Descubren nuevas combinaciones de fármacos para combatir el cáncer de mama

Un análisis bioinformático sobre emparejamientos entre los 64 fármacos que hay para el cáncer de mama ha permitido a los científicos del Instituto de Investigación Biomédica (IRB) de Barcelona identificar 10 nuevas combinaciones para combatir la resistencia al tratamiento de tumores de mama.

Las diez nuevas combinaciones de fármacos no han sido nunca probadas, pero el análisis hecho in silico (por computadora) ha destapado un alto potencial para combatir el cáncer de mama, según Patrick Aloy, investigador del IRB que ha dirigido el estudio.

Según Aloy, el trabajo se ha basado en el estudio de las redes de señalización celular, es decir, tener en cuenta las señales celulares que los fármacos alteran al tocar las moléculas diana adonde van dirigidas.

Siete de las 10 combinaciones testadas en células de cáncer de mama in vitro han mostrado un buen grado de sinergia, es decir, que el efecto conjunto es más potente que la suma de los efectos individuales, y una de ellas ha sido validada en ratones.

Los resultados en ratones indican que combinar raloxifene y cabozantinib, dos fármacos usados hoy por los oncólogos, potencia “drásticamente” el efecto antitumoral de los dos fármacos por separado, según el estudio, que publica ‘Cancer Research’, revista científica de la Asociación Norteamericana de Enfermos de Cáncer.

Aloy, que es el jefe del laboratorio de Bioinformática estructural y biología de redes en el IRB, ha explicado que han encontrado “muchas más combinaciones sinérgicas in silico que las surgidas de ensayos combinatorios hechos hasta ahora en laboratorio con técnicas de alto rendimiento”.

“Esto significa, que los análisis computacionales previos se traducen en mejores resultados y que son más fiables”.

Los investigadores indican que para el 70 % de las combinaciones probadas,el efecto conjunto de los dos fármacos es “mucho mayor” que el efecto individual y, por lo tanto, “para conseguir los mismos efectos terapéuticos se podrían reducir mucho las dosis”.

En el caso concreto de combinar raloxifene y cabozantinib testado en ratones, los científicos han comprobado que el tumor se reduce en un 60%, mientras que el efecto individual de los fármacos sólo consigue detener el crecimiento del tumor.

Además, pueden usarse 3 veces menos dosis de un fármaco y 25 veces menos del otro que las cantidades que se prescriben ahora.

“Esto por sí solo ya es muy importante dado que los fármacos no dejan de ser veneno para matar células. Si con menos dosis consigues más o aunque sea el mismo efecto quimioterapéutico, es una gran ventaja para los pacientes de cara a mitigar los efectos secundarios”, ha señalado Aloy.

“Además, se evitaría o aplazaría la aparición de resistencias”, ha augurado el investigador.

En el tratamiento del cáncer, uno de los problemas con que se enfrentan pacientes y oncólogos es la aparición de resistencias al tratamiento porque las células cancerosas se vuelven “insensibles” a los fármacos que las deberían matar.

Estas resistencias se deben a que la célula cancerosa muta y aprende a sortear la acción del fármaco.

En un 15 % de los casos, la finta se produce porque se ponen en funcionamiento señales moleculares alternativas que permiten a las células tumorales reactivar la división celular o evitar la muerte celular programada, por eso la terapia combinada de dos o más fármacos se ve como una vía prometedora para estas resistencias.

“Nuestros análisis nos permiten predecir las vías de señalización que quedan inhibidas con la acción conjunta de dos fármacos”, ha detallado Samira Jaeger, investigadora posdoctoral del IRB.

“Nuestro objetivo combinando fármacos es atacar la célula tumoral por varios puntos a la vez que haga muy difícil que resista al tratamiento porque tendrá incapacitadas al mismo tiempo las vías que le permiten sobrevivir y proliferar”, ha concluido.

 

http://www.lavanguardia.com/vida/

Un grupo de pacientes con cáncer de mama se ahorrará la quimioterapia

Uno de los tumores más frecuentes en la actualidad es el cáncer de mama, que también reúne los avances más significativos en la lucha contra el tumor. Esta semana, durante la reunión de la Asociación Americana para la investigación del Cáncer de Mama, que se celebra cada año en San Antonio (Texas, EE UU), el grupo español Solti presentó un ensayo que revela que seis de cada diez pacientes con cáncer de mama HER2+ podría ahorrarse la quimioterapia. ¿Cómo y por qué?

Aleix Prat, coordinador científico de Solti e investigador principal del estudio, explica a este semanario que «en el estudio hemos tratado 151 pacientes con cáncer de mama HER2+ con dos fármacos biológicos anti-HER2 pero sin quimioterapia. Hemos demostrado que en un 30% de las pacientes el tumor desaparece. Ahora bien, si utilizamos el marcador genómico, podemos identificar un 60% de las pacientes que tendrán una desaparición total, o casi total, del tumor tras 18 semanas de tratamiento. Es un hallazgo muy importante».

