Un conjugado anticuerpo-fármaco, nueva opción en pacientes de cáncer de mama HER2+ avanzado

La presentación de los datos del estudio DESTINY-BREAST01 con trastuzumab deruxtecan ha sido el hecho más relevante del Simposio de Cáncer de Mama de San Antonio (SABCS), que se clausuró en la ciudad tejana. El trabajo se ha publicado en The New England Journal of Medicine (NEJM) y tiene como coautores a Cristina Saura, del Instituto de Oncología Valle de Hebrón (VHIO) de Barcelona, y a Javier Cortés, investigador traslacional del VHIO y responsable de la unidad de cáncer de mama del IOB Institute of Oncology del grupo Quirón.

El 60,9% de las pacientes que recibieron trastuzumab deruxtecan mostraron una respuesta objetiva en el estudio con una supervivencia libre de progresión de 16,4 meses y una duración media de la respuesta de 14,8 meses.

“Estos datos demuestran el potencial de este conjugado para establecerse como nuevo estándar de tratamiento en pacientes con cáncer de mama HER2+ avanzado”, destacó en la rueda de prensa de presentación de resultados Ian Krop, director asociado de Oncología de Cáncer de Mama del Dana-Farber Cancer Institute y coautor del estudio.

Krop ha anunciado que están en marcha tres estudios con trastuzumab deruxtecan en un total de 1.640 pacientes, dos en segunda línea y uno en tercera línea. “En un futuro, se podría usar en combinación también con otros fármacos”, añadió.

Destacada participación española

El grupo GEICAM ha presentado datos del estudio fase III PEARL, que confirma que palbociclib con terapia endocrina debe usarse en líneas más tempranas en mujeres posmenopáusicas en fase metastásica con receptores hormonales positivos y HER- y tumor resistente a inhibidores de la aromatasa. “Este es el tipo de cáncer de mama más común”, ha destacado Miguel Martín, presidente de GEICAM.

Otro trabajo relevante con participación española es CORALEEN, impulsado por el grupo SOLTI y publicado en The Lancet Oncology: el tratamiento neoadyuvante con ribociblib y letrozol ha demostrado una elevada eficacia en cáncer de mama precoz hormonosensible. Los investigadores principales han sido Aleix Prat, jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico de Barcelona y presidente de SOLTI, y Joaquín Gavilá, jefe clínico de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología y miembro de la junta directiva de SOLTI.

Los resultados del estudio HER2 CLIMB también han sido publicados en NEJM. En el ensayo también han participado investigadores de VHIO. La mitad de las pacientes que incluyeron tenían metástasis cerebral. Esta población, habitualmente infrarrepresentada en ensayos, se benefició igualmente de la triple combinación de tucatinib, trastuzumab y capecitabina tanto en supervivencia libre de progresión como en supervivencia global.

Avances en cáncer de mama triple negativo

En cáncer de mama triple negativo precoz, el estudio fase III KEYNOTE-522 ha comparado pembrolizumab neoadyuvante junto a quimioterapia versus placebo y quimioterapia seguido de pembrolizumab versus placebo. La primera opción de tratamiento proporcionó más beneficio, medido en pCR, en pacientes con estadio III y/o nodo positivo precoz.

En este mismo escenario, el estudio NeoTRIPaPDL Michelangelo ha demostrado que la adición de atezolizumab a nab-paclitaxel no incrementó de manera significativa la tasa de pCR en mujeres con cáncer de mama triple negativo.

También en cáncer de mama triple negativo se ha demostrado que las pacientes en alto riesgo de recaída por respuesta incompleta a quimioterapia neoadyuvante puede estar mejor basada, desde el punto de la estratificación del riesgo, con la presencia de enfermedad mínima residual determinada por ADN circulante tumoral (ctDNA).

Otro estudio a largo plazo es IBIS-II, que ha demostrado que anastrozol reduce, de manera significativa, el cáncer de mama tras un seguimiento de 12 años: hasta un 49%, en mujeres postmenopáusicas con mayor riesgo de cáncer, un porcentaje que aumentó al 54% en enfermedad ER+.

En cáncer de mama metastásico, un estudio ha demostrado que paclitaxel oral y encequidar es el primer taxano oral que logra una mejora significativa en tasas de respuesta global confirmada comparado con paclitaxel intravenoso.

En cuanto a la terapia hormonal, un estudio en más de 27.000 mujeres ha demostrado que el uso de estrógenos conjugados equinos en monoterapia y estrógenos conjugados equinos con acetato de medroxiprogesterona tiene efectos opuestos: el primero disminuye significativamente las incidencias y muertes por cáncer de mama, con un efecto que persiste décadas tras discontinuar su uso, mientras que la combinación aumenta la incidencia y la mortalidad asociada.

En radioterapia, se han presentado los datos acumulados de recurrencia ipsilateral de tumor en la mama del estudio fase III APBI IMRT: se ha demostrado que la irradiación parcial acelerada de la mama externa usando radioterapia de intensidad moderada, una recurrencia baja y no diferente significativamente a las pacientes tratadas con irradiación de toda la mama.

Por otro lado, se ha confirmado el potencial uso de S-1 en terapia adyuvante combinada con terapia endocrina en pacientes con cáncer de mama primario ER+ y HER2- con riesgo de recurrencia elevado o medio. S1 es un fármaco de combinación basado en la modificación bioquímica de fluorouracil y contiene tegafur, gimeracil y oteracil.

Por último, se presentaron los resultados interinos de supervivencia global del estudio APHINITY. El ensayo comparó quimioterapia con trastuzumab y pertuzumab frente a quimioterapia con trastuzumab y placebo como terapia adyuvante en paciente con cáncer de mama HER2+ precoz operable. Los resultados han demostrado la eficacia de pertuzumab a largo plazo, con beneficios a largo plazo con independencia del estatus HR.

 

Xavi Granda

https://elmedicointeractivo.com/un-conjugado-anticuerpo-farmaco-nueva-opcion-en-pacientes-de-cancer-de-mama-her2-avanzado/

Cómo realizar ejercicio físico tras un cáncer de mama

Cuando hablamos de ejercicio físico y salud “nos imaginamos ejercicios relacionados con la pérdida de peso, la mejora de la calidad de vida, del bienestar personal y social, entre otros. ¿Pero qué pasa con el ejercicio físico y una mujer que ha sufrido cáncer de mama?”, se pregunta Cristina Batchelli, Graduada en CCAFYD con Máster en Entrenamiento deportivo y salud. Es entrenadora personal en Ensa Sport Barcelona.

