Una de cada seis mujeres diagnosticadas con cáncer de mama tiene un síntoma distinto de un nódulo

Alrededor de una de cada seis mujeres (17 %) diagnosticadas con cáncer de mama acude a su médico con un síntoma que no es un nódulo –el síntoma de cáncer de mama más comúnmente revelado–, según concluye una nueva investigación que se presenta en la Conferencia sobre Cáncer del ‘National Cancer Research Institute’(NCRI) que se celebra en Liverpool, Reino Unido.

Los síntomas mamarios, que no son un nódulo en el seno, que pueden ser un signo de cáncer (término “no nódulo” en este estudio) incluyen anomalías en los pezones, dolor de seno, anomalías de la piel, ulceración, anormalidades de forma y una mama infectada o inflamada.

Investigadores de ‘University College London’ (UCL) en Reino Unido, examinaron los datos de más de 2.300 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama en Inglaterra en 2009/10 de la Auditoría Nacional de Diagnóstico del Cáncer en Atención Primaria.

De esta forma, los científicos vieron que, aunque la mayoría de las mujeres con cáncer de mama buscaban ayuda rápidamente, aquellas con síntomas de “no nódulo” registraban más probabilidades de retrasar la visita a su médico en comparación con las que tenían sólo un bulto en la mama.

Las mujeres que con otros síntomas van al médico más tarde

Las mujeres tanto con una protuberancia en el seno y síntomas de “no nódulo” también registraban más probabilidades de retrasar la búsqueda de ayuda. Las mujeres que presentaban úlceras en el seno, anomalías en los pezones, infección o inflamación en los senos, brazos o axilas hinchados y dolor en la axila tenían más probabilidades de esperar más de tres meses para buscar ayuda.

La doctora Monica Koo, de UCL, apunta: “Nuestra investigación muestra que alrededor de una de cada seis mujeres diagnosticadas con cáncer de mama tienen síntomas distintos a un bulto de mama. Estas mujeres son más propensas a retrasar su visita al médico en comparación con las mujeres que presentan sólo un bulto en el pecho”.

“Es crucial que las mujeres sean conscientes de que un bulto no es el único síntoma de cáncer de mama. Si están preocupadas por cualquier síntoma en los senos, lo mejor que puede hacer es que lo revise su médico lo antes posible. Diagnosticar el cáncer pronto es realmente clave para aumentar las posibilidades de supervivencia. Las campañas de concienciación de los síntomas, como la campaña ‘Be Clear on Cancer’, deben seguir haciendo hincapié en los síntomas de los senos que no sean el bulto de mama”, propone.

La directora del NCRI, Karen Kennedy, apunta: “Esta investigación muestra que, con demasiada frecuencia, las mujeres están retrasando la visita a su médico por síntomas de cáncer de mama. Esto podría deberse a que las personas simplemente no saben que el cáncer de mama puede presentarse de muchas maneras diferentes, no sólo a través de la presencia de un bulto.

Y añade: “Con una enfermedad como el cáncer de mama, es esencial ser diagnosticada lo antes posible para desarrollar y comenzar un plan de tratamiento. Las campañas de concienciación necesitan aumentar la información sobre todos los potenciales síntomas del cáncer de mama para que la gente sepa detectar las señales y cuándo ir a un médico”.

 

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Elche abre un ensayo pionero para aumentar la cura del cáncer de mama más frecuente

Elche va camino de convertirse en el lugar de referencia de la provincia y de la Comunidad Valenciana para el tratamiento del cáncer de mama. El Hospital General ha abierto este mes un ensayo clínico a nivel mundial dirigido a las pacientes que sufren el tumor más frecuente en fase inicial.

Tan solo ocho centros de toda España participan en esta investigación centrada en el cáncer de mama hormonodependiente. Entre ellos se encuentran hospitales ejemplares en Oncología como es el Gregorio Marañón de Madrid, el Ramón y Cajal de Madrid, el Virgen del Rocío de Sevilla y el Centro Oncológico de Galicia. Además de estas unidades seleccionadas, entre las que está la ciudad, hay más países de Europa, América y Asia.

Este tratamiento está pensado para las pacientes que sufren el cáncer de mama hormonodependiente, que afecta a un 60% de las mujeres. Para ello, los investigadores han introducido una molécula nueva, que en la fase avanzada ha duplicado la supervivencia de las afectadas, con metástasis. En esta línea, el jefe de Oncología del Hospital General, Álvaro Rodríguez Lescure, explicó que «el ensayo se va a valorar si añadir esa molécula al tratamiento general permitirá aumentar la supervivencia. Es una oportunidad única». Esta sustancia es conocida como palbociclib.

De esta forma, después de más de dos años de negociaciones, el Hospital General de Elche ha conseguido abrir en la ciudad esta investigación que podrán beneficiarse un gran número de mujeres, según el responsable de esta especialidad. «Lo que buscamos es poder curar a un mayor número de afectadas. Y es muy prometedor. De cada 100 casos nuevos que se detectan al año podría beneficiarse un 30% de mujeres », explicó el doctor Lescure.

Así las cosas, pacientes con cáncer de mama de toda la provincia podrán beneficiarse de este ensayo clínico, ya que los oncólogos facilitan el desplazamiento de las afectadas para optar a cualquier programa de investigación.