Para las pacientes también supone un paso importante, ya que aunque se haya avanzado mucho en cuanto a los efectos y la calidad de vida que hoy ofrecen las nuevas quimioterapias, todavía existen ciertos temores al respecto. Si se tiene en cuenta que las pacientes con HER2+ son alrededor del 20%, 3.000 de las 25.000 mujeres diagnosticadas de cáncer de mama podrían ser candidatas a prescindir de la quimio en España. El ensayo denominado Pamela ha certificado las sospechas que desde hace tiempo venían barajando los clínicos. Prat explica cómo han conseguido determinar el perfil: «Utilizando datos genómicos se pueden identificar cuatro subgrupos dentro de la enfermedad HER2+: luminal A, luminal B, basal-like y HER2-enriquecido». Esto se determina a través de la plataforma PAM50, un test capaz de analizar 50 genes. El estudio evalúa el fenotipo HER2-enriquecido como predictor de respuesta temprana a la terapia neoadyuvante de doble bloqueo con lapatinib y trastuzumab en cáncer de mama HER2+ definido por criterios histológicos. Alrededor de un 60% de las pacientes con cáncer de mama HER2+ son HER2-enriquecido, de ahí que los autores estimen que es éste el porcentaje de pacientes que podría evitar la quimioterapia.

Ahora, como apunta el coordinador científico de Solti, «el test se realiza en una biopsia del tumor. Aunque está disponible para otra indicación, aún no se puede aplicar de rutina para esta indicación concreta porque nuestro estudio “sólo” abre la puerta a buscar más evidencia de que no hace falta la quimioterapia en un grupo seleccionado de pacientes. Sin esta evidencia, no se podrá hacer de rutina. Pero estamos cada día más cerca de conseguirlo dado que ahora tenemos un test genómico que nos ayuda a identificar a estas pacientes antes de que empiecen el tratamiento».

Más precisos

Por eso, en el cáncer de mama ya se está más cerca de una medicina de precisión palpable en la práctica clínica. «La medicina de precisión es ya una realidad. Los test genómicos de segunda generación, como el PAM50 o el EndoPredict, nos proporcionan una información muy útil y precisa para poder tomar decisiones importantes en cuanto a la necesidad de quimioterapia en pacientes con cáncer de mama precoz HER2-negativo. Su uso en enfermedad HER2+ no estaba claro hasta que hemos realizado el estudio Pamela –y sus resultados lo avalan–. Gracias a esta investigación, que hemos presentado en el congreso mundial de cáncer de mama, el test del PAM50 resultará clave para que nos ayude a identificar a las pacientes que pueden ser curadas sin quimioterapia. Estamos cada día más cerca», concluye Prat

http://www.larazon.es/atusalud/salud/

La eribulina prolonga la supervivencia de las pacientes de cáncer de mama metastático

Investigadores del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIO) han demostrado que la eribulina es el único agente anticáncer que ha demostrado ser capaz de prolongar el tiempo de supervivencia en pacientes afectadas de cáncer de mama metastático tratadas previamente con quimioterapia.

Así lo han demostrado en un estudio en fase II basado en los datos de más de 170 pacientes que ha sido presentado en el XXXIX Congreso San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS), que se celebra en Texas (EE.UU.) hasta este sábado, ha informado el VHIO en un comunicado.

Según los investigadores, hasta la fecha se desconoce la existencia de un biomarcador que ayude a seleccionar a las pacientes de forma prospectiva para que éstas reciban los máximos beneficios posibles derivados del tratamiento con esta quimioterapia.

Los científicos han explorado la eficacia del fármaco eribulina y la posible asociación de este tratamiento con el perfil de expresión génica de pacientes con cáncer de mama HER2 negativo, a través del estudio de los perfiles antes y después del tratamiento con este fármaco neoadyuvante.

El estudio SOLTI1007-NeoEribulin, ha sido liderado por el investigador del VHIO y jefe de sección de Cáncer de Mama y Tumores Ginecológicos del Hospital Universitario Ramón y Cajal, Javier Cortés, y por el investigador principal del Grupo de Genómica Traslacional del VHIO y jefe de Oncología del Hospital Clínic de Barcelona, Aleix Prat.

“Los resultados revelan que los pacientes pertenecientes a los subtipos HER2-E y luminal B responden mejor al tratamiento con eribulina que los pacientes que pertenecen al resto de subtipos”, ha dicho PRat.

Y ha añadido que “además, los resultados obtenidos a partir del estudio de la evolución de los perfiles de expresión génica sugieren que la eribulina, además, tiene la capacidad de activar la conversión fenotípica hacia un estado tumoral de características menos severas”.