El cáncer de mama es cada vez más presente en nuestra sociedad. Según la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC, 2018) en el año 2018 hubo un 30% más de cánceres de mama comparado con el año 2012. Este cáncer, sin embargo, tiene un gran índice de supervivencia (82, 2% en España).Batchelli destaca  que, “a pesar de tener un gran índice de supervivencia, tiene otras enfermedades relacionadas. Por ejemplo, la obesidad o sobrepeso, la híper tensión arterial (HTA), la diabetes, el colesterol, entre otros. Las supervivientes del cáncer de mama también tienen un riesgo elevado de sufrir sarcopenia, osteoporosis i/o enfermedades cardiovasculares. Éstas afectan a la calidad de vida, la salud cardiorrespiratoria, la fuerza muscular y la salud ósea. Estos aspectos negativos son inducidos por los tratamientos durante el cáncer y aumentan con la obesidad y con una vida físicamente inactiva”.

EJERCICIO FÍSICO POST TRATAMIENTO

Mantener una actividad diaria puede mejorar la calidad de vida del post tratamiento, reconoce Cristina Batchelli. Pero, ¿qué ejercicio físico realizar teniendo en cuenta las limitaciones que nos podemos encontrar? (limitación del rango de movimiento y dolor en el brazo operado, linfedema, entre otros).  Batchelli afirma que un estudio, el de Fischer (2015), comprobaba los beneficios de realizar una hora semanal de Marcha Nórdica (MN) durante 10 semanas. Los resultados obtenidos fueron una mejora de la movilidad y reducción del dolor del hombro, un incremento del bienestar subjetivo en las actividades diarias y un mayor apoyo psicológico el realizar MN con un grupo de personas con la misma enfermedad.

Otras disciplinas como el Pilates también han mostrado mejoras en la calidad de vida de las pacientes. Después de las sesiones de Pilates (de varias modalidades) había un aumento del rango articular del hombro, se mejoraba la capacidad funcional de esta, se reducía el dolor en el brazo, se aumentaba la resistencia muscular y la flexibilidad.

HIIT, MOD, AERÓBICO Y FUERZA

Otro estudio piloto de Northey et al., (2018) comprobaba la eficacia a nivel cognitivo del HIIT (entrenamiento de intervalos de alta intensidad) y el MOD (entrenamiento continuo de intensidad moderada). Se practicó en un cicloergómetro 3 días semanales durante 12 semanas.

Los resultados mostraron que ambos métodos tenían una mejora moderada de la memoria en comparación el grupo control. No se mostraron mejoras significativas del aprendizaje verbal y la función ejecutiva del cerebro. Sin embargo, los dos grupos de trabajo obtenían un incremento del volumen de oxígeno máximo y de la función cardiovascular.

El ejercicio aeróbico y de fuerza en personas con sobrepeso u obesidad que han superado un cáncer de mama ayuda a mejorar el volumen de oxígeno máximo, reducir la frecuencia cardíaca en reposo, aumentar la fuerza muscular y mejorar los factores psicológicos como la fatiga y la depresión. Tener obesidad es un factor de riesgo de padecer cáncer entre ellos cáncer de mama.

Disciplinas como el Pilates también han mostrado mejoras en la calidad de vida de las pacientes.

PROPUESTA EJERCICIO FÍSICO

Según Cristina Batchelli, “se ha visto que varios tipos de ejercicio físico funcionan en el post tratamiento de cáncer de mama”.

A continuación, la especialista realiza una propuesta de entrenamiento:

  • Fuerza: trabajar la fuerza resistencia con el propio cuerpo (al inicio) con ejercicios que impliquen grandes grupos musculares. Realizar series de 12-15 repeticiones descansando 3 minutos entre ellas. Empezar por 6-8 ejercicios.
  • Trabajo cardiovascular: trabajo aeróbico interválico. Este dependerá mucho del nivel de entrenamiento de las personas. Se puede comenzar con un trabajo interválico de moderada intensidad y aumentar este a alta intensidad. La duración puede ser progresiva empezar por 10 minutos y aumentar el tiempo de trabajo. El trabajo intenso debe ser más pequeño que el tiempo de recuperación. Para individualizar esto se puede realizar caminando, corriendo o en cicloergómetro.
  • Movilidad articular y estiramientos: todo en la extremidad superior para recuperar la movilidad y reducir, en caso de que tenga, el linfedema. No realizar movimientos forzados.

Para ayudar a individualizar el programa de entrenamiento puede ser útil la escala de Borg. El programa dependerá de la condición física de cada paciente y deberá ajustarse a esta. También de si tiene otras enfermedades o patologías físicas asociadas. Cada mujer es diferente y su cuerpo reacciona diferente el post tratamiento, aquí la importancia de individualizar cada sesión.

CONCLUSIONES

“Los beneficios del ejercicio físico post tratamiento del cáncer de mama son varios. Desde factores cognitivos como el trabajo de la memoria, factores psicológicos como reducir la depresión y mejoras en la calidad de vida, como todos los beneficios físicos”, asegura la entrenadora de Ensa Sport Barcelona.“No hay”, prosigue, “una modalidad única de ejercicio físico que funcione. Es por eso que se debe saber cuáles son las posibles limitaciones de las pacientes y adaptar el programa de ejercicio físico de forma progresiva. Tener un ambiente de confort ayudará a la adherencia del programa en las pacientes y en su continuidad. Mantener una vida físicamente activa ayudará en el post tratamiento del cáncer y al tener menos factores de riesgo de sufrir uno”, concluye Cristina Batchelli.

 

www.cmdsport.com

 

 

Un tratamiento biológico podría evitar la quimioterapia en el cáncer de mama agresivo

El ensayo clínico de fase 2 CORALLEEN, promovido por el grupo académico internacional SOLTI, muestra efectos positivos frente al cáncer de mama agresivo en la combinación de ribociclib (KISQALI®), un inhibidor de las proteínas CDK4/6 que regulan el ciclo celular, con letrozol, un tratamiento hormonal.

En concreto, el trabajo publicado esta semana en The Lancet Oncology –coincidiendo con el congreso mundial de cáncer de mama en San Antonio (Texas, EE UU) – revela una eficacia similar a la quimioterapia de este tratamiento, que es el que se elige de una manera prioritaria en la actualidad.

Se trata de una terapia neoadyuvante, es decir, que posee el objetivo de facilitar la operación posterior. Las pacientes que podrían beneficiarse son aquellas con cáncer de mama hormonosensible precoz, con alto riesgo de desarrollar metástasis en los siguientes 10 años.

Para alcanzar este resultado, durante un año y medio 106 pacientes de 21 hospitales en España participaron en el estudio.

