Esperanzadora terapia genética contra uno de los cánceres de mama más agresivos

El grupo de investigación CRIS para cáncer de mama y ovario, que CRIS contra el cáncer financia desde hace 7 años, ha hecho un nuevo descubrimiento en el tratamiento de los tumores de mama HER2+, uno de los tipos de tumores de mama más agresivos y que supone el 20% de los casos de esta enfermedad. Concretamente, el estudio se ha centrado en aquellos tumores que son resistentes a las terapias actuales para ofrecer una alternativa a las pacientes.

El trabajo liderado por Atanasio Pandiella, del Centro de Investigación del Cáncer (CIC-IBMCC, Universidad de Salamanca y del CSIC), y por Alberto Ocaña de la Universidad de Castilla La Mancha y de la Unidad CRIS Cáncer de nuevas Terapias en el Hospital Clínico San Carlos de Madrid, se ha publicado en la prestigiosa revista EMBO Molecular Medicine. El estudio realizado demuestra que un anticuerpo conjugado con un fármaco altamente citotóxico, denominado EV20/MMAF, es eficaz frente a tumores de mama HER2 positivos que se han vuelto resistentes a diferentes terapias anti-HER2.

Marta Cardona, directora de CRIS contra el Cáncer, señala la importancia de este avance: «La investigación y los avances en ingeniería genética se muestran como la mejor fórmula para acabar con el cáncer, y, sobre todo, con aquellos más agresivos que no tienen terapias alternativas. Nuestra lucha diaria es mantener grupos de investigación en el tiempo, que sean duraderos, para que continúen buscando nuevas terapias para acabar con esta enfermedad que nos afecta a todos» . Y añade: «Queremos dar la enhorabuena a este equipo multidisciplinar, que trabaja duramente y de forma coordinada en tres ciudades, Salamanca, Albacete y Madrid, centrando todos sus esfuerzos en encontrar tratamientos en los cánceres de mama más agresivos».

Pandiella detalla cómo han desarrollado la investigación: «El estudio se ha realizado tanto en células tumorales humanas HER2+ en cultivo, como en animales. En estos animales inyectados con células de cáncer de mama HER2+, el fármaco EV20/MMAF fue capaz de ejercer un potente efecto antitumoral.

Uno de los datos más espectaculares se observó en estos animales inyectados con células resistentes a un fármaco convencional llamado trastuzumab En estos animales, los tumores resistentes a trastuzumab se erradicaron mediante una única dosis del fármaco EV20/MMAF. Tras un seguimiento de un año, no se observó ninguna recidiva en los animales analizados. Este resultado es importante porque abre la esperanza de que el tratamiento con EV20/MMAF pueda ser utilizado para controlar tumores HER2+ rebeldes a los tratamientos convencionales» .

El grupo de investigación CRIS para cáncer de mama y ovario señalan que el próximo paso será el desarrollo de un ensayo clínico para probar en pacientes la efectividad de este hallazgo. En este sentido, Pandiella revela la importancia de seguir apostando por la investigación y su inversión: «Nuestra meta es conseguir que el cáncer de mama sea una enfermedad controlable en el 100% de los casos. Y la única manera de conseguirlo es seguir investigando para conocer mejor la enfermedad, y así poder abordar su tratamiento de una manera cada vez más eficaz.

El apoyo a la investigación permite ayudar a solucionar los problemas de pacientes, por eso es importante el apoyo por parte de CRIS contra el cáncer. Es importante que ese apoyo se mantenga para conseguir la meta de controlar el cáncer de mama. La sociedad en general debe de ser consciente de esto y seguir apoyando a CRIS que canaliza las donaciones a los proyectos de investigación»

CRIS contra el cáncer anima en estas fechas a regalar investigación en el día de la madre apoyando este proyecto en https://criscancer.org/es/proyecto-cancer-de-mama/

ABC

Imagen/ EMBO Molecular Medicine

Cómo afrontar un diagnóstico y tratamiento de cáncer de mama en tiempos de coronavirus

El diagnóstico de un cáncer de mama siempre supone un importante mazazo en la vida de cualquier mujer, pero si en algo se diferencia con respecto a otras patologías oncológicas es el alto impacto emocional que supone para la paciente, a pesar de que se trata de uno de los tumores con mejor pronóstico y mayor tasa de curación. Sin embargo, la pandemia que azota España producida por el coronavirus supone una fuente adicional de estrés durante todo el proceso oncológico.