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Las grasas pueden tener la llave contra las metástasis

El cáncer es un enemigo a distancia. Nace y crece en un lugar concreto, pero hasta el 90% de las muertes que provoca dependen de los viajes que sus células emprenden por otros rincones del organismo: las metástasis.

Pero las claves de esas metástasis siguen jugando al escondite en los laboratorios. Aunque había sospechas, ni siquiera se conocían qué células concretas del tumor las iniciaban. Y, lo más importante, no existe ningún tratamiento específico ni eficaz contra ellas.

Ahora, una investigación liderada por el grupo de Salvador Aznar, investigador ICREA en el Instituto de Investigación Biomédica (IRB Barcelona), apunta a una pequeña gran revolución. El estudio que publica su equipo en la revista Nature ha dado tres saltos: identifica las células de origen de la metástasis en varios tipos de tumores; revela que se diferencian del resto porque dependen de las grasas –entre ellas, del ácido palmítico de muchas comidas procesadas–; y da con un marcador que, al inutilizarlo en ratones, previene por completo la formación de metástasis y reduce las ya existentes.

La serendipia de las células iniciales

“Nosotros no pretendíamos estudiar las metástasis”, comenta a Sinc Salvador Aznar. “Yo llevaba tiempo analizando las células madre del cáncer y quería profundizar en un tipo particular, las células quiescentes o dormidas”.

Una teoría cada vez más aceptada sostiene que un tumor, igual que un tejido normal, tiene unas células madre que lo originan y a partir de las cuales se derivan todas las demás. Pero dentro de ellas hay un subgrupo compuesto por células madre dormidas, que parecen funcionar como una reserva. “Podrían ser más resistentes a los tratamientos y estar detrás de las recaídas tras la quimioterapia”, añade Aznar.

La sorpresa llegó cuando trataron de separarlas y aislarlas. Usando muestras de pacientes con cáncer oral vieron que había, en efecto, células madre de ciclo más lento. “Pero cuando las analizamos, ellas mismas nos dijeron que tenían algo que ver con las metástasis, porque expresaban muchos genes relacionados con estas. Parecían adipocitos, células de la grasa. En ese momento cambiamos completamente el objetivo de la investigación”.

Para poder jugar con las células se necesita encontrar una cerradura que las diferencie. De entre todos los genes especialmente activos de las células dormidas había uno que llamaba la atención. Se llama CD36 y la proteína a la que da lugar es una puerta de entrada a las células.

Jugando con ella en ratones, los resultados fueron impactantes: cuando se aumentaba en los tumores orales, que suelen dar metástasis a los ganglios linfáticos en un 20% de las ocasiones, el porcentaje aumentaba hasta un 80% y los ganglios eran 40 veces más grandes. Al contrario, cuando se usaban anticuerpos que la bloqueaban, las metástasis disminuían entre un 80% y un 90%. En algunos casos incluso desaparecían. Y si se administraban antes de introducir las células cancerígenas, prevenían por completo su aparición. Todo ello, curiosamente, sin afectar apenas al tumor de origen.

Al revisar datos de estudios previos, el grupo de Aznar observó que el aumento de CD36 en pacientes con cáncer de pulmón, mama o vejiga también estaba relacionado con un peor pronóstico. Y cuando probaron en los ratones con melanoma o cáncer de mama, los resultados fueron muy parecidos. En el artículo hablan de un mecanismo general de metástasis.

El primer marcador para un posible tratamiento

¿Por qué nadie lo había estudiado antes? “No lo sé”, reconoce Aznar. “Los datos estaban ahí y algunos ya habían mostrado la relación con el pronóstico, pero quizá la gente prestaba atención a aquello que le interesaba. Se parece a lo que ha sucedido con CRISPR, cuya existencia descubrió un español hace años pero hasta mucho después no hubo quien vio las posibilidades y desarrolló la técnica”.

Ahora están trabajando con MRC Technology, del Reino Unido, para desarrollar anticuerpos que puedan probarse en humanos. Ese es el verdadero salto. “Esperamos conseguirlos –comenta Aznar– y que no se queden en el camino. En cualquier caso habrá que esperar unos años”. Un aspecto positivo es que, al menos en ratones y administrados durante periodos no demasiado largos de tiempo, los efectos secundarios no parecen graves. Otro: los ratones no parecían generar resistencias, presentes en la inmensa mayoría de las terapias dirigidas contra el cáncer.

Aznar, señala que “también hicimos experimentos donde se veía la relación con metástasis a pulmón, hígado o hueso”. Y aunque la mayor parte de los datos provienen de ratones sin inmunidad, “hicimos algunos ensayos con ratones inmunocompetentes y los resultados eran similares”.