Los fármacos que inhiben CDK4/6 como el ribociclib, en combinación con hormonoterapia, han demostrado una eficacia extraordinaria en el cáncer de mama metastático.

En este contexto, el uso de quimioterapia ha dejado de ser la opción principal y su uso queda relegado en casos que no funcione el tratamiento. En cambio, en pacientes con cáncer de mama precoz y alto riesgo de recaída, no está aún definido el rol de estos fármacos biológicos.

“Desconocíamos realmente el potencial de estos fármacos para reducir la quimioterapia antes de la cirugía. Este ensayo demuestra por primera vez que es un camino a explorar y apunta cómo hacerse”, explica Joaquín Gavilá, de la Fundación Instituto Valenciano de Oncología y miembro de la junta directiva de SOLTI.

Estudio pionero para disminuir el riesgo de recidiva

CORALLEEN es el primer estudio en el mundo en utilizar datos genómicos en tiempo real para seleccionar de forma más precisa las pacientes con tumores de alto riesgo. Concretamente, se utilizó el test genómico del PAM50/Prosigna® para seleccionar tumores con el perfil Luminal B, que representa el 30 % del cáncer de mama que expresa los receptores hormonales.

Además, este trabajo ha sido el primero en integrar datos clínicos, patológicos y genómicos para medir la respuesta al tratamiento y demostrar que ribociclib y letrozol administrado durante seis meses transforma los tumores de alto riesgo de recidiva en neoplasias de bajo riesgo en cerca de la mitad de las pacientes.

Según Aleix Prat, jefe de servicio de Oncología Médica del Hospital Clínic de Barcelona y presidente de SOLTI, “implementamos todo el conocimiento molecular actual para medir la eficacia terapéutica de forma mucho más precisa que la convencional. En unos años, esta estrategia se irá trasladando a la práctica clínica diaria”.

Tras estos resultados prometedores, los expertos ya plantean un próximo estudio. “Estos datos sugieren que es necesario explorar la combinación de ribociclib con letrozol como alternativa a la quimioterapia para estas pacientes y, para ello, tendremos que diseñar nuevos ensayos clínicos confirmatorios”, añade Gavilá.

“Esta estrategia terapéutica biológica puede llegar a sustituir la quimioterapia en este subgrupo de pacientes con alto riesgo de recaída. Sin embargo, necesitamos un poco más de evidencia”, continúa.

Para lograr este objetivo, los autores han diseñado un segundo estudio con un número de pacientes mucho mayor que esperan empezar durante el próximo año.

CORALLEEN es un ensayo clínico académico promovido por SOLTI con financiación de NOVARTIS y con el apoyo de la Breast Cancer Research Foundation.

 

https://www.agenciasinc.es/Noticias/Un-tratamiento-biologico-podria-evitar-la-quimioterapia-en-el-cancer-de-mama-agresivo

La UE da luz verde al primer tratamiento agnóstico

Tradicionalmente se ha diferenciado un tumor de otro por su localización, pero todo apunta a un cambio de paradigma que hará que dejemos de hablar de cáncer de mama o de pulmón para pasar a denominar a los tumores en función de su biología. Es decir, ya no tendrá tanta importancia la parte del cuerpo en la que se desarrolla  sino que se les empezará a dividir en grupos en base a las alteraciones genéticas que presenten.
Este cambio de paradigma tiene su implicación también en las terapias, que serán más efectivas al diseñarse para atacar el problema de raíz que hace que se origine el tumor. Aparecen así los llamados tratamientos agnósticos, que llegan por primera vez al continente después de la que la Agencia Europea del Medicamento (EMA) haya dado luz verde recientemente a una terapia de este tipo desarrollada por Bayer.
Se trata de Larotrectinib, un fármaco oral para el tratamiento de pacientes adultos y pediátricos con tumores sólidos que presentan una fusión del gen NTRK, una alteración genética presente, por ejemplo, en cáncer de pulmón, mama, tiroides o colon. Los ensayos clínicos realizados han demostrado que ocho de cada 10 pacientes con esta alteración genética responden al tratamiento y además los resultados son muy positivos.
Quienes han accedido a este medicamento han logrado tener la enfermedad controlada durante más de dos años y la supervivencia global alcanza los cuatro años. Además, tal y como explica Jesús García Foncillas, director del departamento de oncología del Hospital Universitario Fundación Jiménez Díaz, todavía se están recogiendo datos, de manera que cabe esperar que el beneficio perdure durante un plazo mayor del que se ha podido observar hasta la fecha.
Cabe destacar, además, que es un fármaco seguro, sin efectos secundarios notables y que se administra de forma oral, lo que ayuda a que los pacientes cumplan con el tratamiento. Basta con dos pastillas diarias o dos dosis de jarabe, en el caso de los pacientes pediátricos. Por otra parte, el efecto es casi inmediato con resultados incluso a las pocas horas de comenzar el tratamiento.

Plan genómico

Los expertos demandan ahora una estrategia nacional para abrir centros de referencia en secuenciación genómica. Para García Foncillas, «a medio plazo será una prueba rutinaria» como hoy una analítica de sangre, pero mantiene que «está tardando demasiado en llegar» porque hay países, como Francia o Inglaterra, que van por delante.
Asegura que en España todavía no hay una infraestructura creada y que la mayoría de los hospitales tampoco cuentan con un personal cualificado para realizar análisis genómicos, ni para interpretarlos. A su juicio, es el momento de que las autoridades dediquen financiación suficiente para poner en marcha estas unidades en lugares estratégicos y que se las dote de equipamiento y profesionales adecuados. De este modo, cualquier oncólogo podría enviar las muestras de sus pacientes a estos centros de referencia y recibir los resultados en cuestión de días.

 

https://www.diariodeavila.es/Noticia/Z033CD050-C2F1-2668-910A7B36A8FBE678/201912/La-UE-da-luz-verde-al-primer-tratamiento-agnostico

El Arnau de Vilanova introduce el test de ADN en biopsia líquida en pacientes con determinados cánceres avanzados

El Hospital Arnau de Vilanova de València ha incorporado en rutina clínica la técnica denominada biopsia líquida para monitorizar la situación de los tumores avanzados. Se trata de una estrategia poco invasiva y dinámica para identificar los tumores.

Esta nueva tecnología denominada comúnmente biopsia líquida permite detectar con una muestra de sangre del paciente pequeños trazos de información de los tumores, desde células circulantes hasta muestras significativas de su ADN o ARN. Con este método se pueden identificar mutaciones en 77 genes frente a los que existen terapias aprobadas o en fase experimental.