A las habituales preguntas que rondan en la cabeza de cualquier paciente con cáncer de mama como ¿me curaré? ¿me tendrán que extirpar toda la mama?, ¿tendré que realizar tratamiento de quimioterapia? ó ¿se me caerá el pelo?, hay que añadir otras que surgen a raíz del Covid-19 como ¿puedo recibir quimioterapia? ¿y radioterapia?, ¿tengo más riesgo de contraer una infección por coronavirus si estoy recibiendo quimioterapia? ¿Se estarán llevando a cabo cirugías oncológicas en los hospitales?

En este sentido, el doctor José Manuel Pérez, oncólogo de la Unidad de cáncer de mama y director médico asistencial de IOB Institute of Oncology en el Hospital Quironsalud Barcelona afirma que “todas estas preguntas llevan a un único pensamiento, ¿tengo las mismas posibilidades de curarme de mi cáncer de mama durante la pandemia del coronavirus con respecto a otros momentos en los que no esté sucediendo esta situación excepcional? Y la respuesta es categóricamente sí”.

Virulencia en pacientes oncológicos

A día de hoy, existen pocos datos del efecto del coronavirus en pacientes en curso de quimioterapia, pero “por suerte, nuestra experiencia adquirida durante todo este periodo, nos indica que la virulencia del virus en pacientes oncológicos es menor de la que esperábamos. Aun así, hay que extremar las medidas preventivas y no bajar la guardia en ningún momento”, recuerda el experto en cáncer de mama.

En primer lugar, conviene dejar claro que “las pacientes con cáncer de mama que estaban recibiendo tratamiento con quimioterapia antes del coronavirus la siguen recibiendo con normalidad”, aclara el doctor José Manuel Pérez. Respecto a una mujer que tiene que iniciar estos días el tratamiento, prosigue el oncólogo, “se siguen empezando nuevos tratamientos de quimioterapia en las pacientes con cáncer de mama que lo precisen, usando esquemas con igual eficacia, pero menos inmunosupresión (bajada de defensas), utilizando medicamentos para estimular las defensas o retrasando el inicio de la quimioterapia, tras una cirugía por cáncer de mama, hasta el máximo tiempo permitido de 8 semanas, que está perfectamente establecido en las principales guías clínicas”.

Un leve retraso en la cirugía no impacta en el pronóstico

Asimismo, los equipos de radioterapia están funcionando con total normalidad y se siguen realizando cirugías mamarias estableciendo, según el doctor José Manuel Pérez, un orden de prioridades “dentro de que todas las pacientes son prioritarias, aunque sí que es cierto que algunas de estas cirugías se están retrasando levemente con respecto a los tiempos en los que estas operaciones se llevarían a cabo en condiciones de normalidad. Sin embargo, este retraso no va a tener un impacto claro en el pronóstico de la paciente y, habitualmente, las pacientes que sufren este retraso presentan tumores de mama hormonales de recién diagnóstico a los que se les empieza a administrar inmediatamente tratamiento anti-hormonal en espera de la cirugía”.

Por todos estos motivos, ahora más que nunca es importante incidir en que “las pacientes con cáncer de mama estén bien informadas y asesoradas porque con o sin pandemia, si se tienen que operar, lo que quieren es que la cirugía se realice cuanto antes, o si tienen que empezar quimioterapia, también quieren que este tratamiento comience lo antes posible y con la máxima seguridad. Y todo esto se está realizando, incluso en situaciones excepcionales como la que acontece actualmente”, recuerda el oncólogo.

Por último, “queremos insistir en que el diagnóstico precoz sigue siendo clave en el pronóstico de una paciente con cáncer de mama y que los programas de cribado poblacional con mamografía y los controles ginecológicos no deberían verse afectados por la situación sanitaria actual”, concluye el doctor José Manuel Pérez.

