conclusiones GEICAM del 39th SABCS.

De hecho, la mayor parte de las investigaciones presentadas en el 39th San Antonio Breast Cancer Simposio (SABCS), celebrado recientemente en San Antonio (Estados Unidos) y al que han asistido más de 300 expertos en cáncer de mama de todo el mundo, están encaminadas a la identificación de biomarcadores de sensibilidad o resistencia a las terapias en todos los subtipos tumorales.

Y es que, alrededor del 70% de los tipos de cáncer de mama son hormonodependientes (luminal A y B), un 15% sobreexpresa la proteína HER2 (HER2 positivo) y el resto no expresa ningún tipo de receptor (triple negativo). “En todos ellos se están produciendo avances, si bien en los de triple negativo es donde está siendo más complicado”, ha argumentado la también jefa del servicio de Oncología y Hematología del Hospital Clínico de Valencia.

Así mismo, Lluch ha informado que durante el encuentro celebrado en Estados Unidos se ha puesto de manifiesto que las alteraciones genómicas pueden cambiar cuando se produce la metástasis, por lo que es necesario no quedarse sólo con las detectadas al principio de la aparición del cáncer de mama.

Un hecho que puede ocurrir en pacientes que tienen receptores hormonales positivos, ya que se ha observado que cuando recaen pueden expresar alteraciones del receptor hormonal y dejar de ser sensibles a los inhibidores de la aromatasa y, en cambio, ser igual o más sensibles a fulvestrant y a inhibidores de ciclinas, es decir, los nuevos tratamientos.

MÁS ALTERACIONES GENÉTICAS DURANTE LA METÁSTASIS

Próximamente se van a publicar los resultados de un nuevo análisis del estudio ConvertHER, liderado por GEICAM y el MD Anderson Cancer Centenet, en el que se han secuenciado muestras del tumor inicial y del cáncer en metástasis, comprobando que se producen alteraciones “mucho más importantes” en la fase avanzada. “Por ello, es necesario que incorpore en la práctica clínica la realización de una biopsia cuando se produce una recaída”, ha aseverado la experta.

En relación al tumor de mama HER2 positivo, Lluch ha informado de que se están realizando trabajos para identificar a aquellos pacientes cuyos tumores se pueden eliminar de forma completa con el uso neoadyuvante de agentes biológicos sin necesidad de quimioterapia.

Así mismo, la investigadora ha destacado el estudio PERTAIN, liderado en España por GEICAM, en el que se pretende confirmar si en pacientes metastásicas la combinación de dos agentes biológicos (trastuzumab y pertuzumab) y una terapia hormonal (un inhibidor de la aromatasa) en primera línea mejora la supervivencia libre de profesión, frente al uso de una terapia hormonal más un solo biológico (trastuzumab). “Hemos comprobado que en el subgrupo de pacientes HER2 positivas con receptores hormonales positivos podríamos plantearnos retrasar el uso de la quimioterapia con este esquema”, ha recalcado.

Finalmente, en pacientes con cáncer de mama triple negativo, Lluch ha reconocido que se han registrado menos avances que en los dos subtipos anteriores, si bien se está investigando si en las pacientes con alteraciones de los genes BRCA1 y BRCA2 se puede aumentar la eficacia de dos familias de quimioterapias (taxanos y platinos) al combinarlos con inhibidores de la enzima PARP. “Estamos conociendo mejor la biología de estos tumores pero todavía no tenemos la piedra angular de su tratamiento”.

 

http://consalud.es/pacientes/el-estudio-de-biomarcadores

Conoce tus limones: guía visual para conocer cada signo del cáncer de mama y los bultos que no lo son

“La vida te ha dado limones. Pero, ¿conoces tus limones?” es el eslogan de la nueva campaña mundial, diseñada por la Dra. Corrine Ellsworth Beaumont, fundadora y directora de Worldwide Breast Cancer, con la que se busca explicar los 12 signos visibles (o palpables) que pueden ser síntomas de un cáncer de mama.

A través de diferentes infografías en las que se representan los pechos femeninos con limones y bajo el hashtag #knowyourlemons, la campaña señala todos los pasos necesarios que deben seguir las mujeres en caso de notar cambios en sus pechos: desde la revisión en casa hasta los pasos a seguir con un médico.