Según ha señalado el jefe del servicio de Oncología, Antonio Llombart, “esta técnica conlleva dos ventajas principalmente, ya que evita biopsias y se puede extraer una información más precisa en cuanto al comportamiento del tumor. El ADN –ARN permite identificar alteraciones o mutaciones genéticas de manera generalizada y aplicar un tratamiento personalizado y adaptado a esas alteraciones del paciente”.

La técnica de análisis de biopsia líquida supone una herramienta clave para mejorar el manejo clínico de los pacientes y entender mejor los mecanismos moleculares que intervienen en la diseminación y progresión tumoral.

El facultativo responsable de biología molecular del laboratorio de análisis clínicos, José Vidal, ha explicado que “es una práctica novedosa con respecto a la biopsia en tejidos, ya que aporta dos grandes ventajas: por un lado, es una técnica mínimamente invasiva y por lo tanto cómoda para el paciente, y por otro lado, proporciona información en tiempo real sobre la situación de la enfermedad”.

Asimismo, Llombart ha apuntado que “hay que ser todavía cautos con algunos de los hallazgos; en la parte asistencial complementa el estudio de determinadas mutaciones que ya se vienen realizando de rutina en la biopsia tumoral, a la vez que permite determinar alteraciones menos comunes, algunas todavía no establecidas de rutina y cuyo valor clínico es todavía incierto o en investigación”. Sin embargo, ha señalado que “con esta práctica se puede permitir el acceso de los pacientes a ensayos clínicos específicos tanto en el Hospital Arnau como en otros centros donde pueda existir un estudio específico de su caso”.

El proyecto ya se ha iniciado en pacientes con adenocarcinoma de pulmón avanzado. Durante el primer año, se hará extensivo a pacientes con otros seis escenarios de cáncer avanzado: cáncer de mama, ovario, colorrectal, páncreas, próstata y primario de origen desconocido.

Una vez extraída y analizada la muestra, los resultados serán interpretados por un comité de oncología molecular del departamento, guiado por expertos. Este comité estará formado por especialistas en patología responsables del diagnóstico, personas expertas en biología, otros especialistas médicos y miembros del comité de bioética, que validarán la información de relevancia clínica frente a la que todavía debe permanecer en el ámbito de investigación.

Vidal ha puntualizado que  “como valor añadido, las muestras de los pacientes se guardarán para la realización de futuras investigaciones, previo consentimiento del propio interesado”.

La biopsia líquida, por tanto, tendrá un papel cada vez más relevante en el manejo clínico. Según ha manifestado Llombart “ahora hablamos de su utilidad en pacientes con enfermedad avanzada, pero en un futuro muy cercano permitirá la monitorización mucho más precisa de pacientes con cáncer”.

 

https://www.elperiodic.com/valencia/arnau-vilanova-introduce-test-biopsia-liquida-pacientes-determinados-canceres-avanzados_654576

Los investigadores identifican una proteína clave responsable de la resistencia a la quimioterapia en el cáncer de mama

Investigadores del Instituto Lady Davis del Hospital General Judío (Canadá) han identificado una proteína clave que se requiere para la resistencia a la quimioterapia en la forma más agresiva de cáncer de mama, lo que promete abrir la puerta a nuevas terapias para superar la resistencia a los medicamentos.

Utilizando biopsias tumorales de pacientes con cáncer de mama triple negativo resistente a la quimioteria (TNBC), los investigadores han identificado cambios en la forma de las células cancerosas que parecen estar asociadas con su capacidad para resistir el tratamiento farmacológico habitual. Los resultados se han publicado en “Molecular Cancer Research”.

“Cuando las pacientes con TNBC responden al tratamiento, su pronóstico es muy bueno. Sin embargo, la resistencia al tratamiento es bastante común. El TNBC resistente a la quimioterapia constituye la forma más agresiva de cáncer de mama, y el pronóstico para esas pacientes no es tan bueno”, ha explicado el oncólogo quirúrgico y director médico del Equipo Interdisciplinario de Cáncer de Mama en el Centro de Cáncer Segal en el Hospital General Judío, el doctor Mark Basik, quien ha dirigido la investigación. “Por lo tanto, es fundamental que determinemos los procesos que promueven la resistencia y la atacan directamente para superar su influencia en el tumor”, ha instado.

Los investigadores observaron que el inicio de la resistencia a los dos medicamentos más comunes desplegados contra el TNBC está asociado con cambios en la forma de las células cancerosas y la forma en que procesan la grasa. Según han explicado, las células pueden almacenar gotas de grasa que pueden explotar como fuente de energía para combatir los efectos de la quimioterapia.

También se observó que estas células desarrollan una dependencia de la proteína ‘perilipina4’, que se expresa altamente en tumores resistentes. La proteína es utilizada por la célula cancerosa para estabilizar la gota de grasa, lo que de otro modo filtraría la grasa libre en la célula, que es tóxica para ella y la mataría. Los científicos han determinado que atacar esta proteína causaba que casi todas las células resistentes dejaran de crecer y la mayoría murieran.

“Es muy prometedor, porque si podemos eliminar las células resistentes, podremos tratar con éxito a muchos más pacientes con TNBC”, ha asegurado el profesor de Oncología Quirúrgica en la Universidad McGill, el doctor Basik, que ha señalado que un elemento clave en el tratamiento del cáncer es encontrar la proteína activa que hace posible el crecimiento sin control de la enfermedad. Con ello, se revela la vulnerabilidad de la célula, abriendo la puerta a nuevas terapias y mejores resultados para los pacientes.

 

https://www.bolsamania.com/noticias/sanidad/los-investigadores-identifican-una-proteina-clave-responsable-de-la-resistencia-a-la-quimioterapia-en-el-cancer-de-mama–7148510.html

GEICAM prioriza en su Plan Estratégico 2018-2020 la necesidad de fomentar la investigación académica e independiente

El Grupo GEICAM de Investigación en Cáncer de Mama va a priorizar en los próximos años la necesidad de fomentar la investigación académica e independiente, como así lo ha plasmado e su Plan Estratégico 2018-2020, una hoja de ruta centrada en la investigación independiente en cáncer de mama en España.

“La investigación promovida por la industria farmacéutica es absolutamente necesaria. Sin embargo, una vez que los fármacos están disponibles para las enfermas, se requieren nuevos estudios para refinar su manejo o para combinarlos con otros medicamentos”, ha dicho el presidente de GEICAM, Miguel Martín.