La Razón

Sabotear el camuflaje de tumores cancerosos para que el sistema inmunitario los detecte y ataque

La inmunoterapia anticáncer, que usa el poder del propio sistema inmunitario del cuerpo para encontrar y destruir células cancerosas, es una estrategia prometedora en el tratamiento de varios tipos de cáncer. Pero la enfermedad es conocida por ocultarse del sistema inmunitario, y los tumores que no se inflaman y no provocan una respuesta inmunitaria, los llamados tumores fríos, no se ven afectados por las técnicas de inmunoterapia.

El equipo integrado, entre otros, por Jeffrey Hubbell, Melody Swartz, y Jun Ishihara, los tres de la Universidad de Chicago en Estados Unidos, han dado un paso hacia la solución para este problema. Han ideado un sistema ingenioso para aplicar inmunoterapia a los tumores que se esconden. El sistema encuentra tales tumores buscando el colágeno de los mismos y enlazándose a él. Luego utiliza una proteína llamada interleucina 12 para inflamar el tumor y activar así el sistema inmunitario, con lo que la inmunoterapia se pone en marcha.

Los resultados de las pruebas en un modelo de ratón son prometedores: varios tipos de melanoma y tumores de cáncer de mama han menguado o incluso han desaparecido por completo en respuesta al tratamiento.

Debido a que la interleucina 12 se administró directamente a los tumores, redujo los niveles de toxicidad en el resto del cuerpo, haciendo que la terapia resultase dos tercios menos tóxica que antes.

El siguiente paso que los autores del estudio planean dar en esta línea de investigación y desarrollo incluye continuar estudiando la toxicología de la terapia. Si todo va bien, el paso final será verificar la terapia en ensayos clínicos.

NCYT Amazings

Imagen: Amazings / NCYT – Recreación artística de células cancerosas.

Descubren un nuevo tipo de célula en el cuerpo de la mujer

Las tecnologías más avanzadas de toma de imágenes en 3D han permitido descubrir un nuevo tipo de célula que había pasado desapercibida hasta ahora. Científicos de la Universidad de Melbourne, Australia, han hallado una célula inmune especializada en mantener sano el tejido de los conductos mamarios, donde se produce y transporta la leche y donde aparecen la mayoría de los cánceres de mama. Estos hallazgos se han publicado en «Nature Cell Biology».

«Hemos descubierto una población completamente nueva de células inmunes especializadas, a las que hemos llamado macrófagos de los conductos, apretadas entre dos capas de la pared de los conductos mamarios», ha explicado en un comunicado Caleb Dawson, uno de los coautores del trabajo.

Importantes en el ciclo del tejido mamario

Gracias a las imágenes tridimensionales, los investigadores observaron cómo estos macrófagos buscan amenazas en estos conductos y trabajan para mantenerlos sanos y limpios, «comiéndose», es decir, fagocitando, a las células productoras de leche muertas, una vez que finaliza la lactancia.

«Nos sorprendió descubrir que estas células juegan un papel esencial en el proceso conocido como involución, en el que la lactancia finaliza, las células productoras de leche mueren y el tejido mamario necesita volver a su situación original», ha dicho Dawson.

Nuevos tratamientos para el cáncer

Los autores están convencidos de que comprender el funcionamiento de estas células es esencial para encontrar nuevas vías con las que tratar el cáncer de mama, puesto que estos conductos son el origen de muchos de ellos. Además, observaron que no hay otras células que puedan llevar a cabo el trabajo que hacen estos macrófagos de los conductos.

«Como investigadores de cáncer de mama, sabemos que es necesario comprender qué células hacen cada cosa, de forma que podamos identificar los intrincados procesos celulares que se desregulan en los casos de cáncer», ha dicho Jane Visvader, otra de las coautoras.

Visvader ha explicado que a continuación tratarán de explorar las funciones de estos macrófagos en las distintas etapas del desarrollo de las glándulas mamarias, como la maduración o el embarazo. Además, tratarán de averiguar qué papel tienen estos macrófagos en el crecimiento y dispersión de los tumores.

¿Bloquear a los macrófagos?