Una docena de limones almacenados en una huevera explican el aspecto que puede tener el cáncer y cómo se siente. Aunque, si alguna mujer encuentra alguno de los signos señalados en la campaña “no debe entrar en pánico, porque algunos de los cambios son normales”. Pero si permanecen, la campaña recomienda “ser inteligente y acudir a un médico”.

Los 12 signos explicados son: sentir una masa densa, una abolladura, llagas en la piel, rojeces o calor en la piel, fluidos extraños e inusuales, hoyuelos, bultos, venas que sobresalen, pezones retraidos, cambio en la forma o en el tamaño, piel de naranja y bultos ocultos que, explican, “a veces son muy duros e inamovibles, como las semillas de un limón”.

En caso de notar alguno de estos cambios en el pecho, la campaña insiste: “Si permanecen, acude al médico”. Además, se explica cómo las mujeres deben examinarse en casa para encontrar estos síntomas: “Después del periodo, haz la danza del cáncer de mama”.

Primero es necesario levantar los brazos frente a un espejo y buscar cambios en la piel, el color, el tamaño, la forma y la colocación. Después es necesario sentarse o tumbarse y colocar una mano detrás del cuello (como indica la imagen) y con la otra palpar el pecho, llegando a la axila por un lado, a la clavícula por arriba y a las costillas por abajo.

El siguiente paso consiste en ejercer presión sobre el pecho con la mano. Es necesario variar la intensidad, desde leve a fuerte, para buscar esos bultos duros que “parecen semillas de limón”. Para diferenciar este tipo bultos, la campaña explica como que se siente al palpar las distintas partes del pecho.

Los ganglios linfáticos se sienten como judías suaves y las glándulas mamarias como guisantes suaves. Además, la disección de un limón explica y dibuja las distintas partes del pecho. Al terminar con la revisión, las mujeres conocerán mejor su cuerpo y, en caso de encontrar algo extraño, solo tienen que llamar a su médico.

Otra de las imágenes explica lo que ocurre después de localizar un síntoma y de que sea revisado por el especialista porque “conocer los pasos hará que tengas más confianza y tomes las riendas de tu salud para buscar respuestas”.

 

http://www.lavanguardia.com/vivo/salud

El peso de la herencia familiar en el cáncer ginecológico

“Recomendaciones para el manejo de pacientes y prevención del cáncer ginecológico hereditario” es una guía dirigida a profesionales médicos que sirva de herramienta para abordar el cáncer hereditario en la práctica clínica diaria.

Esta iniciativa, propulsada por Labco Quality Diagnostics, ha contado con la aportación de ginecólogos, oncólogos y genetistas clínicos que han tratado distintos aspectos en el abordaje de los cánceres hereditarios relacionados con la ginecología.

Uno de los avances más destacados en la forma de abordar el cáncer ginecológico ha sido precisamente la identificación de los factores hereditarios asociados a la probabilidad de padecer un cáncer ginecológico y los estudios genéticos que ayudan a establecer este riesgo.

“La identificación de determinados genes no solo afecta a la posibilidad de padecer un determinado tipo de cáncer, sino que una vez aparecido y diagnosticado afecta directamente al pronóstico, a la posibilidad de respuesta terapéutica y puede tener un impacto significativo en el plan de tratamiento”, destaca en la guía Javier de Santiago García, jefe de sección de ginecología oncológica del Hospital Universitario La Paz de Madrid.

Mutaciones en cáncer de mama y ovario

El 70% de los cánceres de mama se desarrollan sobre mutaciones genéticas esporádicas, el 15-20% presentan agregación familiar, y solo en el 5-10% de los casos se demuestra el componente hereditario. En el cáncer de ovario, el 10-15% de los cánceres son hereditarios.

“La historia familiar de cáncer de mama es un factor de riesgo” para desarrollar este tumor, explican en el documento los doctores María Eulalia Fernández Montolí y Jordi Ponce, del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario de Bellvitge de Barcelona.

Tener un familiar de primer grado afecto, multiplica por 15 el riesgo de sufrir cáncer de mama. Sin embargo, la existencia de una historia familiar de cáncer de mama no implica necesariamente la presencia de una mutación genética hereditaria.