Este novedoso tratamiento se suministra por vía oral y se añade a los que ya toman las pacientes que sufren el tumor a causa de las hormonas. En el ensayo las pacientes se operan, reciben su quimioterapia y su tratamiento hormonal si lo necesitan. Y lo que se pretende es valorar si con esta molécula se puede revertir la resistencia hormonal del cáncer de mama.

El componente se está probando ya en Europa y Estados Unidos en la fase de metástasis, donde se ha comprobado que se duplica la posibilidad de cura. Ahora, los sanitarios quieren constatar si esta sustancia también tendría el mismo efecto en la fase más frecuente, en su fase inicial.

Asimismo, uno de los grandes beneficios, según el jefe de Oncología del Hospital General es que este tratamiento no tiene efectos secundarios. Con ello, el centro hospitalario se ha sumado al carro de nuevas terapias, ya que ahora mismo, cuenta con medicaciones muy dirigidas, como anticuerpos, además de otros ensayos abiertos.

Alto diagnóstico
El incremento de la incidencia del cáncer de mama en España es una realidad que ha desembocado en una mayor concienciación en la población para someterse a los programas de detección precoz. Entre Elche, Santa Pola y Crevillent, la Conselleria de Sanidad tiene contabilizadas un total de 41.455 mujeres de entre 45 y 69 años pendientes de someterse al cribado de esta enfermedad en los próximos dos años. Del total de esta cifra, 14.448 ya han sido citadas (del 1 al 30 de septiembre) y 11.489 han acudido ya a las pruebas de diagnóstico.

Esta alta participación, superior al 82%, sitúa a la comarca del Baix Vinalopó entre los territorios del país con mayor implicación en los programas de detección precoz.

Tras someterse a estos estudios, Sanidad ha registrado 46 casos nuevos de mujeres con tumores malignos en los nueve primeros meses del año.

 

http://www.diarioinformacion.com/elche/

Científicos estadounidenses estudian los beneficios de la vitamina D contra el cáncer de mama

La deficiencia de vitamina D ya se había asociado previamente con un mayor riesgo de diferentes tipos de cáncer. Sin embargo, los investigadores Kaiser Permanent y Roswell Park Center estudian ahora la posibilidad de que la vitamina D sea beneficiosa contra el cáncer de mama.

Los aceites del pescado graso, la exposición al sol, leches y cereales fortificados y algunos suplementos vitamínicos son las principales fuentes de vitamina D.

Según publican los autores en ‘JAMA Oncology’ la mujeres que fueron diagnosticadas con un cáncer de mama y que tras ello muestran altos niveles de vitamina D tuvieron resultados significativamente mejores a largo plazo.

Lawrence H. Kushi asegura que “las mujeres con altos niveles de vitamina D mostraban al menos un 30% de mayor supervivencia”. Los investigadores examinaron los niveles de vitamina D de 1.666 mujeres diagnosticadas con cáncer de mama 2006-2013 y realizaron un seguimiento a las mujeres durante los próximos siete años.

 

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Cáncer de mama: radioterapia interna en solo 5 días

Una reducción del tiempo de tratamiento, de 4-6 semanas a tan sólo 5 días, y una disminución de la radiación de los tejidos sanos son los beneficios más destacados del tratamiento del cáncer de mama con radioterapia interna de alta tasa (braquiterapia), respecto a la radioterapia externa convencional. Especialistas de la Clínica Universidad de Navarra han corroborado los buenos resultados de esta técnica en un estudio publicado recientemente en la revista oficial de la Sociedad Americana de Braquiterapia.

Además, el hecho de aprovechar la misma cirugía conservadora de la mama para implantar los catéteres necesarios para la braquiterapia aporta una eficacia equiparable a la del tratamiento convencional, pero con un mayor beneficio logístico (al reducir considerablemente la duración del tratamiento), y mejor aprovechamiento de la radiación.

Las conclusiones de este trabajo han revelado la eficacia de este programa de radiación en el tratamiento de cáncer de mama de buen pronóstico. Hasta la fecha, se han tratado en la Clínica Universitaria de Navarra más de 150 pacientes con esta técnica, representando el estudio más robusto con este tipo de procedimiento intraoperatorio mínimamente invasivo que se ha publicado en la literatura científica mundial.

Además, con este protocolo, los especialistas controlan la cantidad de radiación que quieren administrar en la zona de riesgo y evitan al máximo la radiación de tejido sano del resto de la mama: “Este procedimiento nos permite un tratamiento más selectivo, preservando la mayor cantidad de tejido sano y los órganos vecinos, corazón y pulmón”, subraya.

“La eficacia del programa ha sido excelente y, con una mediana de seguimiento de casi 5 años hasta la fecha, no se ha producido ningún caso de recaída en la zona tratada”, concluye el Dr. Mauricio Cambeiro, especialista en Oncología Radioterápica de la Clínica.

 

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En torno a un 80% de las mujeres con cáncer de mama ven alteradas sus relaciones sexuales

El cáncer de mama es mucho más que una enfermedad. Al miedo que supone la misma palabra ‘cáncer’ y los efectos secundarios que producen los tratamientos, que cada vez son menos agresivos y más personalizados pero siguen produciendo cambios físicos importantes, se unen los cambios en todo el entorno de la mujer: amigos, ámbito familiar, laboral… y sexual. Porque aunque siga siendo un tema sobre el que se pasa de puntillas, en torno a un 80% de las mujeres con cáncer de mama ven alteradas sus relaciones sexuales.