Asimismo, los principales puntos estratégicos han sido recogidos, además, en diversos vídeos en los que los miembros del comité director de dicho plan resumen cómo tienen pensado avanzar en la mejora de sus procedimientos y servicios para que redunden en la ampliación de su actividad investigadora, formativa y divulgativa.

“En el año 2017, en el Grupo GEICAM fuimos conscientes de que el mundo estaba cambiando y que necesitábamos formular un plan estratégico para definir el futuro del grupo, con acciones para mejorar en los campos en los que creímos que era importante avanzar”, ha apostillado Martín, tras comentar que el cáncer de mama debe ser considerado un objetivo sanitario de primer nivel donde todavía hay muchas necesidades no cubiertas.

En este sentido, una de las misiones principales del grupo es responder a preguntas sobre el tumor que no suelen formularse en el diseño de los estudios promovidos por la industria, de ahí la relevancia de los grupos académicos,.

Sin embargo, desde GEICAM se ha avisado de que esta investigación académica e independiente “adolece de falta de financiación”. “Debería ser una responsabilidad compartida por todos los agentes, del ámbito público y privado, y por la sociedad en su conjunto”, ha subrayado el presidente del grupo.

Y es que, a su entender, para promover la financiación por parte del sector privado se requiere de una reforma legislativa que el Grupo confía en que se produzca en la próxima legislatura. En este sentido, ha subrayado la importancia de la implicación de la Administración, con el impulso de una Ley de Mecenazgo que potencie la filantropía de forma similar a como se hace en los países anglosajones.

Por otra parte, el vicepresidente de GEICAM, Agustí Barnadas, ha recordado que la organización trabaja para apoyar a jóvenes investigadores en la puesta en marcha de nuevos estudios académicos que les ayuden a generar conocimiento sobre el cáncer de mama con el que se espera mejorar la práctica clínica.

LÍNEAS DE INVESTIGACIÓN PRIMORDIALES

En concreto, a lo largo de los próximos años, el Grupo GEICAM continuará apostando por focalizarse en el estudio de los distintos subtipos de tumor: los que tienen una dependencia hormonal, divididos en luminal A y luminal B (estos a su vez divididos en HER2-negativo y HER2-positivo); los que sobreexpresan la proteína HER2 y no tienen expresión de receptores hormonales; y los triples negativos, que no expresan receptores hormonales ni la proteína HER2, y son los de peor pronóstico.

Entre las claves del futuro de la investigación de esta patología se encuentra profundizar en el estudio de la biología de la enfermedad para contribuir a ofrecer tratamientos más específicos y con menos efectos secundarios.

Una de las prioridades es seguir investigando en la identificación de biomarcadores de respuesta a fármacos en el tumor o en la sangre (biopsia líquida) para su aplicación en la práctica clínica, así como el desarrollo de nuevos tratamientos, como la inmunoterapia y los inmunoconjugados, en grupos seleccionados de 3 pacientes.

“La biopsia líquida podría permitir el seguimiento de los cambios del tumor a lo largo del tratamiento, facilitando así la individualización de la terapia en el momento en que los cambios del tumor sean identificados”, ha detallado el vicepresidente de GEICAM.

En este sentido juega un papel principal el Biobanco del Grupo, otro de sus proyectos más destacados y de futuro de GEICAM. “Se ha convertido en uno de los bancos de muestras biológicas más importantes de nuestro entorno y el propósito es que siga creciendo para facilitar a la comunidad científica obtener la información que nos permita seguir avanzando en el conocimiento de esta enfermedad”, ha apostillado el tesorero del grupo, José Ignacio Chacón.

Las investigaciones de GEICAM en los próximos años también se centrarán en el cáncer de mama hereditario, los mecanismos de resistencia al tratamiento sistémico y la detección de la enfermedad mínima residual, así como los estudios de epidemiología y prevención, la evaluación de resultados en salud o la farmacovigilancia.

Para avanzar en todo ello, GEICAM va a potenciar las alianzas que desde hace años mantiene con grupos cooperativos nacionales e internacionales. “Se ha creado una auténtica red de colaboración para participar en ensayos clínicos de gran calado, por lo que hay que seguir apostando por reforzar estas colaboraciones”, ha explicado Barnadas.

Del mismo modo, la relación con otros agentes seguirá siendo uno de los pilares estratégicos de esta institución. “Debemos interaccionar con socios muy diferentes, desde otros especialistas hasta sociedades científicas, industria farmacéutica, Administración, autoridades sanitarias, instituciones públicas, entidades sociales y asociaciones de pacientes, que tienen un peso muy específico en nuestro plan estratégico”, ha añadido el secretario de GEICAM, Álvaro Rodríguez Lescure.

Para poder continuar con el desarrollo de estas y otras acciones, el Plan Estratégico contempla la implementación de procedimientos para ampliar y diversificar las vías de financiación, entre las que se incluye un plan de captación de fondos (fundraising) dirigido a la sociedad civil.

La formación de oncólogos y otros especialistas es un aspecto para seguir avanzando en el conocimiento del cáncer de mama, y a esta actividad el grupo seguirá dirigiendo parte destacada de sus esfuerzos en los próximos años, con la celebración de citas científicas como el Simposio bienal Internacional del Grupo, la Revisión Anual GEICAM de Avances en Cáncer de Mama (RAGMA), la Reunión de Conclusiones GEICAM del San Antonio Breast Cancer Symposium (SABCS) o la Jornada en Cáncer de Mama Hereditario, explica el doctor Chacón.

Del mismo modo, para GEICAM es fundamental la comunicación de su actividad científica, también dirigida a la sociedad. “Lo que no se comunica, muchas veces no existe, por lo que vamos a seguir potenciando nuestras redes sociales, la web y otros canales de comunicación que contribuyan al conocimiento de nuestra labor y del importante papel que la investigación tiene en la superación de esta enfermedad”, ha zanjado el doctor Chacón.

 

https://www.bolsamania.com/noticias/sanidad/geicam-prioriza-en-su-plan-estrategico-2018-2020-la-necesidad-de-fomentar-la-investigacion-academica-e-independiente–7147028.html

El diagnóstico temprano del cáncer: según Iniciativas Virtuales el reto de esta nueva década

 

Según la Sociedad Española de Oncología Médica en su último informe, “El cáncer sigue constituyendo una de las principales causas de morbi-mortalidad del mundo. De acuerdo con los últimos datos disponibles estimados dentro del proyecto GLOBOCAN, el número de tumores continúa creciendo, habiendo aumentado desde los 14 millones de casos en el mundo estimados en el año 2012 a los 18,1 millones en 2018. Las estimaciones poblacionales indican que el número de casos nuevos aumentará en las dos próximas décadas, alcanzando los 29,5 millones en 2040”.