Es decir, la aparición de varios cánceres en el seno de una familia no siempre se asocia a la presencia de una mutación de riesgo, sino que la agregación familiar puede ser debida a factores ambientales: exposición a agentes cancerígenos compartida por los miembros de la familia (por ejemplo, el tabaco) o estilos de vida semejantes que incrementen el riesgo, como la obesidad.

Por tanto, no toda agregación familiar de casos de cáncer equivale a un síndrome de predisposición hereditaria, precisa por su parte Arantza Lekuona, jefa del Servicio de Ginecología del Hospital Universitario Donostia.

BRCA, la mutación más frecuente

Las mutaciones que se observan con más frecuencia aparecen sobre el gen de susceptibilidad al cáncer de mama 1 (BRCA 1) o bien en el gen de susceptibilidad al cáncer de mama 2 (BRCA 2).

El Síndrome de Cáncer de Mama y Ovario Hereditario (CMOH) es la causa más frecuente de cáncer hereditario en estos tipos de tumores.

En la mayoría de los casos se asocia a mutaciones hereditarias de los genes BRCA1 y BRCA2, que presentan una herencia autosómica dominante (el gen anormal de uno solo de los padres, que es el dominante, puede causar enfermedad) de alta penetrancia y se caracterizan por debutar en edades tempranas o por presentar cáncer de mama bilateral e incluso en varones.

Existen una serie de criterios clínicos de susceptibilidad genética, que permiten sospechar una predisposición hereditaria al cáncer de mama y ovario:

Fuente: Guía para el manejo de pacientes y prevención del cáncer ginecológico hereditario. LABCO

En los casos en que se detecta mutación de los genes BRCA 1 y 2, el riesgo de cáncer de mama es del 52-84% a los 70 años (57% para BRCA1 y 49% para BRCA2) y de cáncer de ovario, a la misma edad, del 11-50% (para portadoras de mutación BRCA1 del 40% y de BRCA2 del 18%).

Los cánceres de mama asociados a BRCA1 suelen presentar fenotipo basal triple negativo y un riesgo aumentado de cáncer de mama contra lateral del 15-30% a los 10 años.

En el caso del cáncer de ovario, los tumores más prevalentes son adenocarcinomas serosos de alto grado, con infiltrado intraepitelial, atipia linfocítica y mitosis. Entre el 3 y 6% de los casos de cáncer de ovario serosos de alto grado se asocian a mutación somática de los genes BRCA1 o BRCA2.

Existen otros muchos tumores que pudieran asociarse con la mutación BRCA, entre los que se incluyen: trompa de Falopio, carcinoma peritoneal primario, páncreas, próstata, melanoma uveal y cutáneo, cáncer colorrectal, de estómago o de vías biliares.

¿Qué hace sospechar si se trata de un cáncer hereditario?

Hay una serie de características que deben hacer sospechar al profesional médico de un cáncer hereditario como detalla la doctora Lekuona:

  • Edad de aparición más temprana que en la población general.
  • Alta incidencia de cáncer en la familia.
  • Presencia del mismo tipo de cáncer en los miembros de una familia.
  • Bilateralidad del tumor: cuando éste se presenta en órganos pares.
  • Multifocalidad: varios cánceres primarios en el mismo individuo.
  • Asociación con defectos del desarrollo: asociación de tumores con sobrecrecimiento corporal generalizado o asimétrico, dismorfias, malformaciones congénitas o retraso mental.
  • Evaluación de la sospecha clínica de un síndrome hereditario de predisposición al cáncer: elaboración del árbol genealógico.

¿Cómo actuar?

La guía aconseja remitir a los pacientes y familiares susceptibles de heredar un gen proclive a desarrollar cáncer a unidades especializadas en consejo genético para evaluar el riesgo y establecer un diagnóstico de sospecha a través de la realización de una historia clínica exhaustiva, personal y familiar, y la aplicación de modelos matemáticos de estimación del riesgo.

El consejo o asesoramiento genético “es clave para determinar el riesgo de sufrir cáncer hereditario antes de que aparezca mediante medidas preventivas consensuadas entre médico y paciente”, puntualiza el doctor Luis Izquierdo de la Unidad de Consejo Genético del Hospital de La Zarzuela de Madrid.