Por un lado, están los cambios físicos. “Tras el cáncer no se sufre una menopausia, sino una supermenopausia. Los inhibidores de aromatasa (reducen los niveles de estrógenos) son buenos para la enfermedad, pero fatales para la mucosa vaginal. La atrofia urogenital es un concepto más amplio que el sexual, comprende la uretra y toda la zona alrededor, el adelgazamiento de la mucosa provoca infecciones, escozor y otros problemas. Cada vez hay más tratamientos, pero es difícil que las pacientes hablen con total apertura. Muchas veces al explorar lo vemos nosotros y preguntamos”, señaló Mercedes Herrero, ginecóloga de HM Hospitales, en la VII Jornada Viaje a través del cáncer de mama, que se celebró en el HM Sanchinarro, organizada un año más por la revista YO DONA y EL MUNDO, con el patrocinio de Solán de Cabras y la colaboración de Bioxán, NHC, Palex, Novartis y Roche.

En esa primera mesa sobre sexualidad y estética se trató también la autoestima, que se ve muy afectada y hace que muchas mujeres teman enfrentarse al espejo. En muchos casos mejora tras la micropigmentación de la areola y el pezón. “Nunca se imaginan que va a ser tan realista. Cuando terminas el tratamiento, pierden de alguna forma el sentimiento de dolor que han pasado”, comentó Rocío Mariscal, especialista en micropigmentación estética y oncológica.

“‘Me siento mal, mutilada, me siento vieja’, son palabras que escucho a menudo en la consulta y todo eso hay que trabajarlo”, explicó Elena de Iracheta, psicóloga clínica, sexóloga y terapeuta EMDR. “Cuando llegan a consulta están un poco desvalidas, se han recuperado pero se dan cuenta de que todo ha cambiado y que han dejado las relaciones sexuales para dedicarse a sobrevivir, pero se pueden retomar con normalidad”, señaló.

Entonces, ¿se ven más afectadas las relaciones sexuales de las mujeres con cáncer que las de otras mujeres? “De alguna manera sí porque vivimos en una sociedad hipersexualizada y nuestros cuerpos están más sujetos a objeto de deseo, estamos socializadas para ser deseables, no tanto para atender nuestros deseos”, explicó la psicóloga-psicoterapeuta Yolanda Bernárdez. Pero todas coincidieron en que muchas mujeres sin cáncer, en torno a un 40%, sufren también alteraciones sexuales. “Todo depende de cómo fuera antes su vida sexual. Ésta, como la relación en general con su pareja, se puede ver reforzada ante la adversidad o por el contrario arruinarse, pero no por el cáncer en sí, podría ser por cualquier otra cosa”, recalcaron.

La sexualidad y la estética como asignaturas pendientes en el cáncer de mama fueron algunas de las cuestiones que se han tratado en esta edición. La directora de la revista YO DONA, Marta Michel, acompañada por José Luis de la Serna, patrono de la Fundación de Investigación en HM Hospitales, y Laura García Estévez, directora de la Unidad de Mama del Centro Integral Oncológico Clara Campal (Madrid), fueron los encargados de dar la bienvenida a los asistentes y moderaron algunas de las mesas de debate.

En la segunda mesa de debate, centrada en las nuevas tecnologías sanitarias y moderada por José Luis de la Serna, se trató concretamente la aplicación Única, una app que hace honor a su nombre y podría ser la primera de este tipo en todo el mundo. Nace de la experiencia de la oncóloga Ana Lluch, del Hospital Clínico de Valencia, que daba su número personal a las pacientes para que le enviaran whatsapps si tenían dudas o preguntas.

“A veces la consulta se queda corta o se olvidan cosas. Surgió la idea de hacer un mecanismo de conexión entre pacientes y médicos, sin sustituir las consultas, una herramienta que también podría ser útil para los oncólogos para conocer toxicidades que al llegar a consulta se olvidan y para saber el estado de ánimo de la paciente”, explicó Begoña Bermejo, oncóloga médico también del Hospital Clínico de Valencia.

Completamente personalizada, la app ofrece información dependiendo del estadio en el que está la paciente, indicó Tania Hevia, directora general de Wake App Health, que desarrolla la aplicación. Recuerda pruebas pendientes, da píldoras motivacionales para acompañar en los momentos más duros y recoge datos que le facilita la misma paciente sobre su estado físico y emocional, datos que su médico puede ver en todo momento en su ordenador, y de esa forma ponerse en contacto con la paciente si lo estima oportuno, además de recibir las consultas de las pacientes a través de mensajes y ver en unos segundos las estadísticas de los últimos tres meses de todo lo que rodea a las pacientes.

“Con la app puedes estar más en el momento que necesita la paciente porque cuando va a consulta a lo mejor se siente bien cuando una semana antes no lo estaba. Si yo veo que está mal, le envío un mensaje preguntándole si la puedo ayudar en algo. Nos puede hacer el viaje más fácil”, destacó la doctora Vicenta Almonacid, psicooncóloga del Hospital Quirón Valencia. De la Serna destacó que es un traje a medida para el Clínico de Valencia y puede ser una buena base para otros hospitales. “Me gustaría que ese piloto con 30-40 mujeres pueda ser de 300-400”, aseguró.