Con estas cifras sobre la mesa, pero también con la esperanza que nuevos estudios y tecnologías están alcanzando altas cifras de curación para distintos cánceres, parece claro cuál será el objetivo de esta próxima década: la diagnosis. Tanto es así que el incremento del 20% en la supervivencia a tumores de la sociedad española muestra cómo cada vez está más cerca ir ganando la batalla clínica a este tipo de enfermedad.

Cada vez hay menos cánceres letales y más tratamientos que son efectivos para combatirlos. Aunque las cifras asustan, la inversión en investigación – desde el sector público y privado – debe continuar arrojando luz sobre una de las pandemias de nuestro siglo. Lo que está claro es que la diagnosis temprana es vital para poder ofrecer un tratamiento que sea efectivo y que permita la curación” comentan desde Iniciativas Virtuales consultora especializada en estudios de marketing dentro del campo de la salud.

En la misma línea se posiciona la Asociación Española contra el Cáncer, que reconoce la importancia del diagnóstico en las primeras fases pero que también señala y pone el foco en que son pocos los que, hasta ahora, lo permiten. “Solo se disponen de métodos efectivos para la detección precoz para algunos cánceres como el de colon o piel” comentan, lo que hace reflexionar sobre la necesidad de seguir investigando los distintos tumores para poder encontrar una respuesta precoz en las revisiones.

Toshiba, por ejemplo, acaba de hacer público que comenzará la fase de prueba de una tecnología de diagnosis que promete, con solo una gota de sangre y dos horas, ser capaz de diagnosticar hasta trece tipos distintos de cáncer con una efectividad del 99%. Su intención es poner esta tecnología a disposición de los centros lo antes posible.

En su desarrollo han participado especialistas del Instituto del Centro Nacional de Investigación del Cáncer de Japón (NCCRI) y de la Universidad Médica de Tokio y una de las grandes novedades es la capacidad para detectar los marcadores que detectarían “cánceres gástricos, esofágicos, pulmonares, hepáticos, de vías biliares, pancreáticos, intestinales, de ovario, de próstata, de vejiga y de mama, así como como sarcomas y gliomas” exponen en su presentación desde la marca.

El foco está en la supervivencia y calidad de vida

Con tecnologías como esta, tal como comenta Toshiba, no sería necesario siquiera un hemograma entero, lo que incluso abarataría el coste de diagnóstico tan solo analizando los tipos de molécula de microARN que secretan y concentran las células cancerígenas situando en unos 165 euros los resultados en dos horas. Algo que prometen, además, explicar con más detalle en el encuentro anual de Sociedad de Biología Molecular de Japón que se celebra a principios del mes que viene.

Noticias como la que está lanzando Toshiba son del todo alentadoras. En España, según las cifras de las SEOM, esta tecnología podría diagnosticar de forma temprana más del 20% de los nuevos tumores que se diagnostican cada año, lo que es un avance notable y un ahorro sustancial de tiempo y recursos tanto para el paciente, el más importante, como para las clínicas” explica Germán Piñeiro, CEO de Iniciativas Virtuales.

Aunque cada vez se incrementa más la supervivencia, es también vital pensar en la calidad de vida. En este sentido, los tratamientos pioneros que van surgiendo permiten hablar de un incremento de la prevalencia de pacientes pasados los 5 años del primer diagnóstico.

Pese a esta esperanza, “a nivel global el cáncer sigue constituyendo una de las principales causas de morbi-mortalidad del mundo, con aproximadamente 9,6 millones de muertes relacionadas con tumores en el año 2018, de acuerdo con los datos proporcionados por la OMS. Los tumores responsables del mayor número de fallecimientos a nivel mundial fueron el cáncer de pulmón (18,4% del total de muertes por cáncer), el cáncer colorrectal (9,2%), el cáncer de estómago (8,2%) y el cáncer de hígado (8,2%)” explica el informe del SEOM Las cifras del cáncer en España.

Tratamientos pioneros y esperanzadores

El cáncer de páncreas, uno de los más letales como se muestra en todos los informes, está en el foco de investigación y desarrollo de terapia del Instituto de Descubrimiento Médico de Sanford Burnham Prebys de California. “Nuestro estudio identifica una posible combinación de tratamiento que se puede analizar de inmediato contra estos tumores agresivos. Ya nos estamos reuniendo con oncólogos de la Oregon Health & Science University para discutir cómo avanzar este descubrimiento en la evaluación clínica” comentan, lo que hace que un tratamiento más efectivo esté cada vez más cerca.

En los casos de melanoma, cáncer de pulmón, cáncer de mama, tumores ginecológicos, de cabeza-cuello o digestivos, la inmunoterapia es uno de los grandes pilares. El Premio Nobel 2018, – compartido con James P. Allison – ,Tasuku Honjo, tiene a sus espaldas hallazgos que le avalan como gran entendido en el tratamiento inmune.

Consiguió que, a través de la identificación de la proteína 1 de muerte celular programada (PD-1) y su ligando (PD-L1), fueran capaces de reconocer el tumor como algo extraño y eliminarlo. Estas protenías son las que pueden controlar el sistema inmune y convertirlo en un interruptor, activando o inhibiendo las células desde el mismo.

“Son muchos los expertos que ya hablan de que el cáncer, en menos de una década – gracias a los esfuerzos de distintos investigadores, organismos, hospitales y farmacéuticas para su diagnóstico y tratamiento – acabará convirtiéndose en una patología crónica pero apenas mortal. Sin duda, el día que eso llegue, como ha pasado con el Sida o con otras enfermedades, se habrá conseguido paliar uno de los grandes males clínicos de nuestro tiempo” concluyen desde Iniciativas Virtuales a través de su CEO Germán Piñeiro en declaraciones a este medio.

 

 

https://www.elconfidencialdigital.com/articulo/comunicados/diagnostico-temprano-cancer-iniciativas-virtuales-reto-nueva-decada/20191202190259135332.html

Curar el cáncer de mama y preservar la fertilidad

Diferentes estudios internacionales aconsejan la vitrificación de óvulos a aquellas mujeres que padecen un cáncer de mama y que quiere preservar su fertilidad. Estos estudios coinciden en que muchos tratamientos, tanto del cáncer ginecológico como del cáncer de mama, disminuyen o destruyen completamente la función reproductiva de la mujer, una pérdida que a menudo origina graves problemas psicológicos, empeoramiento de las relaciones sexuales, y que puede llevar a una degradación general de la convivencia de la pareja.