Y se determina si se cumplen los criterios para la realización de test genéticos específicos que confirmen la mutación en línea germinal (la que se hereda) y, consecuentemente, establecer un programa de detección precoz específico sobre los tumores susceptibles de riesgo incrementado o incluso medidas preventivas más agresivas sobre los órganos diana.

Así, en el caso de que se identifique una alteración genética patogénica, se pueden proponer medidas de seguimiento clínico específicas y/o medidas profilácticas, que incluyen quimio-profilaxis e incluso cirugía. Se recomienda ofrecer la posibilidad de realizar el estudio genético a todos los miembros de la familia.

El doctor Izquierdo precisa que, “por cuestiones obvias de ética, solamente se considera adecuado realizar un estudio genético en líneas germinales sobre pacientes de alto riesgo y no en la población general”.

Indicaciones para realizar un test genético al paciente según las diferentes sociedades científicas:

Fuente: Guía para el manejo de pacientes y prevención del cáncer ginecológico hereditario. LABCO

Indicaciones para realizar un test genético a los familiares del afectado según las diferentes sociedades científicas:

Fuente: Guía para el manejo de pacientes y prevención del cáncer ginecológico hereditario”. LABCO

http://www.efesalud.com/noticias

Identifican un nuevo mecanismo en el crecimiento celular del cáncer de mama

Un equipo de investigadores, que ha contado con participación española, ha identificado un nuevo mecanismo en el crecimiento celular del cáncer de mama, concretamente han identificado la sobreexpresión de la quinasa GRK2 en modelos experimentales de cáncer de mama y en pacientes con carcinoma ductal.

Las proteínas GRK2, HDAC6 y Pin1 forman un circuito regulador que estimula el crecimiento y supervivencia de las células tumorales de mama. La inhibición de GRK2 frena el crecimiento de células tumorales de mama y aumenta el efecto citotóxico de fármacos quimioterápicos. En su opinión, la desactivación del circuito regulador GRK2/HDAC6/Pin1 podría ser una futura estrategia para el desarrollo de terapias combinadas para el tratamiento de cánceres de mama no dependientes de hormonas

El cáncer de mama es la enfermedad tumoral más frecuentemente diagnosticada en mujeres y engloba diversos tipos histológicos con diferentes características moleculares, algunas de las cuales tienen valor pronóstico. De hecho, la eficacia de los tratamientos ha ido parejo al descubrimiento de las “dependencias moleculares” que presentan ciertos tipos de tumores de mama.

La sobreexpresión de la proteína HER2 en el 20% de los tumores de mama o la sensibilidad a las hormonas progesterona y estrógeno en los tumores de tipo luminal han guiado el diseño de fármacos dirigidos contra HER2 o los receptores de hormonas, mejorando el resultado clínico en esos pacientes.

Sin embargo, explican, los tumores de tipo basal, también denominados triple negativo (por ser negativos para el receptor de estrógenos (ER), de progesterona (PR) y el receptor HER2) y cuya evolución es muy agresiva, no tienen opciones de terapia dirigida, tratándose con compuestos citotóxicos y citostáticos que poseen efectos secundarios. Otro aspecto crítico es que, una vez identificado el tratamiento adecuado, el potencial terapéutico puede estar limitado por la aparición de resistencias cuya base molecular se desconoce, favoreciendo incluso la progresión hacia la enfermedad metastática.

Por lo tanto, es fundamental encontrar nuevas dependencias moleculares en el crecimiento y la viabilidad de las células cancerosas con el fin de detener la progresión de la enfermedad. Con este objetivo, Nogués y colaboradores han identificado la sobreexpresión de la quinasa GRK2 en modelos experimentales de cáncer de mama y en pacientes con carcinoma ductal.

Esta proteína estimula el crecimiento tumoral regulando la actividad de HDAC6 y Pin1, dos factores claves en la señalización oncogénica de células tumorales de mama tanto luminales como basales. La modificación de HDAC6 por GRK2 permite la de-acetilación y la activación de Pin1, lo cual estimula numerosos factores mitóticos y la proliferación celular.