La última mesa de la jornada, dedicada a las nuevas investigaciones, estuvo moderada por la doctora Laura García Estévez y puso el acento en la importancia de los ensayos clínicos y la investigación para avanzar en nuevos tratamientos. En este sentido, la doctora Eva Ciruelos, presidenta del Grupo SOLTI de investigación en cáncer de mama, destacó los avances en el tratamiento de los tumores hormonosensibles que se han producido en los últimos años. “Estos tumores se pueden beneficiar de tratamientos hormonales, que son orales, eficaces y menos tóxicos que la quimioterapia”, señaló la especialista en cáncer de mama del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Además recordó que “en los últimos cuatro o cinco años hemos conseguido llevar a la práctica fármacos biológicos, que funcionan a distintos niveles celulares, y que en combinación con tratamientos hormonales han demostrado ser más eficaces que los tratamientos hormonales solos”. Estos tratamientos funcionan tanto en pacientes que no habían sido expuestas previamente a tratamientos hormonales para la enfermedad avanzada, como en aquéllas en que dichos tratamientos ya habían dejado de funcionar.

La presidenta de SOLTI denunció las carencias en la financiación que tienen las investigaciones independientes en nuestro país. “Algunas de las preguntas a los problemas que vemos los oncólogos en España se pueden quedar sin respuesta por falta de financiación” señaló. Una idea en la que coincidió la doctora Ana Lluch, que reclamó una ley de mecenazgo para que las empresas privadas y la sociedad en general se impliquen más en la financiación de las investigaciones, más allá del lazo rosa, como apuntaba por su parte Yolanda Fernández, directora de la Unidad de Mama del Hospital Clínico de Asturias.

Para abrir la jornada, antes de dar paso a las mesas de debate, se visionó el documental Historias de mujeres: primera parada, China, la primera parada de las cinco que va a hacer este viaje audiovisual, idea de la doctora Laura García Estévez, que recorre los cinco continentes para ver cómo viven la enfermedad mujeres de todo el mundo y que cuenta con la participación desinteresada de Televisión Española.

 

http://www.elmundo.es/salud/

Sorteo de una gigantesca cesta solidaria contra el cáncer de mama

Aprovechando la próxima llegada de la Navidad, desde la Fundación Le Cadó en colaboración con Mediterraneanpremium, hemos decidido sortear una gran cesta solidaria valorada en más de 1000€ en productos, para recaudar fondos para la lucha contra el cáncer de mama.

A la cesta además de las todas firmas representadas por Mediterraneanpremium, se han querido unir empresas como La Cabanenca y la Cooperativa Sant Josep de Burrina, que también han querido aportar su granito de arema a la causa.

La cesta solo cuenta con 1000 papeletas de sólo 3 euros, que podrán ser adquiridas en la propia Fundación, en las instalaciones de Mediterraneanpremium en Bambalina Boulevard de Burriana y en algunos otros puntos que iremos notificando, a través de nuestro Facebook.

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La Cesta está compuesta por:

Estuche Colección Bardomus con sus 4 variedades de 500ml

Cerveza Premium Socarrada 75cl (Edición Especial)

Cerveza Bresca 1/3 Montmirà

Cerveza Roxa 1/3 Montmirà

Cerveza Penyagolosa 1/3 Montmirà

Cerveza Tombatossals 1/3 Montmirà

Cerveza Columbretes 1/3 Montmirà

Turrón Blando San Luís

Turrón Duro San Luís

Turrón Guirlache San Luís

Turrón Yema Tostada San Luís

Turrón Coco Puro San Luís

Turrón Mazapán Nieve San Luís

Turrón Mazapán con frutas San Luís

Turrón Mazapán a la Naranja San Luís

Turrón Praliné a la crema San Luís

Turrón Trufa al Whisky San Luís

Turrón Nata con Nuez San Luís

Turrón Chocolate con Leche San Luís

Turrón Chocolate Negro San Luís

Caja 4 Trufados San Luís

Almendras rellenas San Luís

Aceite Belluga First 500 ml AOVE

Gel de baño Belluga Aceite de Oliva virgen

Leche corporal Belluga Aceite de Oliva virgen

Paté aceitunas verdes Alcaparras Belluga

Paté aceitunas Negras Belluga

Paté aceitunas negras con Naranja Belluga

Paté aceitunas negras con Nueces Belluga

Paté aceitunas verdes Picantes Belluga

Mermelada de Tomate Belluga

Mermelada de Rosas Belluga

Mermelada de Pimiento Belluga

Mermelada de Aceitunas Negras Belluga

Vino Blanc Mas de Rander

Vino Tinto Syrah

Tarjeta visita guiada y cata a la bodega Mayo García – Magnanimvs para 4 personas

Cava ecológico Magnanimvs

Vino Tinto Platino Magnanimvs

Vino Rosado Magnanimvs

Tarjeta visita guiada y cata a la Bodega Flors – Clotás para 2 personas

Vino tinto Clotás Monastrell

Cerveza Er Boquerón 75cl

Licor Mandarina Nelet

Sal ecológica con hierbas Medsalt

Sal ecológica Flor de Sal Botellas Medsalt

Aceite de oliva 10 Live Oil 200ml

Aceite de oliva MAAR 500ml

Aceite de oliva Arbequina 500ml Aurora Real

Aceite de oliva Cornicabra 500ml Aurora Real

Ginebra Zeit 70cl

Aceite de oliva Entra de ballet

Queso curado Entra de ballet

Miel del Bosque el Brezal

Miel de Ginseng el Brezal

Aceite Summum DOR

Aceitunas Manzanillas finas DOR

Aceitunas Gazpacha Verdial DOR

Confitura Higos DOR

Confitura Mandarina y azúcar moreno DOR

Paleta Ibérica Tomás López

Coents de la Cabanenca

Bicicleta Qüer London

Baúl restaurado del S.XIX

Joyas de la colección Flor de Vida Fundación Le Cadó: Colgante para ella y Llavero para él, en Plata de Ley