«A medida que el cáncer crece, estos macrófagos multiplican su número», ha dicho Dawson. «Sospechamos que éstos reducen la respuesta inmune del organismo, lo que podría tener peligrosas implicaciones para el crecimiento y el desarrollo del cáncer en estos lugares que ya de por sí tienen tendencia a generarlo».

Los investigadores ahora trabajarán en averiguar cómo bloquear la actividad de estos macrófagos, puesto que creen que esto podría ser una terapia contra el cáncer de mama.

Conviene recordar que la mayoría de los órganos del cuerpo, incluyendo el cerebro, el hígado, los pulmones o la piel, tienen su propia población de macrófagos. Éstos son fundamentales para regular las primeras etapas de la respuesta inmune y controlan la inflamación y el funcionamiento de los órganos.

ABC

Imagen: Dr Caleb Dawson, Walter & Eliza Hall Institute

 

Las recomendaciones de GEICAM sobre el Covid-19 y las pacientes con cáncer de mama

Los pacientes con cáncer son más vulnerables al contagio por el virus SARS-Cov-2 y presentan un mayor riesgo de sufrir complicaciones en caso de contraer dicha infección. Esto se debe al estado de inmunodepresión causado por algunos tratamientos, así como, a veces, por el propio tumor o la malnutrición asociada al mismo. Teniendo en cuenta esta situación y cómo puede afectar a estas personas, el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama ha elaborado el documento `Recomendaciones sobre el manejo del paciente con cáncer de mama en la situación de pandemia de COVID-19 en España´, dirigido a todos los profesionales sanitarios implicados en la detección y abordaje de esta enfermedad.

Tal y como señala el presidente del Grupo GEICAM, el doctor Miguel Martín, “a causa de esta pandemia y su impacto en el sistema sanitario, los expertos en cáncer nos hemos tenido que replantear el riesgo-beneficio de los diversos tratamientos en los pacientes oncológicos, intentando, por un lado, minimizar los riesgos asociados a la pandemia y, por otro, mantener en lo posible la eficacia de los diversos tratamientos antitumorales”.

Teniendo en cuenta estos aspectos, el documento elaborado por GEICAM recoge tanto una serie de recomendaciones generales como otras más específicas para el manejo del paciente con cáncer de mama. La guía también contempla consejos adaptados a las diferentes fases de la enfermedad y a los distintos subtipos tumorales. Este escrito, dirigido exclusivamente a profesionales sanitarios, puede consultarse en la web www.geicam.org

Recomendaciones generales

  • Reducir al mínimo el número de visitas hospitalarias, posponiendo las revisiones hasta el fin de la pandemia, así como el número de pruebas diagnósticas, sustituyendo visitas presenciales por consultas telefónicas.
  • Tanto pacientes como personal sanitario deberían llevar mascarillas en las consultas externas. Los médicos también deberían utilizar pijamas y batas, y aquellos que atiendan pacientes ingresados infectados deben disponer de los equipos de protección individual (EPI) apropiados.
  • Suspender las sesiones clínicas y otras reuniones de más de 4-5 médicos. Cuando sean imprescindibles, los médicos, aunque estén asintomáticos, deben llevar mascarillas.
  • Elegir las secuencias terapéuticas y regímenes que, sin comprometer el pronóstico de los pacientes, sean más acordes a la situación actual.
  • Valorar extracciones sanguíneas ambulantes en centros de salud, centros de especialidades o incluso a través de atención domiciliaria, según las posibilidades locales.
  • El cribado telefónico previo a la visita presencial, cuando esta es imprescindible, puede ayudar a la identificación de pacientes sintomáticos sospechosos de infección.
  • Asimismo, si la estructura del hospital lo permite, se puede valorar una estación de cribado a la entrada del centro, donde pacientes y familiares sean preguntados acerca de sus síntomas y se registre su temperatura corporal. En caso de sospecha de infección, los pacientes y/o acompañantes no deberían entrar en contacto con otros pacientes y médicos, debiendo ser atendidos de la forma establecida en caso de sospecha de infección por SARS-Cov-2.
  • En cuanto a los estudios de evaluación de respuesta al tratamiento, se recomienda individualizar su realización en función de la situación de la paciente, valorando la posibilidad de demora si ello resulta seguro para ella, aun manteniendo un planteamiento flexible en caso de incidencias clínicas.
  • En todos los casos, se indicará a las pacientes las medidas de prevención de la infección por SARS-Cov-2 establecidas por el European Centre for Disease Prevention and Control (ECDC) y la Organización Mundial de la Salud (OMS).
  • Se recomienda discutir explícitamente con las pacientes el balance riesgo/beneficio de los tratamientos, así como las alternativas disponibles en la situación de pandemia de Covid-19, teniendo en cuenta el pronóstico específico, la edad, las comorbilidades (obesidad, patología pulmonar y/o cardiaca, diabetes e insuficiencia renal o hepática), y las circunstancias sociales de cada paciente y sus preferencias. Se recomienda dejar constancia por escrito de este proceso en la historia clínica en línea con las recomendaciones generales de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
  • Individualizar la necesidad de transfusiones sanguíneas, limitándolas a cuando sean estrictamente necesarias.
  • En cuanto a la atención de las pacientes incluidas en ensayos clínicos, el Grupo GEICAM se alinea con las recomendaciones de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) del 16 de marzo de 2020 y las actualizaciones periódicas de la Agencia Europea de Medicamentos (EMA). También está realizando recomendaciones específicas para cada ensayo clínico con pacientes en tratamiento activo.