Para Héctor Peinado, jefe del grupo de Microentorno y Metástasis en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), y que tampoco ha participado en el estudio, “habría que estudiar en detalle cada tipo tumoral para saber si se trata de un mecanismo universal, pero es sin duda un nuevo hit en el campo de la lucha contra la metástasis. Existe información muy limitada sobre las células que las inician. Es un gran paso el hecho de tener un marcador que puede servir de diana terapéutica, conocer el mecanismo implicado y la existencia de una terapia que podría combinarse con las actuales”.

La investigación tiene, por tanto, un doble valor. Por una parte permite identificar las células que inician la metástasis en al menos varios tipos de cáncer, lo que acelerará y mejorará la investigaciones. Por otra, abre la puerta a posibles nuevos tratamientos. Pero hay una tercera pata: la relación con las grasas y nuestro estilo de vida.

Las metástasis responden a las grasas

El vínculo entre una dieta rica en grasas y algunos tipos de cáncer, como los de colon y mama, es ya conocido, pero no tanto su correspondencia con las metástasis. “Hasta el momento se han descrito algunos estudios que describen la obesidad como un factor de riesgo de metástasis en cáncer de páncreas y algunos tipos de mama, pero los mecanismos implicados se desconocen”, afirma Peinado.

 

 

 

 

Teniendo en cuenta que las células iniciadoras parecían grasas, y la importancia de CD36 como puerta de entrada, el grupo de Aznar diseñó una serie de experimentos para comprobar cómo podía afectar la dieta de los ratones al desarrollo de metástasis. Los resultados fueron contundentes: había más y mayores metástasis cuando su dieta contenía más grasas. Y no hacía falta llevarla a valores desproporcionados. “Eran el equivalente a lo que llamamos una dieta de cafetería en humanos”, apunta Aznar.

El mecanismo exacto aún se desconoce. “Podría ser que permitan a las células obtener más energía y resistir mejor el estrés que les debe suponer salir de su entorno y colonizar otros tejidos”, sostiene Aznar. Pero “también podrían jugar un papel otros procesos, no solo la obtención de energía”. De hecho, no todas las grasas parecen perjudiciales: por ejemplo, el consumo de aceite de oliva en la dieta mediterránea se asocia con cierta protección contra el cáncer.

De momento hay al menos un sospechoso claro. Cuando las células tumorales se incubaban con ácido palmítico, estas parecían recordar la relación y producir más metástasis tras inocularse en los ratones. El dato es importante: el ácido palmítico está presente en el aceite de palma o de coco, incluidos en muchos de los productos industriales procesados. “No lo sabemos aún, pero este hecho podría estar detrás del aumento de mortalidad en algunos tipos de cáncer que se ha observado en los últimos años”, sostiene Aznar.

Averiguarlo con exactitud es muy complicado. Implicaría diseñar grandes estudios epidemiológicos de muy difícil seguimiento. Una forma indirecta pero más plausible es la que va a iniciar el grupo del propio Aznar. “Tenemos acceso a muchas muestras de pacientes con cáncer. En colaboración con el Hospital Vall d´Hebron, que también participó en este estudio, queremos analizar si hay una relación entre las grasas presentes en sangre y el riesgo de desarrollar metástasis”.

Otra puerta lógica que se abre es la posibilidad de ofrecer tratamientos dietéticos. ¿Podría una dieta baja en grasas mejorar el pronóstico de los enfermos? “Estamos estudiando también hacer un ensayo clínico para averiguarlo”, comenta Aznar. “Pero es complicado. La labor de seguimiento es muy cara y obtener financiación cuando no hay detrás un posible beneficio económico es más difícil”.

De momento el viaje tiene tres patas. El tiempo dirá si llega la cuarta, la que lo confirme.

http://www.agenciasinc.es/Reportajes/

Nueva herramienta optimiza la cirugía del cáncer de mama

Un equipo de investigación de la Universidad de Adelaida en Australia ha desarrollado una nueva herramienta que podría ayudar a mejorar la cirugía del cáncer de mama, haciendo que el trabajo de los médicos sea mucho más sencillo y preciso.

Se trata de una sonda de fibra óptica que tiene la capacidad de distinguir las células cancerosas del tejido sano normal, una cualidad que permite que los cirujanos puedan eliminar el tumor con mayor facilidad.

El tejido canceroso se encuentra en un entorno más ácido que las células normales, ya que producen más ácido láctico como consecuencia de su crecimiento agresivo. Por este motivo, para efectuar la diferenciación entre células sanas y tumorales, el aparato se basa en la diferencia de pH entre los dos tipos de tejido.

La punta de la sonda está equipada con un indicador de pH, de manera que el dispositivo emite una luz de un color diferente en función de la acidez. En el otro extremo de la sonda hay un espectrómetro en miniatura que analiza la luz y el pH.