“En algunos grupos de pacientes, el cáncer de mama ya es una enfermedad crónica”

La batalla para combatir el cáncer de mama se libra desde las trincheras, en las consultas de oncología, y desde la retaguardia, a través de la investigación biomédica. La oncóloga Cristina Saura batalla en los dos frentes: ve el día a día de la enfermedad desde la unidad de oncología médica del hospital Vall d’Hebron y traza las estrategias para combatir los tumores como investigadora principal del Grupo de Cáncer de Mama y Melanoma del Vall d`Hebron Instituto de Oncología (VHIO). Su equipo intenta entender los mecanismos de resistencia a los tratamientos. “Cogemos muestras del tumor de las pacientes y los implantamos en modelos animales para entender por qué esos tumores son diferentes de otros”, resume. Se muestra optimista con el futuro de la enfermedad, pero prudente: según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), las neoplasias malignas de mama suponen el 29% de los tumores femeninos.

Pregunta. La SEOM cifra en 25.000 los casos nuevos que se detectan cada año de tumor de mama. ¿Esto va a más o a menos?

Respuesta. La incidencia se mantiene relativamente estable o con una ligera tendencia al alza , pero eso no se traduce en que haya más muertes, sino al revés: diagnosticamos más casos pero muchas veces los detectamos cuando son tumores más pequeños y por lo tanto más curables.

P. ¿Se diagnostica más o cada vez surgen más casos por otras causas?

R. En todas las comunidades se hace un programa activo de detección precoz y nos permite diagnosticar tumores que antes no se llegaban a diagnosticar porque eran muy pequeños y la gente se moría de otra cosa. Pero también es verdad que los cambios de hábitos de la mujer, como el trabajo, el estrés o el retraso en la maternidad, probablemente influyan, pero son cambios muy difíciles de medir. No se puede justificar el aumento de la incidencia solo por esto.

P. Según la SEOM, cada vez se detectan más casos en menores de 45 años, en edades más tempranas. ¿Por qué?

R. Probablemente es por los hábitos. Hemos viste el diagnóstico de esa población en situaciones muy concretas, por ejemplo, un diagnóstico del cáncer de mama durante el embarazo. Se ha retrasado la edad de maternidad y sabemos que la gestación te protege ante un cáncer de mama, pero alrededor del embarazo hay un pico de la incidencia de cáncer de mama y si esa maternidad se produce a una edad más tardía, puede ser que ese pico sea más importante.

P. Hay mucha controversia para fijar una edad para someterse a mamografías periódicas, ¿a los 45 o a los 50?, ¿cada uno o dos años?

R. Esto es una cuestión de política sanitaria. Lo importante de un programa cribado es hacerlo en la franja donde hay un pico más alto de incidencia. Aunque diagnostiquemos cánceres a mujeres de 30 años, no hay que hacer mamografías a esta edad porque la densidad de la mama a esa edad hace que no se vean bien.

P. La supervivencia está creciendo al 1,4% anual. ¿A qué se debe?

R. Hemos mejorado gracias a los programas de detección precoz y los tratamientos sistémicos han mejorado: aparte de la quimioterapia y la terapia hormonal, que ya conocíamos desde hace años, están apareciendo anticuerpos dirigidos que nos ayudan a aumentar la supervivencia.

P. Cada tumor es un mundo, ¿no?

R. Hace años que no tratamos a la paciente con el título de “cáncer de mama”, a secas. En 2011 se definieron los subtipos moleculares y hoy no tratamos a ninguna paciente sin saber qué tipo de tumor tiene. Hay tres grandes grupos: los tumores receptores hormonales positivos (TRHP), que corresponden al 80% de las mujeres con cáncer de mama; los tumores HER2+, que son el 12% de los tumores; y alrededor del 10% de los tumores son los triple negativos.

P. ¿Qué herramientas tienen para combatirlos?

R. La investigación está avanzando en cada uno de los campos de forma más dirigida. Las plataformas, como los test genéticos, nos ayudan a mirar los tumores de pacientes curadas. Nos ayudan a estimar mejor el riesgo del tumor a recaer y a decidir qué pacientes tendrían que hacer quimioterapia o no según el pronóstico que tienen.

P. ¿Y las pacientes que no están curadas?

R. En el contexto metastásico, la investigación va un poco diferente. En los tres subgrupos de pacientes estamos aplicando plataformas génicas y mirando qué características tiene un tumor. Y por ahí se están descubriendo algunas mutaciones que tienen los tumores y podemos usar fármacos para atacar esas alteraciones. Por ejemplo, en TRHP, se descubrió una vía de resistencia [la llamada PI3K] y se han desarrollado fármacos para inhibirla. Otro mecanismo que salió que estaba implicado en la resistencia de TRHP eran las ciclinas, y ya hay fármacos inhibidores de ciclina que aumentan el tiempo en el que la enfermedad está controlada.