Cuando la paciente presenta posibles síntomas de infección

En aquellos casos en los que la paciente presente posibles síntomas de infección por coronavirus, los expertos de GEICAM recomiendan realizar el test de diagnóstico cuando tenga fiebre, tos seca, disnea, y otros signos como anosmia (pérdida de olfato), ageusia (alteración del sentido del gusto), mialgias (dolores musculares), y síntomas digestivos (náuseas, vómitos, diarrea).

Asimismo, debe valorarse la realización de este test en aquellas pacientes que, aunque no presentan síntomas de Covid-19, han tenido un contacto estrecho con alguien infectado, particularmente si la paciente va a iniciar un tratamiento inmunosupresor.

IM Médico 

 

Descubren la posible conexión entre la obesidad y el cáncer de mama

Los estudios más recientes han podido confirmar que las personas que presentan altos niveles grasa corporal y obesidad tiene más riesgo de desarrollar determinados tipos de cáncer, entre ellos el de mama. Ahora, un grupo de expertos de la Universidad de Louisville, ha publicado un estudio en el que se apuesta por una posible explicación a este hecho: una proteína secretada por las células grasas impulsa el desarrollo del cáncer de mama.

El equipo de científicos ha llevado a cabo una serie de investigaciones durante los últimos cinco años que le ha llevado a encontrar esa conexión entre la actividad de una proteína de unión a ácidos grasos adiposos (FABP4), expresada en el tejido graso, y el aumento de las posibilidades de desarrollar cáncer de mama. Al parecer, esta proteína FABP4 es responsable del mecanismo molecular subyacente que promueve el desarrollo del cáncer de mama asociado a la obesidad.

El tejido adiposo en el cuerpo produce FABP4 dentro de las células grasas, donde procesa y distribuye ácidos grasos de cadena larga insolubles en agua. Una cierta cantidad de FABP4 ingresa al torrente sanguíneo en condiciones normales. Sin embargo, a medida que se acumula un mayor volumen de tejido graso, se secreta más FABP4. Es decir, cuando nos volvemos obesos, esta proteína está más presente en el sistema circulatorio.

Los científicos que han formado parte de la investigación creen que puede haber dos formas en que la proteína FABP4 puede estimular el crecimiento del riesgo de sufrir la enfermedad. La primera se produce cuando aumenta la presencia de FABP4 aumenta en ciertos macrófagos –un tipo de glóbulos blancos que se encuentran en la sangre e intervienen en la defensa del organismo contra sustancias extrañas o agentes patógenos, es decir, fomentando la acción del sistema inmunitario– que están asociados al desarrollo de tumores, porque se acumulan en ellos y promueven el crecimiento del mismo.