El cáncer de mama es el segundo tipo de cáncer más frecuente en las mujeres españolas (30%), sólo por detrás del cáncer de pulmón y se estima que 1 de cada 8 mujeres tendrá el cáncer de mama a lo largo de su vida, más de la mitad de ellas en edad reproductiva. Aunque el cáncer de mama no afecta directamente los órganos reproductivos de la mujer, las consecuencias de esta enfermedad para la función reproductiva suele ser devastadora, debido a los tratamientos necesarios para salvar la vida de la mujer. En las mujeres en edad reproductiva, el cáncer de mama es incluso más frecuente que el cáncer de pulmón. Afortunadamente, la mayoría de las mujeres afectadas sobreviven el cáncer y preservar su fertilidad es un objetivo muy importante.

Ambos estudios coinciden en que muchos tratamientos, tanto del cáncer ginecológico como del cáncer de mama, disminuyen o destruyen completamente la función reproductiva de la mujer, una pérdida que a menudo origina graves problemas psicológicos, empeoramiento de las relaciones sexuales (que puede llevar a una degradación general de la convivencia de la pareja), depresión, ansiedad, ira, problemas de relaciones interpersonales, pérdida de autoestima, trastornos del sueño y hasta pensamientos suicidas.

Tanto en el caso del cáncer ginecológico (ovarios, útero, vagina y vulva) como en el del cáncer de mama, el procedimiento de la preparación de la mujer para la extracción y congelación de los óvulos dura unos 10-14 días y no condiciona la terapia del cáncer ni acelera la enfermedad.

Según el doctor Jan Tesarik, director de la Clínica MARGen y autor de uno de los estudios, “En el siglo XX sólo se pensaba en salvar la vida de la paciente, hoy también en preservar su fertilidad. Disponemos de métodos diagnósticos y terapéuticos que nos permiten individualizar el cuidado a la medida de cada paciente, tomando en cuenta diferentes aspectos de su vida sentimental, familiar, social y profesional”.

Este enfoque exige una colaboración entre varios especialistas, un oncólogo, un ginecólogo, un psicólogo y un especialista en medicina reproductiva y “el diagnóstico temprano del cáncer -añade el doctor Tesarik- es muy importante, no sólo para la probabilidad de supervivencia de la paciente, sino también para el éxito de la preservación de fertilidad”.

“La anticipación del dolor durante el acto sexual -indica el doctor Tesarik- causa efectos somáticos, tales como la falta del deseo sexual, excitabilidad sexual reducida (baja sensibilidad de órganos sexuales, falta de lubricación), dolor durante el coito y imposibilidad de alcanzar el orgasmo”.

 

https://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia/2019_12_04/12

Así se vive un embarazo con cáncer de mama

Inés Gasen e Ivana Liria supieron que tenían cáncer de mama a mitad de embarazo. Inés tuvo a su primer hijo a los 32, en medio de la quimio. Un chico que ahora tiene 9 años. Ivana trajo al mundo a sus dos gemelos –que ya han cumplido los 3–, en lo que veía como su última oportunidad de ser madre, porque tenía 42 años. También medio embarazo compatibilizado con la quimio.

Son dos de las 50 mujeres atendidas en Vall d’Hebron dentro del programa de embarazadas con cáncer de mama que empezó a funcionar en 2006. “Es un programa literalmente multidisciplinar, porque necesita a muchos especialistas coordinados para un tratamiento absolutamente personalizado”, aclara Cristina Saura, responsable del programa. Han tratado medio centenar de casos desde que empezaron, pero aún les llegan cada año 5 o 6 mujeres embarazadas con cáncer de mama que no saben que pueden seguir adelante, que interrumpir el embarazo no mejora el pronóstico de la enfermedad y que hay un plan para ellas y sus hijos.

Inés Gasen, que compatibilizó el embarazo con la quimio, con Joey recién nacido en brazos.

Saura explica que dentro del programa han nacido 43 criaturas. Hay casos que saben que no son tratamientos curativos, o que no podrán darle fármacos biológicos, los indicados en algunas variantes. “Sólo quimio; llega muy poco a la placenta, menos del 10%”, comenta. En estas gestaciones hay más prematuridad, y están estudiando el efecto de la quimio sobre la placenta por si produjera un retraso en el crecimiento fetal. “No hemos tenido ningún bebé con malformaciones y muy pocas han abortado”, resume Saura. Se calcula que una quinta parte de las mujeres con cáncer de mama están embarazadas o han tenido hijos recientemente.

En el caso de Ivana e Inés el bultito apareció cuando ya estaban de 4 y de 5 meses. Ambas recuerdan ser muy rigurosas en sus revisiones preventivas de mama anuales. Y también recuerdan cómo sus ginecólogos no le dieron importancia al bultito. El pecho cambia con el embarazo, todo en el cuerpo es distinto y parece obedecer a esta circunstancia. ¿Qué malo puede ocurrir en ese periodo de gracia?

“Podemos tratar con quimio; llega muy poco a la placenta, menos del 10%”

Pero ellas intuían que algo no iba bien y coinciden en haber pedido una punción del bultito. “Estaba viviendo en ese momento en Inglaterra y me había hecho los controles en Barcelona. La llamada me llegó en clase. De Barcelona. Los resultados. Sinceramente, no había pensado en cáncer. ¡Embarazada no te puede pasar nada! No estaba en mis planes. Lo único que pregunté es ¿me voy a morir? Y mi médico me dijo que si venía a Barcelona me mandaría al Vall d’Hebron. Hice la maleta sin saber si volvería a nuestra casa de Londres”, relata.

Los resultados de la prueba de Ivana iban a tardar una semana, “pero al día siguiente me avisaron. Estaba de 4 meses y medio, de gemelos. Fui sola. Me estaban esperando. Cuando vi en el informe carcinoma ductal infiltrante me fui a casa a leerlo sola. Entré en shock. ¡Yo he creado una empresa y te juro que no podía reaccionar! Hasta que hablé con mi marido y mi madre. No podía comer, ni dormir, ni pensar. Iba a urgencias, me rechazaban, volvía una y otra vez con la barriga, y gracias a esa insistencia nos citaron en cinco días para hablar con la oncóloga. Fueron los peores días de mi vida. Te jugabas tu vida y la de los dos hijos que llevaba dentro. ¿Dulce espera? No saber es insoportable”.

Inés coincide en que lo peor es esa incertidumbre. Con la perspectiva de los años, de sus posteriores embarazos (va por el cuarto) y de la aparición de otros tumores óseos que va teniendo bajo control, recuerda el sufrimiento de esos días en que pensaba que tenía que elegir si morir ella o irse los dos.