Por otra parte, en tumores HER2+, la verdad es que en los últimos dos años se han aprobado dos fármacos (pertuzumab y pn1) que han mejorado notablemente la calidad de vida de las pacientes y ha aumentado su supervivencia. La novedad más reciente es que se acaba de permitir el uso del pertuzumab, que antes se daba sólo a casos metastásicos, en pacientes antes de operarse del cáncer. Y sabemos que unido a la quimio y al anticuerpo que usábamos antes, aumenta un 20% la probabilidad de que no quede nada del tumor en el momento de la cirugía.

P. ¿Qué les espera a las pacientes con el subtipo molecular triple negativo?

R. Hay dos campos muy esperanzadores par estas mujeres. Por un lado, la inmunoterapia, que consiste en estimular el sistema inmune para que su potencial propio se vuelva contra las células. Y luego, en otro grupo de fármacos, los llamados inmunoconjugados, que lo que hacen es buscar alguna proteína que se sobreexprese en el tumor: la usan como llave y le aplican ahí una quimio muy eficaz que, en vez de liberarse directamente en la sangre, se libera en el tumor. Tiene la ventaja de que la quimio sea menos tóxica y vaya dirigida.

P. La quimioterapia está demonizada. ¿Los oncólogos también intentan evitarla?

R. La quimio es el fármaco que más usamos pero eso no significa que no sepamos que tiene efectos secundarios, pero sigue siendo el pilar de tratamiento de muchas mujeres. Estamos haciendo el esfuerzo de entender realmente qué pacientes se benefician más y las que creemos que no lo necesitan, lo intentaremos evitar.

P. La supervivencia a cinco años es del 85%. Pero ¿cuál es el impacto y las secuelas del tumor en las supervivientes?

R. Muchas veces depende del tratamiento que han recibido. Antes no éramos tan conscientes de las secuelas que tienen estas mujeres y creo que es parte del trabajo del oncólogo explicar los efectos secundarios a corte plazo, como caída de pelo y bajada de defensas. Pero cada vez hay que explicar más los efectos secundarios a largo plazo: las pacientes que toman tratamiento hormonal pueden sufrir desde sequedad en la piel a disminución en la libido, y las que se han sometido a quimioterapia, pueden tener problemas de concentración y reducir la fertilidad.

Se está intentando acoplar a todos los servicios de oncología médica psicooncologos que apoyen en esta labor, pero desde los hospitales públicos es claramente insuficiente el soporte psicosocial.

P. Cuánto tiempo tardarán y qué necesitarán para reducir a 0 ese 15% de mortalidad?

R. No nos vamos a levantar un día y vamos a ver que el cáncer es una enfermedad crónica, pero yo creo que en algunos grupos de mujeres ya lo es. Hay pacientes con tumores receptores hormonales positivos y luminales A que son casi una enfermedad crónica y pueden hacer una vida normal y hacen un tratamiento que es un muy poco tóxico para ellas.

En algunas pacientes ya lo hemos conseguido. Para otras, todavía nos queda mucho camino que recorrer. Para conseguirlo, necesitamos tiempo e inversión en investigación.

“Necesitamos que los gobiernos apoyen la investigación y también la gente”, apunta Saura. La oncóloga sabe de primera mano lo que implican el apoyo de los mecenas, más grandes o más pequeños. Carreras, campañas solidarias e iniciativas populares, lideradas por enfermos o familias, han servido a los investigadores del VHIO para comenzar más de un estudio.

 

http://elpais.com/elpais/2016/10/18/ciencia

 

 

Los hombres también sufren cáncer de mama

Todo empezó cuando su mujer le descubrió un pequeño bultito en el pecho. Santiago tenía entonces 37 años y dos niños muy pequeños. «Lo primero que pensé es que era un quiste sebáceo sin importancia, pero decidí consultárselo al médico. En el hospital me dijeron que no era nada, que me olvidara. Pero yo no podía olvidarme, el bulto seguía allí y aunque me sentía bien consulté con otro médico. Por segunda vez, me dijeron que no tenía importancia. Seis meses más tarde decidí ir a un cirujano para que me lo extirpara y acabara con aquel bulto molesto de una vez por todas. Entonces es cuando llegó la sorpresa. El análisis de la muestra reveló que era un tumor de mama maligno». Santiago López  (broker de bolsa) todavía se indigna al recordar el rosario de especialistas que le examinaron sin que ninguno llegara a sospechar que un varón también podía tener cáncer de mama. «Yo hice lo que tenía que hacer como paciente. Consulté con un médico, no solo una sino tres veces. Y, pese a mi insistencia, mi diagnóstico se retrasó un año. Hoy estoy vivo después de un tratamiento muy duro, pero no sabemos lo que podía haber ocurrido si me hubieran tratado a tiempo».

Ernesto Herrero (74 años) tuvo más suerte. Tenía 61 años cuando un día notó en la ducha cómo su pezón izquierdo se había retraído hacia dentro. Su médico del centro de Salud nada más verle torció el gesto cuando vio cómo su pezón se había retraído hacia dentro. «”Nunca he visto nada igual”, me dijo, y me envió sin dudar a un internista para que me valorara e hiciera una biopsia». El diagnóstico no se hizo esperar: cáncer de mama. Después, llegó lo más duro: cirugía, quimioterapia, caída de pelo…, y cinco años después una recaída que hoy está casi olvidada.