La otra posible forma es que, cuando los niveles elevados de FABP4 circulan fuera de las células grasas en la obesidad, la proteína promueve el desarrollo del cáncer de mama a través de la interacción directa con las células cancerígenas de la propia mama. Además, la presencia de la proteína FABP4 en el torrente sanguíneo parece alimentar las interacciones entre los componentes tumorales y las células grasas, promoviendo así el desarrollo del cáncer.

Asimismo, los expertos lograron probar que cuando se inhibe la FABP4, el crecimiento tumoral se reduce en modelos animales a pesar de que el tejido adiposo permanece. A esto se une otra investigación publicada recientemente por el mismo grupo de expertos en el que se demuestra que las dietas ricas en grasas tienen diferentes efectos sobre el desarrollo de tumores. Las grasas buenas no tienen una influencia sobre el cáncer como las que tienen las grasas insaturadas, cuya ingesta frecuente causa numerosos problemas al organismo. A partir de ahora, los científicos quieren centrarse en el desarrollo de métodos de tratamiento dirigidos a controlar la presencia de la proteína FABP4 con medicamentos o anticuerpos específicos.

ElNacional.cat

Adamed selecciona un proyecto del IRBLleida de tratamiento personalizado en cáncer de mama

Un estudio liderado por el facultativo de oncología médica del Hospital Universitario Arnau de Vilanova de Lleida e investigador del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida (IRBLleida), Serafín Morales, que investiga un tratamiento personalizado para estadios precoces de cáncer de mama, ha sido seleccionado por los laboratorios Adamed en su segunda convocatoria de ayudas a la investigación.

Este estudio está dirigido a un grupo de pacientes que padecen un cáncer de mama conocido como luminal y que representa un 60% de todos los cánceres de mama, ha informado este martes el IRBLleida en un comunicado.

Serafín Morales señala que un 25% de estos casos de cáncer tienen criterios de riesgo y, hasta ahora, se trataban con quimioterapia: “Creemos que el uso de tres herramientas como son la plataforma Oncotype (que analiza los genes), el estudio del marcador Ki67 y el análisis de los niveles del ADN nos pueden ayudar a predecir la quimiosensibilidad y, por tanto, a evitar el tratamiento con quimioterapia en la mitad de los casos”, ha explicado.

La duración del estudio es de dos años y está previsto que se incluyan 70 casos al año, según los investigadores que quieren empezar cuanto antes este proyecto, realizando las extracciones de muestras de sangre para hacer los análisis posteriores

Los laboratorios Adamed han seleccionado un total de seis propuestas de investigación de las 28 presentadas, para que reciban financiación en esta convocatoria que tiene un presupuesto de 60.000 euros.

EUROPA PRESS

Foto: Una investigadora del IRBLleida/ IRBLLEIDA

#YoMeQuedoEnCasa: rutinas de ejercicio para pacientes de cáncer de mama

La actividad física contribuye a reducir o prevenir los efectos secundarios de los tratamientos empleados en el abordaje del cáncer de mama, además de mejorar la salud en general y la calidad de vida de las pacientes, según han puesto de manifiesto diversos estudios. El ejercicio en pacientes oncológicos “mejora la densidad ósea y aumenta la función cardiaca, regula los niveles de glucosa en sangre y la resistencia a la insulina, y también regula la respuesta inflamatoria y el sistema inmune”, tal y como apunta María Alonso, coordinadora del Programa de Ejercicio Físico Oncológico de GEICAM. Entre los beneficios de la actividad física para estos pacientes se encuentran también la mejora de los dolores articulares asociados al tratamiento, la disminución de las limitaciones articulares debidas a las intervenciones quirúrgicas y la reducción del riesgo de aparición de linfedema.

El ejercicio está recomendado para todo tipo de pacientes, aunque es necesario individualizar siempre la actividad y adaptarla en cuanto a intensidad y volumen. Para ello, hay que tener en cuenta “las características de cada paciente, posibles patologías previas y el estado de forma en el momento del diagnóstico, para conocer cuál es el punto del que partimos”.