“Hemos diseñado y probado una sonda de pH con punta de fibra que tiene una sensibilidad muy alta para diferenciar el tejido sano del canceroso, con una configuración extremadamente simple y completamente portátil”, afirma el Dr. Erik Schartner, uno de los miembros del equipo.

Las técnicas quirúrgicas para el eliminar el cáncer carecen de un método fiable que permita identificar el tipo de tejido durante la cirugía. Por lo tanto, para decidir la cantidad de tejido que va a eliminar, el médico se basa en su experiencia y su criterio, de forma que en algunas ocasiones extirpan tejido sano de más, y en otras se dejan células cancerosas sin eliminar.

 

http://computerhoy.com/noticias/life/

El Clínic desarrolla un test que predice la respuesta a la terapia del cáncer de mama

Investigadores del Hospital Clínic y del IDIBAPS (Institut D’Investigacions Biomèdiques August Pi Sunyer) han desarrollado un nuevo test genómico que predice con precisión la respuesta al tratamiento en cáncer de mama, tras analizar datos genómicos de 2.243 pacientes con esta enfermedad. La investigación, que publica este miércoles la revista Clinical Cancer Research, ha sido liderada por el jefe del Servicio de Oncología Médica del Clínic, Aleix Prat, del grupo Genómica traslacional y terapias dirigidas en tumores sólidos del IDIBAPS y del grupo de Genómica traslacional del Vall d’Hebron Instituto de Oncología (VHIO). Según Prat, cerca de un 70% de los cánceres de mama son hormonosensibles, pero este grupo es muy heterogéneo desde un punto de vista clínico y biológico. Desde hace unos años, los test genómicos de segunda generación han permitido identificar un grupo de pacientes con un bajo riesgo de recaída, que no necesitan quimioterapia, y otro grupo de alto riesgo, que sí la necesitan. En cambio, el beneficio de la quimioterapia en el grupo de pacientes con riesgo intermedio es incierto.

El equipo de Aleix Prat ha analizado los datos genómicos de los tumores de más de 2.000 pacientes con cáncer de mama tratadas en ocho estudios clínicos. Con estos datos moleculares y herramientas bioinformáticas complejas han descubierto y validado este nuevo test genómico de tercera generación que es capaz de detectar mejor la sensibilidad de los tumores al tratamiento con quimioterapia que los actuales test de segunda generación.  “Los test genómicos de segunda generación que estamos utilizando actualmente permiten predecir la supervivencia de las pacientes con cáncer de mama hormonosensible y esta información es útil para tomar decisiones sobre la necesidad de indicar quimioterapia”, ha subrayado Prat. “Con este nuevo test de tercera generación -ha añadido- hemos dado un paso adelante y ahora ya podemos predecir directamente el beneficio que se obtendrá de la quimioterapia, así como el de la hormonoterapia”.

Según el oncólogo, este test es especialmente útil en un subgrupo de pacientes con cáncer de mama que tienen un riesgo intermedio de recaída durante los primeros 10 años de seguimiento y que representan un tercio de las pacientes a las que se les realiza un test de segunda generación.

“Este es el grupo más difícil de tratar ya que no se ha establecido cuál es la opción terapéutica más conveniente. En este contexto, el test nos ayuda a decantarnos por un tratamiento u otro, o los dos”, ha señalado Prat. “Este nuevo test genómico nos acerca más a la medicina personalizada o de precisión; es decir, proporciona una información más detallada sobre los beneficios y los riesgos de la quimioterapia y la hormonoterapia. Esta información también ayuda a empoderar a las pacientes en la toma de decisiones sobre su tratamiento”, ha concluido Prat. El oncólogo ha concretado que el nuevo test será implementado asistencialmente en el Clínic a finales de año. Así, el Clínic será el primer hospital en el mundo en implementar este test de tercera generación, que se basa en los datos producidos por el test PAM50, de segunda generación, y para el que el Clínic es uno de los centros de referencia. En el estudio han participado varios hospitales de España dentro del grupo cooperativo de cáncer de mama GEICAM, investigadores de la Universidad de Carolina del Norte (EE.UU.), del Royal Marsden Foundation Trust de Londres, de la Universidad de Otago (Nueva Zelanda) y de la Universidad de Edimburgo (Escocia).

http://www.20minutos.es/noticia

 

Los pacientes alertan del aumento de pseudoterapias que dicen curar el cáncer

Los pacientes con cáncer han alertado este martes del aumento de pseudoterapias que dicen curar por sí solas la enfermedad, prácticas sin evidencia científica, algunas de las cuales prometen curaciones casi milagrosas y que se han llevado la vida de muchas personas por seguirlas.