El cáncer de mama masculino es una rareza clínica. Por cada cien mujeres, apenas hay un varón afectado. Es una enfermedad tan femenina que el rosa sigue siendo el color que tiñe las campañas de prevención y es fácil que se escape a la sospecha de médicos no especializados. Se han hecho tantas campañas de concienciación, que no hay médico que no se alerte ante la presencia de un bulto anómalo en el pecho de una mujer. En cambio, en el varón, la primera sospecha casi siempre es un acúmulo de grasa.

Campañas para hombres

 ¿Debería ponerse ahora el acento en el varón? «Tengo mis dudas. Creo que hay que seguir haciendo el esfuerzo con mamografías y campañas de cribado en las mujeres, donde los casos siguen creciendo. O en programas para prevenir el cáncer de pulmón o colon con un gran número de afectados. Sin embargo, se debe divulgar el mensaje de que a los hombres también les puede ocurrir y que ante la aparición de un bulto sospechoso deben consultar con el médico», opina Laura García Esteve, responsable de la Unidad de Mama del CIOCC, en el Hospital Madrid Norte Sanchinarro.

En su consulta, como en la mayoría de las unidades de mama, los hombres suelen ser los acompañantes, no los pacientes. Cuando les toca cambiar su papel, lo viven sobre todo con extrañeza. Ningún hombre piensa que pueda tener esta enfermedad y algunos incluso como un ataque a su virilidad. No fue el caso de Santiago. «A mí no me afectó en absoluto. Mido 1,80, peso 90 kilos y mi aspecto es más parecido al de un boxeador o un jugador de rugby que a una bailarina del Bolshoi. Estoy muy seguro de mi masculinidad. He tenido un cáncer de mama, pero podía haber sido de un melanoma o cualquier otro tumor. Lo de menos es al órgano al que afecte. Eso era irrelevante», dice. Ernesto tampoco sintió nunca la necesidad de ocultar nada. «Mis amigos lo sabían. No he tenido nunca ningún tabú».

La «quimio» y a trabajar

Lo que sí era relevante era la enfermedad. «La angustia es la misma con cualquier cáncer, ya sea de próstata, de piel o de mama», señala Ernesto. «El tratamiento fue como una maratón», recuerda Santiago. «Intenté seguir adelante con mi vida, seguí trabajando, haciendo mucho deporte. Por la mañana me ponía la “quimio” y, por la tarde, me iba a trabajar. Ya estaba calvo antes de empezar el tratamiento, así que hubo compañeros que ni se enteraron de que estaba enfermo. Este es mi carácter, no quiere decir que no fuera duro ni que todo el mundo pueda llevarlo así. Lo mejor de esta historia es que me pasó a mí y no a mi mujer. Si le hubiera ocurrido a ella, probablemente no lo hubiera podido superar».

Por retraso en el diagnóstico o por desconocimiento, la mayoría de los varones acuden tarde al oncólogo. En general, el cáncer suele detectarse más avanzado que entre las mujeres. Eso no significa que fallezcan más porque la estadística indica que la supervivencia es similar.

Nada es muy diferente entre hombres y mujeres. «La patología es la misma y el diagnóstico, manejo y tratamiento debe ser el mismo», cuenta Antonio González, jefe de Servicio de Oncología Médica del MD Anderson Cancer Center de Madrid. La única diferencia sustancial es que en el caso del varón no se hacen cirugías conservadoras, la mastectomía (extirpación de la mama) siempre es radical, explica. Después, como en la mujer, el tratamiento oncológico se decide tras comprobar si existen mutaciones genéticas como la del gen BRCA2, si hay antecedentes familiares, si el tumor es hormonodependiente…, en definitiva tras conocer el tipo de tumor de mama. Los fármacos son los mismos, aunque todos los ensayos clínicos para demostrar su eficacia se han hecho en mujeres. «Hacer un ensayo clínico exclusivo con hombres es un concepto muy interesante, pero poco práctico. Nos costaría mucho reclutar a pacientes porque hay muy pocos», interviene González.

Lo que sí es obligatorio en los varones es hacer un estudio genético para saber si son portadores de una de las mutaciones genéticas conocidas para el cáncer de mama.

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Me llamo Miriam, tengo 22 años y tengo cáncer de mama

“Me llamo Miriam, tengo 22 años y tengo cáncer de mama”. Es una de las confesiones que la joven valenciana natural de Mislata recoge en el primero de cuatro vídeos con los que pretende ayudar, a través de su experiencia, a otras personas que estén pasando por la misma situación.

En este proyecto Miriam expresa sus esperanzas, miedos y deseos y explica que le diagnosticaron el cáncer de mama en agosto de 2015, a pesar de que tres años antes había detectado un bulto en el pecho y le dijeron que no era necesario quitarlo porque “no iba a ser malo”.

“Siempre tenía la esperanza, porque soy super joven, pero cuando me lo dijeron me sentó muy mal. Lloré el primer día y luego pensé: tengo dos opciones, llevarlo bien o mal, y he decidido llevarlo de manera positiva”, afirma esta joven que tiene el Grado en Gestión y Administración Pública.

 El pasado 10 de octubre se publicó en el canal Youtube el primer vídeo, donde Miriam expresa sus dudas sobre si cuando se rape el pelo querrá llevar pañuelo o peluca, aunque tras probarse la segunda opción confiesa que le “gusta”.