Por este motivo, y dada la situación de confinamiento de la población a causa de las medidas contra el COVID-19, GEICAM ha elaborado y difundido dos infografías que recogen cómo hacer ejercicios dedicadas a mujeres con cáncer de mama que están en tratamiento que han superado la enfermedad. Estas infografías comprenden una tabla de nivel básico y otra de nivel avanzado (para aquellas pacientes que pueden hacer sin problema la básica y/o no hayan tenido una cirugía en al menos 2-3 meses), y son sencillas y eficaces para realizar en casa sin necesidad de materiales e incluso sin supervisión.

Ambas tablas ofrecen una orientación inicial para mujeres que tengan dudas sobre qué ejercicios pueden realizar para mejorar su estado de forma. Sin embargo, como indica María Alonso, es muy importante que consulten con su médico cuándo empezar a ejercitarse después de una cirugía y, ante cualquier duda que pueda surgir, acudan a un profesional cualificado (fisioterapeuta si están en fase de rehabilitación o licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte si ya ha superado la etapa post-cirugía).

Nivel básico

Nivel avanzado

Grupo GEICAM

El testimonio que empuja a vivir: «¿Tú ves lo bien que estoy? Pues así te vas a poner tú»

El hospital de San Juan de Dios del Aljarafe ya cuenta con mujeres operadas de un cáncer de mama que se ofrecen voluntarias para visitar a las que han sido intervenidas y afrontan la misma enfermedad.

Es posible gracias a un convenio entre la directora gerente de dicho centro sanitario, María Dolores Acón, y la presidenta de Amama, Asociación de pacientes con cáncer de mama de Sevilla, Ángela Claverol, que reforzará la atención psicosocial a las enfermas diagnosticadas.

Esto que se dice así es tan sencillo como recibir la visita de una mujer que ha sido operada y le dice a quién acaba de salir del quirófano: «¿Tú me ves lo bien que estoy yo? Pues así te vas a poner tú»…Es la constatación de que una imagen vale más que mil pabaras.

Pepa Rodríguez Franco es una de las voluntarias de Amama —en la asociación hay unas 300 mujeres— que hará la visita al hospital de Bormujos pero ya tiene experiencia en los de Valme, Virgen Macarena y Virgen del Rocío y cuenta que las pacientes «preguntan mucho por su enfermedad, qué efectos va a tener, si les van a salir llagas, qué les va a pasar con la quimioterapia y nosotras le decimos que cada enfermos es distinto y que para eso están los médicos».

«Nosotras —sigue— vamos a charlar con ellas al día siguiente de la intervención, a darles acompañamiento y a que nos vean cómo estamos después de haber sido operadas, llevando nuestra vida normal, con ciertas limitaciones, claro».

«Nosotras —sigue— vamos a charlar con ellas al día siguiente de la intervención, a darles acompañamiento»

 

Tanto reconfortan las voluntarias de Amama que «en Valme la doctora nos dice que pasará la visita a la enferma después de hayamos ido nosotras a verla». Además, les llevan regalos, como un corazón solidario para que apoyen ese brazo que tanto duele después de la operación o bolsitas más coquetas para el drenaje.

A Valme, Amama va un día a la semana; al Virgen del Rocío y al Macarena, dos; y a este hospital de San Juan de Dios en Bormujos, irá dos veces al mes.

Esta iniciativa ha sido promovida por la nueva unidad de Patología Mamaria de este centro entre cuya estrategia de humanización de la asistencia se recoge el acompañamiento de los y las pacientes con cáncer de mama como parte activa en su proceso de curación.

Asociaciones de enfermos y voluntarias como las de Amama y pacientes expertos relacionados con la Escuela Andaluza de Salud Pública, darán respuesta a numerosos interrogantes y situaciones que se presentan «durante el largo y difícil camino de la enfermedad», explica el doctor Antonio Amaya, jefe de Cirugía General y Aparato Digestivo del hospital.

Aproximadamente una de cada diez mujeres desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida. El futuro parece avanzar hacia la mejora de los métodos de diagnóstico precoz y el conocimiento de nuevos factores relacionados con alteraciones genéticas, junto con la introducción de nuevas terapias.