El diagnóstico “Fueron los peores días de mi vida; me jugaba mi vida y la de los dos hijos que llevaba dentro”

“El miedo a la metástasis es otra: no lo puedes saber hasta después del parto”, recuerda Ivana. “Tu obsesión es entonces llegar ahí, al parto. Llevarlos a término con vida y luego ver qué pasa contigo. Mi vida acababa en los 4 meses y medio que quedaban para que nacieran”.

“A mí me dejaron claro que ya tenían casos anteriores”, explica Inés´, “que me podían tratar y que si el niño sufría podrían sacármelo. Me enseñaron un reportaje de una mamá con una niña de dos años y esa fue mi meta. Me dediqué a cumplir con todo lo que me indicaban”.

El diagnóstico de Ivana era grave: “un grado 3, pero una vez puesto en marcha el proceso no quise saber más. Casi llegué a término: 35 semanas. Estaba famélica, pillé infecciones, la quimio fue durísima. Al final te pasan tantas cosas que tiendes a olvidarlas. Tenía rampas de una hora por la quimio. Pero no vomité. Me hice una foto con mi enorme tripa y sin un pelo para no olvidar lo vivido. No quería”.

La quimioterapia “Dicen que se tolera mucho mejor embarazada; al final no podía subir una escalera; ¡y quedaba pasar un parto!”

“Dicen que la quimio se tolera mucho mejor embarazada”, recuerda Inés, “y yo me encontraba bien, pero cada vez te machacaba más. Al final no podía subir una escalera. Y quedaba pasar un parto”.

Ambas tuvieron a sus hijos. Llegaron a esa meta, seguir vivas y ellos también. Joey (Inés), 9 años y hermano de dos niñas pequeñajas y de un cuarto en gestación, y Bruno y Greta (Ivana), gemelos de tres años dispares de carácter y aficiones.

Y ellas siguieron con la quimio, la radio, la búsqueda de posibles metástasis, controles, revisiones, cirugía, lo normal. Y criarles, claro. Lo habían conseguido. “Te da la risa cuando recuerdas la de cosas que te habían dicho que no se pueden tomar o hacer durante el embarazo. ¡Ni un paracetamol!”.

“Para mí el cáncer es como un hijo maligno. Tú eres tú con tu familia y él, como una mochila que has de llevar”

Disfrutaron de los pequeños con limitaciones. Por ejemplo Ivana tuvo que estar sin acercarse a los gemelos unos días por los contrastes radiactivos que confirmaron que ¡no había metástasis!. Hablan de cansancio, de controles semanales de los pequeños, sobre todo cardiológicos, porque es el punto frágil de los bebés con una mamá gestante tratada con quimioterapia. Tampoco se puede coger mucho al bebé por el riesgo de infecciones. Imprevistos de otro calado que los de la mera crianza.

“Mi marido fue el que tuvo la subida hormonal, era el que podía estar piel con piel “, ríe Inés. Ellas eran madres pelonas, “mi hijo Joey tenía más pelo que yo”. La peluca siempre estaba allí, pero Inés recuerda que optó por ponerse pañuelos, le molestaba. Ivana se volvió a fotografiar 9 meses después con su parejita y con un pelo corto y fuerte. “No me lo he vuelto a cortar, salvo las puntas”. “Yo tampoco”. El pelo, su ausencia, es como un espejo de la enfermedad. Te identifica.

Ivana Liria con sus pequeños, a los 9 meses, y con la cabellera creciendo

“Me cuesta imaginar un cáncer sin volver a casa con un bebé”, explica sin ironía Inés. Después del tratamiento debía seguir con tamoxifeno, una medicación hormonal que disminuye el riesgo de reaparición del tumor. “Tienes que estar 5 años sin quedarte embarazada, así que tardé en buscar el segundo. Pero al cabo de un tiempo pedí a mi oncólogo parar con la medicación y, a pesar de mis escasas posibilidades, he tenido dos hijas y este es el último. Uno por año. No está mal ¿eh? Así que cuando apareció un tumor en un omóplato ya no me pilló por sorpresa. Sé que puedo tener una hija y ser operada y tratada. Me dan mucha seguridad”.

Ella hace todo lo que le dicen, pero es una gran experta en este tema de compatibilizar hijos y cánceres y casi impone sus plazos para cada cosa a los médicos. Sin miedo. Se acaricia su cuarta barriga.

“Sé que puedo tener una hija y ser operada y tratada. Me da mucha seguridad”

Ivana era un caso de altísimo riesgo por ser mayor de 40, por llevar gemelos y, claro, por su cáncer en grado 3. La vigilancia ha sido intensísima. “Pero las doce siguientes quimios después de nacer los gemelos fueron montar en bici cuesta abajo, nada que ver con las de antes. Me veía horrible, sin pelo, sin pecho, con tremendas diarreas, pero un paseo en comparación”.

“Si lo hubiera sabido antes de quedarme embarazada, quizá no hubiera sido nunca madre”, reflexiona Ivana. “Para mí el cáncer es como un hijo maligno. Tú eres tú con tu familia y él, como una mochila que has de llevar. No me quiero olvidar. Viene a la cabeza cada día, te lo aseguro”.

Inés Gasen e Ivana Liria charlan con  Cristina Saura, responsable del programa de embarazadas con cáncer de mama de Vall d'Hebron

La experiencia de ambas en el programa de Vall d’Hebron está cuajado de agradecimiento. “Me he enamorado de mi sanidad pública”, reconoce Ivana. “Yo, que no había pisado una consulta médica ni por unas anginas…”, apunta Inés. Agradecen cada información dada, el plan perfectamente establecido que siguieron sin dudar, cada apoyo recibido, “la calidad humana y la empatía de todos, desde la recepcionista a los de la cafetería”. Todo eso vale mucho cuando las cosas se ponen tan difíciles. Coinciden en que el reportaje de aquella mujer que lo había conseguido les ayudó especialmente. Por eso ellas quieren contarlo también.

“Mi suegra, que es de Zaragoza, lleva diez años organizando el Paseíco de la mama. Y no está mal lo que se recauda para el VHIO”, cuenta Inés. Ivana también colabora económicamente: “hay mucho que investigar. No sabemos si afectará a la fertilidad de nuestros hijos”. Joey, ya con 9 años, sabe lo que pasó. “Me preguntó si me podía morir. Sí, claro”, concluye Inés.

 

https://www.lavanguardia.com/vivo/lifestyle/20191201/471927733897/embarazo-cancer-mama-quimioterapia-vall-hebron.html