La presidenta del Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC), Begoña Barragán, ha denunciado estas prácticas que, según ha dicho, en el mejor de los casos se llevan miles de euros de los pacientes a cambio de su ineficacia y que lamentablemente, en escenarios peores, complican la evolución de la enfermedad, llegando a provocar “en no pocos casos la muerte”.

En total, los miembros de GEPAC han identificado 26 pseudoterapias, buena parte de las cuales se ofrecen en forma de suplementos alimenticios sin aludir en su etiquetado al cáncer.

Se venden por internet o en reuniones y las personas que lo hacen actúan “como auténticas sectas”. Venden el producto que dicen cura el cáncer “de forma engañosa porque no sirven para nada”, según Barragán.

Los pacientes que las adquieren -algunos se llegan a gastar hasta 500 euros en “hierbas y pócimas”, según Barragán- lo hacen por ignorancia y por el miedo a la muerte que tradicionalmente se tiene cuando se habla de cáncer.
Y en algunos casos dejan el tratamiento médico clásico que le prescribe el médico, a quien no cuentan que están siguiendo esas psicoterapias muchas veces por vergüenza, tal y como han señalado, el doctor Ramón García Sanz, vicepresidente segundo de la Sociedad Española De Hematología Y Hemoterapia (SEHH) y Aitana Calvo Ferrándiz, secretaria científica de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).

Esas terapias pseudocientíficas pueden ser inocuas, pero también producir interacciones con el tratamiento prescrito por el médico y en ocasiones puede incluso hacer que el paciente lo abandone.

Pero no son sólo compuestos o productos físicos. Estas pseudoterapias también están basadas en elementos emocionales y quienes “las venden” lo hacen bajo el argumento de que la propia persona provoca la enfermedad y que lo mejor por tanto es aislarse.

Todas estas prácticas se recogen en una publicación -“Mitos y Pseudoterapias”-, que GEPAC ha elaborado de cara al undécimo Congreso Nacional de Pacientes con Cáncer, que se desarrollará entre el 25 y el 27 de noviembre.

En el libro se recogen entre estas prácticas: la angeloterapia, que se basa en la comunicación con ángeles para ofrecer una sanación; la terapia biomagnética; la bioneuroemoción; la dianética; la dieta alcalina; la desensibilización por medio de movimientos oculares; las flores de Bach; la hidroterapia de colón; homeopatía; iriodología, homotoxicología, el suplemento mineral milagroso; ozonoterapia; psicoanálisis o la reflexología.

Con la guía se pretenden además desterrar mitos nacidos en torno al cáncer y se recopilan 78, como que el cáncer es una enfermedad moderna creada por el hombre o que ya existe cura para esta patología, pero que la industria farmacéutica no permite que se conozca por que se iría a la quiebra.

Existen otros mitos como que los tratamientos son malos y matan más de lo que curan, que el cartílago y extracto de tiburón y el veneno de escorpión son buenos contra el cáncer, que los móviles o los aparatos electrónicos lo producen, que existen hierbas medicinales que pueden ayudar a curarlo el cáncer o que los desodorantes y antitranspirantes producen cáncer de mama.

Otros mitos son que el uso de tintes para el pelo aumenta el riesgo de tener cáncer, que si un bulto en la mama duele no es cáncer o que los sujetadores con aro pueden producirlo.

http://www.heraldo.es/noticias/suplementos/salud

Un grupo de investigadores logra controlar el cáncer de mama privando a las células de sustancias de las que se nutren

Un grupo de investigadores de la Universidad de Duke (EEUU) ha logrado controlar el cáncer de mama privando a las células cancerígenas de sustancias de las que se nutren, informó el centro de estudios en un comunicado.

Los científicos comparan las células cancerosas con atletas de élite que “dependen de dietas especiales para actuar”, y aseguran que al igual que estos, el metabolismo de las células tumorales también puede que dependan de nutrientes específicos para vivir.

La investigación se centró en identificar qué nutrientes requieren las células cancerosas para desarrollarse, con el fin de crear nuevos tratamientos contra el cáncer basados en bloquear el acceso de las células a los nutrientes que necesitan para hacerlos “morir de hambre”.

Los investigadores descubrieron que las células de una forma muy agresiva y resistente al tratamiento de cáncer de mama, llamado cáncer de mama triple negativo (TNBC), mueren rápidamente cuando se les priva de un nutriente clave llamado CISTINA. Al examinar las causas, encontraron que esta dependencia de la cistina, que es un aminoácido, se debe a un mecanismo que muchos tipos de células tumorales utilizan para migrar a nuevas ubicaciones en el cuerpo.

“Este proceso es bien conocido y aparece en las células de cáncer metastásico, y lo que hallamos es que también hace que las células sean adictas a la cistina”, aseguró en el artículo su autor principal, Jen-Tsan Ashley Chi, profesor de genética molecular y microbiología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Duke.