Estos resultados, fruto de una colaboración internacional dirigida por los doctores Petronila Penela y Federico Mayor, investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid en el Centro de Biología Molecular “Severo Ochoa”, y publicados en la revista ‘EBioMedicine’, proporcionan nuevas claves sobre el control de la proliferación celular y proponen potenciales dianas (actividad de GRK2, de-acetilación de Pin1) cuyo bloqueo podría combinarse con tratamientos convencionales para una inhibición eficaz del crecimiento tumoral.

En la investigación también ha participado el Instituto de Investigación Sanitaria La Princesa; el Institute of Advanced Studies-Food, Hospital la Paz; el Institute for Health Research, IdiPAZ; el Hospital Universitario La Paz, School of Medicine; el Beth Israel Deaconess Medical Center y el Harvard Medical School de Boston.

http://eldia.es/2017-01-09/sociedad

Cinvestav y UNAM estudian sustancias de frutos rojos que puede ayudar en el tratamiento de cáncer de mama

Por los resultados obtenidos la investigación obtuvo el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología en Alimentos 2016 Investigadores del Cinvestav y la Universidad Autónoma de la ciudad de México estudian como el RESVERATROL, un compuesto que producen las plantas y frutos rojos, puede funcionar como terapia para revertir la metilación, que es na modificación química del ADN de células cancerígenas.

” La metilación es un mecanismo epigenético por el cual se agregan grupos metilo al ADN, estos funcionan como candidatos químicos para que los genes se mantengan activos o inactivos. es probable encontrar apagado un gen si contiene muchos metilos y encendido si las células normales tienen pocos”, mencionó la maestra en ciencias, Rubiceli Medina Aguilar.

La investigadora detalló que para reactivar la función de los genes que proteges el genoma existen factores como el ejercicio y el consumo de alimentos que contengan RESVERATROL, por ello este fitoquímico podría ser utilizado como un complemento a los tratamientos actuales contra el cáncer.

“Nosotros estudiamos este compuesto que está presente en los frutos rojos, cacahuetes,  vino tinto y como al agregarlo a cultivos celulares de cáncer de mama de un tipo que se llama triple negativo podemos modificar esos cambios epigenéticos, es decir, saber que le pasa a los grupos metilos de los genes de estas células en cultivos”, precisó Medina Aguilar.

De esta forma, la investigadora observó que el RESVERATROL puede revertir la metilación de oncogenes para inhibir la transformación de una célula  normal en una maligna que desarrolle cáncer. Además, activa genes que son defensores de las células y gracias a su efecto selectivo sólo mata las tumorales y mantiene la integridad de las sanas.

” Si podemos hablar de que a través del consumo de alimentos que contiene RESVERATROL se pueden esperar muy buenos resultados como terapia y prevención del cáncer.

Para que funcione como terapia se tiene que sintetizar la sustancia y hacer cápsulas, y de esta forma tener altas concentraciones que no se encuentran en los alimentos, precisó Medina Aguilar.

A nivel mundial se han estudiado los efectos del RESVERATROL en sus distintas presentaciones como jugo, extracto de la piel de uva y en cápsulas, a partir de esto se ha determinado que ayuda en la lucha contra el cáncer de mama, colon, pulmón, cervicouterino, piel, prostático, entre otros.

Sin embargo, la investigación del Cinvestav se ha enfocado en describir su efecto en cancer de mama triple negativo, que es uno de los tumores más agresivos que se presenta en las mujeres y para la cual las terapias actuales son altamente agresivas.

La investigación de nombre ” Panorama de metilación de células de cáncer de mama en respuesta al compuesto dietario resveratrol” fue galardonada con el Premio Nacional de Ciencia y Tecnología en Alimentos en su edición Número 40, en la categoría Profesional en Investigación en Alimentos y su impacto en la Nutrición.