Dicha unidad tiene como objetivo mejorar la asistencia de las pacientes con patología mamaria y en ella la fase diagnóstica se convierte en la puerta de entrada para las mujeres derivadas que presenten signos o síntomas sospechosos, o hallazgos en pruebas de imagen solicitadas desde Atención Primaria fuera del programa de screening.

Aproximadamente una de cada diez mujeres desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida

 

«Se pretende evolucionar hacia el trabajo en acto único en la unidad diagnóstica, es decir, el mismo radiólogo realizaría de forma secuencial e integrada todas las pruebas que considerase oportunas para llegar a un diagnóstico definitivo de la paciente (mamografía, ecografía, biopsia percutánea, resonancia de mama, etc.) con un informe único», termina el doctor Amaya.

 

Amalia F. Lérida
Foto: Pedro Jiménez Candau

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lazo rosa

Las mujeres que han superado un cáncer de mama no tienen más riesgo por el coronavirus

Las mujeres que han superado un cáncer de mama no tienen más posibilidades de contraer la infección por coronavirus, ha explicado Miguel Ángel Seguí, oncólogo médico del Hospital Universitario Parc Taulí de Sabadell (Barcelona) y vocal de la Junta Directiva de GEICAM. Además, las que ya han acabado el tratamiento hormonal no presentan mayor riesgo para salud por el hecho de contraer el Covid-19.

La recomendación para las pacientes que se encuentran en tratamiento con quimioterapia o tratamientos dirigidos a diana (como la inmunoterapia, tratamientos anti-Her2 o inhibidores de cíclicas) es que se pongan en contacto con su hospital u oncólogo, con el fin de que realice una valoración personalizada sobre los riesgos y beneficios de continuar con el tratamiento y las posibles modificaciones en el mismo. Este especialista apunta que los propios Servicios de Oncología están contactando con las pacientes y que se están extendiendo las consultas telemáticas para evitar visitas innecesarias a los hospitales.

Por otra parte, el Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama ha elaborado y difundido dos infografías que recogen cómo hacer ejercicios físicos para mujeres con cáncer de mama que están en tratamiento o para aquellas que han superado la enfermedad.

La realización regular de ejercicio físico, además de mejorar el estado general de salud y la calidad de vida, disminuye el riesgo de desarrollar diferentes tipos de cáncer, entre ellos, el de mama, según revela la evidencia científica. Además, contribuye a reducir o prevenir los efectos secundarios de los tratamientos para este tumor.

“Hay estudios que revelan que el ejercicio físico reduce las posibilidades de padecer un cáncer de mama entre un 20 y un 25 por ciento y que disminuye el riesgo de sufrir un segundo cáncer en las pacientes que ya han tenido uno, así como de tener recaídas de la enfermedad”, señala Seguí.

Las tablas de ejercicios que propone GEICAM en sus infografías, una de nivel básico y otra de nivel avanzado, son sencillas y se pueden realizar en casa. Se recuerda que, en caso de usar bandas elásticas, se tenga en cuenta que no deben enrollarse en la mano para sujetarla, ya que esta situación no favorece el drenaje linfático y puede aumentar el riesgo de linfedema, por lo que es aconsejable el uso de tubos elásticos de resistencia, que incorporan un agarre.

Se recomienda realizar estos ejercicios, al menos, tres días a la semana, pudiendo intercalar días de descanso entre ellos y/o ejercicios aeróbicos como caminar, nadar o correr. Como estos últimos son complicados en estas semanas de confinamiento, sugieren utilizar bicicleta estática o máquina para caminar y, en el caso de no disponer de estos aparatos, la práctica de yoga o pilates.

Estas tablas son una orientación inicial para esas mujeres que tienen dudas respecto a qué ejercicios pueden realizar para mejorar su estado de forma. Sin embargo, resaltan que es muy importante que consulten con su médico sobre cuándo hay que empezar a ejercitarse después de la cirugía y, ante cualquier duda que pueda surgir, deben acudir a un profesional cualificado (fisioterapeuta si se está en la etapa de rehabilitación, o licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte si ya ha superado la etapa post-cirugía).

EUROPA PRESS. MADRID