Los resultados del estudio, que se publicarán en el próximo número de la revista Oncogene, indican que bloquear la captación de cistina puede ser un tratamiento eficaz no sólo del cáncer de mama triple negativo, sino de otros tipos de cánceres agresivos que utilizan esta vía durante la metástasis. “Esta es una gran noticia, porque estas son las células de las que realmente queremos deshacernos”, dijo el profesor Chi.

El cáncer de mama conocido como triple negativo constituyen cerca del 10 al 20% de todos los casos de cáncer de mama, y los pacientes que lo padecen tienen pocas opciones de tratamiento fuera de la cirugía y la quimioterapia.

Chi señaló que el equipo que encabeza está ahora intentando probar moléculas bloqueadoras de cistina en los tumores y buscando biomarcadores que ayuden a identificar cuándo es probable que los cánceres respondan positivamente a este tratamiento. “Las células de cáncer de mama triple negativo han mostrado ser muy sensibles a la cistina (…), y eliminando la cistina simplemente se mueren rápidamente, mientras que a las otras células de cáncer de mama no les importaba”, agregó Chi.

 

http://www.antena3.com/noticias/salud

SOLTI pone la medicina de precisión al alcance de los pacientes con cáncer de mama

La medicina de precisión ya está integrada en la práctica clínica en algunos centros hospitalarios españoles para intentar ofrecer a los pacientes con cáncer las soluciones más adecuadas de acuerdo a las características moleculares de su tumor.

El reto en la actualidad es ampliar el alcance de estos tests y que más pacientes tengan acceso a esta oportunidad. Así lo demuestra la plataforma de cribado genómico AGATA del grupo de investigación en cáncer de mama SOLTI, que ya ha incluido a más de 200 pacientes con cáncer de mama en España.

Ésta ha sido sólo una de las cuestiones que se ha abordado en la VII Reunión Científica de SOLTI que se ha celebrado en Madrid bajo el título ‘Emerging Technologies in Precision Medicine: An Evolving Pipeline’ y que ha permitido escuchar de primera mano los últimos avances en medicina de precisión de la mano de expertos internacionales.

El entorno ha permitido una enriquecedora combinación de sesiones magistrales con una sesión de debate en un ambiente colaborativo internacional. Una exposición acerca de las plataformas de cribado genómico de todo el mundo ha dado la bienvenida a los asistentes.

Más de 100 asistentes han llenado el Auditorio de la Casa del Lector del Madrid, con un destacado montaje audiovisual e interactivo que ha permitido a los ponentes interactuar con el público, plantear preguntas en los marcadores y ofrecer sus presentaciones en un moderno escenario.

Programa AGATA

En la jornada se han dado a conocer diferentes ejemplos de cómo la genómica, la proteómica, la epigenómica y el big data se están integrando ya en iniciativas cooperativas para tratar de aplicar toda esta información en un mejor tratamiento adecuado para cada paciente.

Además, expertos nacionales e internacionales han abordado cuestiones de actualidad en el diagnóstico y tratamiento del cáncer de mama como la biopsia líquida, la epigenética o las diferencias experiencias de screening genómico que se están llevando a cabo en diferentes hospitales y centros de todo el mundo.

“El programa AGATA nos da la oportunidad de analizar el tumor de cada paciente a nivel genómico y ver las alteraciones en su ADN, ARN y en sus proteínas, de manera que un comité de expertos puede valorar los resultados de este análisis y, de la mano del oncólogo de cada paciente, asesorar sobre qué fármacos dirigidos existen para esas alteraciones concretas o bien recomendar la posibilidad de entrar a participar en un ensayo clínico con un fármaco aun no disponible en el mercado o que explore nuevas combinaciones”, explica el Dr. Prat.

“Es muy novedoso que un grupo cooperativo de investigación lance este tipo de plataformas, aunque la experiencia que nos presentan los ponentes en esta Reunión Científica demuestran que ya hay ejemplos similares en Europa y EEUU”, comenta el Coordinador Científico de SOLTI. Este programa en red permite enviar las biopsias de las pacientes a uno de los laboratorios centrales para su análisis genómico, utilizando la secuenciación de su muestra para evaluar el estado de un panel de genes implicados en el cáncer de mama.

El programa AGATA, como explica el Dr. Aleix Prat, Coordinador del Comité Científico de SOLTI, es un buen ejemplo de ello. Por el momento, 10 hospitales españoles y dos laboratorios distribuidos por todo el país permiten llevar a cabo el cribado genómico y molecular de muestras de pacientes con cáncer metastástico, con el objetivo de mejorar el acceso de estas pacientes a ensayos clínicos.