Al respecto, la maestra Medina Aguilar expresó que recibir el galardón es ” una ventana de oportunidad para poder expresar y compartir que a través de los alimentos podemos cambiar la expresión de nuestros genes. Es muy importante tomar más conciencia sobre lo que comemos y creer que existe un gran potencial en los alimentos y nuestro medio ambiente para poder cambiar el futuro del cáncer y las enfermedades crónico degenerativas en nuestro país”

 

http://www.noticanarias.com/2017/cinvestav

Crean una vacuna terapéutica personalizada eficaz contra el cáncer

El cáncer es una enfermedad muy difícil de combatir porque no se trata de una invasión de virus o bacterias, sino que nuestras propias células se vuelven dañinas para el organismo. Por este motivo, la opción más frecuente para luchar contra él ha sido envenenar a todas las células del cuerpo con la esperanza de destruir a las cancerosas.

Además, dependiendo del tipo de cáncer, los procesos que se desencadenan en el paciente son completamente distintos: por ejemplo, el proceso que da lugar a la leucemia es muy diferente al que provoca el cáncer de mama.

 Los científicos han buscado durante años alternativas menos agresivas para tratar la enfermedad, así como terapias personalizadas que puedan hacer frente a cada variable de una forma más eficaz. Ahora, un estudio que ha llevado a cabo un equipo de investigadores de la Universidad de Michigan ha tenido éxito en la administración de una vacuna terapéutica personalizada para el tratamiento de cáncer.

El tratamiento se administra a través de nanodiscos cargados de neoantígenos tumorales, que son mutaciones de células específicas para cada tipo de cáncer que producen una respuesta inmunitaria del organismo. Con estas células de muestra, el propio sistema inmunitario del paciente genera linfocitos T que reconocen las células tumorales, lo que permite combatir el tumor y prevenir su crecimiento.

“Básicamente, estamos educando al sistema inmunológico con nanodiscos para que las células inmunes puedan atacar a las cancerosas de una manera personalizada“, explica James Moon, uno de los miembros del equipo.

El ensayo se ha llevado a cabo con ratones y la inmunoterapia ha demostrado ser eficaz en tumores de cáncer de colon y melanoma. Tras la vacunación, el 27% de las células T en la sangre de los ratones se dirigía a los tumores, y combinada con inhibidores inmunes de punto de control, una tecnología que amplifica la respuesta inmunológica de los linfocitos T, en diez días la mayoría de los ratones habían destruido sus tumores.  

Además, transcurridos 70 días desde el tratamiento, los científicos volvieron a inyectar células cancerosas en los ratones, pero fueron rechazadas por su sistema inmunitario y no crecieron. 

A diferencia de las vacunas preventivas, las vacunas terapéuticas de este tipo están destinadas a eliminar las células cancerosas ya establecidas. “La idea es que estas vacunas de nanodiscos activen el sistema inmunológico para combatir las células tumorales existentes de forma personalizada”, asegura Moon.

Se trata de un primer paso muy prometedor para la terapia inmunológica personalizada. Ahora los investigadores tienen que poner a prueba la tecnología en un grupo más grande de animales antes de iniciar los ensayos con seres humanos.

http://computerhoy.com/noticias/life/

“Entender el cáncer como sinónimo de muerte ya no tiene sentido”

«Han cambiado mucho las cosas en cáncer. Hay muchas patologías que antes no admitían siquiera tratamiento y ahora, incluso en el peor de los casos, en tumores más agresivos, la supervivencia se ha multiplicado hasta por 10. Por ejemplo, en casos de melanoma. En el caso de tumores de mama la gente llega a olvidarse de que tiene cáncer con metástasis. Entender el cáncer como sinónimo de muerte ya no tiene sentido».

«Lo mejor que le puede pasar a un paciente es que sea evaluado en un comité donde todos los actores de la toma de decisiones estén especializados en su patología, por ejemplo el cáncer de mama. Esto es preferible a tener un centro a cinco minutos de casa donde quien le atiende hace de todo y cuyo nivel de conocimiento es menor».

«La investigación clínica se basa mucho en la asistencia. Si uno no pasa consulta no tiene ideas, ni curiosidad, ni se le ocurren preguntas importantes. Diseñamos estudios clínicos para intentar responder a cuestiones que aparecen en el día a día. Por ejemplo, qué tipo de tratamiento hormonal hay que dar a mujeres jóvenes cuando se diagnostica cáncer de mama. Esto afecta a millones de pacientes».