Este primer vídeo ha conseguido en tres días más de 3.600 visualizaciones y Miriam ha comenzado a recibir mensajes de otras mujeres afectadas por el mismo tumor, y afirma que su única intención en la publicación de esos vídeos es “ayudar”.

Ya ha salido a la luz el segundo vídeo, que empieza con Miriam entrando en el Hospital de Manises, donde recibe el tratamiento contra el cáncer de mama, y donde explica cómo se ha visto afectado su cuerpo durante los primeros días de recibir la quimioterapia.

“No es algo agradable, pero dentro de lo que cabe lo he intentado llevar lo mejor posible”, afirma la joven, que señala que en la primera sesión no tuvo vómitos pero se sintió muy cansada, pero en la segunda y tercera sesión sí que le dio “por vomitar”.

También reconoce que siente “un poco de asco” por la medicación que le están metiendo en el cuerpo y asegura que cuando acabe el tratamiento no comerá ningún helado tipo ‘flash’, que ahora le dan para ayudarle a no tener la boca seca ni con una sensación metalizada.

Además, expresa las molestias que siente cuando oye ruidos fuertes o al oler perfumes y confiesa que quiere hacerse un tatuaje con la frase “never give up”(nunca te rindas), aunque primero debe consultarlo con el oncólogo para ver si es posible.

“Estoy llevando el cáncer con mucha actitud y esto me sirve para este periodo y también para toda la vida y avanza que el tercer y cuarto vídeo saldrán antes del 19 de octubre, Día Mundial Contra el Cáncer de Mama.

Para obtener más información sobre este proyecto se puede acudir a Facebook (https://www.facebook.com/unlazorosacon22); la Web http://unlazorosacon22.com/ o a YouTube (https://www.youtube.com/channel/UC1HgnYlNOv9PAOXXr2DsxSA).

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La otra cara del cáncer de mama ¿quién atiende a las largas supervivientes?

El cáncer de mama tiene una prevalencia muy elevada pero el 80% de los casos se curan. El seguimiento de las “largas supervivientes” se va a convertir en un “problema importante” para el sistema sanitario, por lo que los oncólogos proponen implicar a la atención primaria.

Las necesidades de las largas supervivientes es uno de los retos a los que se va a tener que enfrentar el Sistema Nacional de Salud, según se ha puesto de relieve durante la presentación del Manifiesto 2016 de la Federación Española de Cáncer de Mama (FECMA), con motivo de la celebración el próximo 19 de octubre del Día Internacional de este tumor.

Así, el presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), Miguel Martín, ha explicado que el número de mujeres con cáncer de mama que sobreviven cinco años después del diagnóstico va en aumento y ha recordado que éstas tienen unas necesidades que deben ser atendidas “de manera racional”.

 “Esta labor se está ya escapando un poco de las manos de los oncólogos” debido a la “sobrecarga” de trabajo que soportan, ha señalado el doctor Martín, quien ha instado a las administraciones autonómicas a buscar una solución en la que la atención primaria “juegue un papel relevante”.

Desde la SEOM se ha elaborado un documento de consenso, en el que han participado siete organizaciones médicas, que recoge recomendaciones sobre cómo planificar el seguimiento de estas mujeres.

En el mismo sentido, el vicepresidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam), Agustí Barnadas, ha considerado que los médicos de atención primaria “tienen que jugar su rol”, para que “el circuito de salida sea igual de ágil que el de entrada”.

Este oncólogo ha incidido en que se trata de un problema no resuelto que el sistema sanitario tiene que asumir y ha explicado que existen experiencias como en la Comunidad Valenciana que ha puesto en marcha la figura del “oncólogo de enlace”, que podría ser una opción y extenderse a otros servicios autonómicos de salud.

Otro de los retos del cáncer de mama es la necesidad de que el sistema sanitario cuente con un registro homogéneo y actualizado de tumores, según ha puesto de relieve la presidenta de FECMA, Montserrat Doménech, un asunto sobre el que todos los expertos han estado de acuerdo.

También preocupan las mujeres en edad fértil que son diagnosticadas y que tienen unas necesidades específicas que hay que cubrir, cómo por ejemplo preservar sus óvulos.

Al respecto, la presidenta del Grupo Solti de investigación en cáncer de mama, Eva María Ciruelos, ha precisado que la congelación de óvulos es una opción que ofrece la sanidad pública aunque no en todos los centros.

Esta oncóloga ha señalado que la paciente debe estar informada de que existe esa posibilidad y los profesionales que la atienden deben derivarla al hospital más cercano si en el suyo no se oferta esa prestación.

Las diferencias en la atención sanitaria entre unas comunidades y otras y la escasa financiación pública a la investigación han sido otros de los asuntos sobre los que han coincidido profesionales y pacientes.

El doctor Barnadas ha explicado que en España existen 17 grupos cooperativos que investigan en todos los tumores y que debido a la falta de financiación tienen que recurrir al mecenazgo privado.

Desde que se crearon estos grupos, hace 20 años, más de 46.000 pacientes han participado en ensayos clínicos, la mayor parte de ellos (54%) tenían cáncer de mama.

La doctora Ciruelos ha subrayado que el cáncer de mama “no es un problema de pacientes sino de un problema social” y ha incidido en la importancia de la investigación para encontrar explicaciones a las preguntas clínicas con el objetivo de mejorar la supervivencia.

“Aun no tenemos la información biológica y molecular de por qué unos pacientes reaccionan de una forma u otra”, ha recalcado.

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