De hecho, una vez reclutadas más de 200 mujeres para esta primera fase piloto del programa AGATA, el objetivo es hacer extensible esta iniciativa a muchas más pacientes de distintas zonas geográficas de España. “En general, los laboratorios de Anatomía Patológica de los hospitales públicos del Sistema Nacional de Salud tienen recursos limitados a nivel técnico para poder ofrecer estos análisis a nivel detallado”, explica el Dr. Prat. Por eso, añade, el objetivo es poder ofrecer este análisis a cualquier oncólogo que lo solicite y poder “complementar toda esa información genómica y a nivel de proteínas con la información clínica de cada paciente para saber qué está ocurriendo realmente”.

SOLTI sigue expandiendo su red de centros reclutadores para poder ofrecer este servicio y los análisis bioinformáticos asociados a AGATA a más mujeres en España. Muestra de ello es la inclusión reciente de dos nuevos centros hospitalarios. Por eso, el portavoz de SOLTI insiste en la importancia de que las mujeres con cáncer de mama sean conocedoras de este tipo de iniciativas y “den un paso adelante” para reclamar a sus oncólogos la posibilidad de participar en un ensayo clínico. “Sabemos que sólo el 10% de las pacientes con cáncer de mama metastásico participa en ensayos clínicos, porque muchas de ellas ni siquiera se plantean esa posibilidad. Por eso, desde SOLTI queremos sumarnos también al movimiento cada vez más creciente a nivel internacional que trata de empoderar a los pacientes, para que sean ellos mismos quienes alcen la voz”.

En la reunión han participado Manel Esteller, responsable del Programa de Biología y Genética del Cáncer del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge; Ana Vivancos, responsable del Grupo de Genómica del Cáncer del Instituto Oncológico Vall d’Hebron (VHIO), que felicitaba a la organización por el montaje de esta reunión científica; Lisa Carey, Directora Médica del Centro de Cáncer de Mama de la Universidad de North Carolina; Maurizio Scaltriti, Director Asociado de Investigación Traslacional del Memorial Sloan Kettering Cancer Center de Nueva York; Fabrice André, del Instituto Gustave Roussy de Villejuif (Francia); y Jordi Rodón, responsable de Desarrollo Clínico de Nuevos Fármacos del VHIO.

 

http://prnoticias.com/salud/

La UE aprueba palbociclib para el cáncer de mama metastásico RE+/HER2-

La Comisión Europea ha aprobado palbociclib para el tratamiento de mujeres con cáncer de mama avanzado o metastásico, con receptores hormonales positivos y receptor 2 del factor de crecimiento epidérmico humano negativo (RE+/HER2-), según anuncia la compañía farmacéutica Pfizer.

“El medicamento ha recibido la aprobación para esta indicación en combinación con un inhibidor de la aromatasa o en combinación con fulvestrant en mujeres que han recibido previamente terapia endocrina. Palbociclib se convierte así el primer inhibidor de las quinasas dependiente de ciclinas 4 y 6 aprobado en Europa”, expresa Pfizer.

La farmacéutica afirma que también es el primer nuevo tratamiento de primera línea aprobado para el cáncer de mama metastásico RE+/HER2- en casi diez años.

Un primer paso

“La aprobación de palbociclib en la Unión Europea es el primer paso para el acceso al tratamiento a decenas de miles de mujeres con cáncer de mama metastásico RE+/HER2-“,  asegura el director de la Unidad de Oncología de Pfizer España,  José Alonso.

“Nuestro compromiso con las pacientes y la comunidad oncológica es facilitarles el acceso a terapias innovadoras que mejoren su pronóstico y calidad de vida, como palbociclib”, añade Alonso.

“La aprobación de palbociclib supone un importante paso adelante en el tratamiento del cáncer de mama avanzado ER+/HER2- que puede llegar a cambiar la práctica clínica y mejorar muy significativamente el pronóstico de la enfermedad”, explica por su parte el presidente de Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) y jefe de Servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón, el doctor Miguel Martín.

Datos de varios estudios

Según explica Pfizer, la aprobación de la Comisión Europea se basa en unos “sólidos datos” que incluyen los resultados del estudio fase 2 PALOMA-1, realizado con mujeres posmenopáusicas con cáncer de mama metastásico RE+/HER2- que no habían recibido terapia sistémica previa para su enfermedad avanzada, así como los resultados del ensayo fase 3 PALOMA-2 llevado a cabo en la misma población y el ensayo fase 3 PALOMA-3 en mujeres con cáncer de mama metastásico RE+/HER2- que habían progresado a una terapia endocrina previa.

“Los tres ensayos aleatorizados han demostrado que palbociclib en combinación con una terapia endocrina, prolonga significativamente la supervivencia libre de progresión, en comparación con la terapia endocrina sola o combinada con placebo”, concluye la farmacéutica.

 

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