«SOLTI es uno de los dos únicos grupos cooperativos de investigación en cáncer de mama que hay en España. Somos una red de unos 100 hospitales que aunamos esfuerzos. Esto aporta una excelencia a la asistencia, porque no perdemos la motivación de mejorar. No es igual atender a un paciente que atenderle bien».

«Los grupos cooperativos conseguimos financiación sobre todo a través de estudios clínicos. El 80% de ellos los financian las compañías farmacéuticas. Una segunda vía de ingresos, que no supera el 15%, es la de las donaciones, tanto privadas como públicas».

«En EEUU la cultura de donar es mayor. Es una fuente de financiación de apoyo al cáncer muy importante. Aquí somos solidarios, pero con el dinero no tanto. El porcentaje de los fondos públicos dedicado a investigación es ridículo».

«Las asociaciones de pacientes están cobrando cada vez más protagonismo. Sobre todo en cáncer de mama, porque es un cáncer de referencia y las mujeres somos mucho más proactivas que los hombres, más abiertas, reconocemos más nuestros sentimientos y necesidades. Esto no pasa entre pacientes de cáncer de próstata, más frecuente en el varón que el de mama en la mujer».

 

http://www.elmundo.es/papel/lideres

Beneficio del anticuerpo monoclonal Pertuzumab (Perjeta) en pacientes HER2+ con receptores hormonales positivos

El anticuerpo monoclonal Pertuzumab (Perjeta) se confirma como la opción que aporta más eficacia de forma segura y bien tolerada cuando se combina con Trastuzumab (Herceptin) y con cualquiera de los taxanos (quimioterapias) o terapia hormonal estándar en cáncer de mama HER2+ avanzado y también en fases iniciales antes de la cirugía (neoadyuvancia).

Así lo sugieren nuevos datos de los estudios BERENICE, PERTAIN y PERUSE, que se han presentado en el último San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS, San Antonio-Texas, 6-10 de diciembre). Desde la aprobación de Trastuzumab hace más de 15 años, Pertuzumab es la terapia que ha mostrado el mayor beneficio clínico en los casos avanzados en este tipo de tumor HER2+, que representa aproximadamente el 18% de todos los casos de cáncer de mama.

El estudio fase II BERENICE analiza el perfil de seguridad cardiovascular de Pertuzumab y Trastuzumab más la quimioterapia estándar con antraciclinas, como terapia neoadyuvante en pacientes con cáncer de mama HER2+ localmente avanzado o en fase precoz. Los resultados han mostrado que añadir este anticuerpo monoclonal anti-HER2 a la quimioterapia estándar aumenta significativamente la Respuesta Completa Patológica (RCp: ausencia de enfermedad invasiva en mama y ganglios axilares negativos en la cirugía).

Según el doctor Ramón Colomer, jefe del Servicio de Oncología del Hospital La Princesa de Madrid, y uno de los autores del estudio, “se ha podido comprobar que, además de no incrementar la toxicidad cardiaca ni ninguna otra toxicidad, esta estrategia de tratamiento tiene la eficacia esperada en términos de RCp, con más de un 60% de desaparición completa de toda la enfermedad neoplásica. Un dato muy relevante, ya que significa que en más de la mitad de las pacientes se consigue eliminar todo el tumor antes de la cirugía”.

Como indica el doctor Colomer, “alcanzar respuesta patológica completa, desaparición del tumor en el momento de la cirugía, está asociado a mejores resultados a largo plazo en estas pacientes en las que el tumor está en fase inicial.”

El estudio BERENICE es una investigación internacional, abierta, con participación de 401 pacientes. Su objetivo primario fue determinar la seguridad cardíaca durante el período neoadyuvante y los secundarios incluyen la evaluación de los efectos adversos. Según el doctor Colomer, “estar seguros que no ocurre toxicidad cardiaca asociada al uso de Pertuzumab ha sido un aspecto fundamental desde la disponibilidad de este fármaco tanto en neoadyuvancia como en cáncer metastásico. Para ello se pusieron en marcha los estudios BERENICE y PERUSE, cuya conclusión, en ambos casos, es que no aumenta la toxicidad cardiaca ni de otro tipo y, por tanto, su utilización es segura”. 

 

http://www.immedicohospitalario.es/noticia