microablación

El Hospital Severo Ochoa de Leganes estrena la crioablación en el tratamiento del cáncer de mama

El Hospital Universitario Severo Ochoa de Leganés ha comenzado a aplicar la crioablación en el tratamiento contra el cáncer de mama, una técnica terapéutica que se administra a través de la piel y que consiste en introducir una aguja dentro del tumor, guiada por ecografía, para destruir, por proceso de congelación, las células afectadas.

Según informó la Comunidad de Madrid, la intervención se realiza mediante anestesia local, no requiere hospitalización, tiene una duración estimada inferior a una hora y el pronóstico de evolución en las pacientes «suele ser positivo».

La primera paciente del Severo Ochoa a quien se ha efectuado esta técnica ha sido una mujer de 69 años que, además de presentar esta enfermedad, estaba desarrollando otro tumor en situación avanzada. Luego de la aprobación por parte del Comité Multidisciplinar de Mama del hospital, los profesionales sanitarios la aplicaron con intención curativa y le dispensaron un tratamiento médico de hormonoterapia. La paciente «toleró sin complicaciones» ambas actuaciones y actualmente lleva una «vida normal».

La Comunidad de Madrid explica que el tratamiento percutáneo en el cáncer de mama ofrece para su abordaje varias opciones que llevan aplicándose desde hace décadas. Una de ellas es la ablación por radiofrecuencia y microondas, que es «efectiva para la destrucción tumoral», pero que presenta el «inconveniente de que requiere sedación por lo dolorosa que resulta».

En ese sentido, María Azahara Hoyas, radióloga de mama en el Severo Ochoa, subrayó que «la crioablación podría suponer en el futuro una alternativa a la cirugía para el control en estadios precoces de neoplasias, que es el crecimiento descontrolado de células o tejidos anormales en el organismo».

Este sistema se utilizó por primera vez en España para el tratamiento del cáncer de mama en el Hospital Universitario La Paz de Madrid en 2019, y se ha ido incorporando progresivamente desde entonces a otros centros del Servicio Madrileño de Salud.

El cáncer de mama es el tumor maligno más frecuente en las mujeres, en todas las franjas de edad, ya que cada año en España se diagnostican 32.000 nuevos casos, de los que cerca de 10.000 requieren la extirpación de la mama.

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inteligencia artificial mamografía

La inteligencia artificial aplicada a las mamografías aumenta en un 20% la detección del cáncer de mama

La lucha contra el cáncer ha demostrado que un diagnóstico a tiempo es vital para la evolución favorable de los pacientes. Ahora, la alta tecnología podría ser un aliado en esa búsqueda de lograr diagnósticos precoces. Un estudio realizado en Suecia revela que el cribado con inteligencia artificial (IA) detecta un 20% más de cánceres de mama en comparación con el método utilizado hasta ahora por los radiólogos.

La investigación, publicada en la prestigiosa revista científica ‘The Lancet Oncology’, subraya el potencial de esta tecnología, que se ha aplicado en más de 80.000 mujeres para elaborar el informe.

“El análisis de mamografías con ayuda de inteligencia artificial es tan bueno como el de dos radiólogos trabajando juntos para detectar el cáncer de mama, sin aumentar los falsos positivos y reduciendo casi a la mitad la carga de trabajo de lectura de las mamografías (44%)”, aseguran los investigadores, entre otros de la Universidad de Lund y del Hospital Universitario de Skåne.

Aunque las conclusiones definitivas del ensayo no se esperan hasta dentro de varios años, las conclusiones provisionales arrojan esperanza para reducir los llamados ‘cánceres de intervalo‘. Estos son tumores detectados entre revisiones que suelen tener peor pronóstico que los vistos en las revisiones.

“Estos prometedores resultados provisionales de seguridad deben utilizarse para fundamentar nuevos ensayos y evaluaciones basadas en programas para hacer frente a la acusada escasez de radiólogos en muchos países”, afirma Kristina Lång, de la Universidad de Lund.

La inteligencia artificial está planteada en este caso como un segundo lector automatizado de mamografías que podría ayudar a reducir la carga de trabajo de los expertos y mejorar la precisión del cribado. Hasta ahora, el sistema para detectarlos se basa en la doble lectura rutinaria de las mamografías por dos radiólogos.

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radiofrecuencia cáncer de mama

La radiofrecuencia se postula como tratamiento alternativo a la cirugía en pacientes de cáncer de mama en fase inicial

Investigadores del Hospital de Bellvitge y del Institut Català d’Oncologia han puesto en marcha un ensayo clínico para demostrar los beneficios, tanto médicos como estéticos, de este procedimiento en relación al tratamiento convencional, que consiste en una tumorectomía.

Desde hace unos años, la radiofrecuencia se usa en la práctica clínica para tratar algunos tumores, como el de riñón o hígado, con buenos resultados. Esta técnica permite eludir la intervención quirúrgica ya que consiste en aplicar ondas electromagnéticas al tumor a través de una aguja que genera mucho calor, alcanzando incluso los 70 o 80 grados, lo que provoca que todas aquellas células oncológicas que se encuentran en torno a dicha aguja, mueran. Se trata de un procedimiento muy poco invasivo que tan solo requiere anestesia local.

Ante esta evidencia, un equipo de investigadores del Hospital Universitario de Bellvitge (HUB) y del Institut Català d’Oncología (ICO) se plantearon la posibilidad de aplicar también esta técnica en pacientes con cáncer de mama, no solo por sus buenos resultados, sino porque además, al ser una alternativa a la cirugía, produciría menos lesiones en la mama de la mujer, que se sentiría así más confortable.

Primer ensayo

En este contexto, en 2012, profesionales de la Unidad Funcional de Mama del HUB y del ICO pusieron en marcha un ensayo con 20 pacientes de cáncer de mama con un tumor pequeño, de cerca de 2 centímetros, y una edad media de 64 años, a las que se las trató mediante ablación con radiofrecuencia y posteriormente se intervino para sacar parte de la zona colindante al tumor y otro grupo al que se le realizó el tratamiento convencional de tumorectomía.

“Comprobamos que la radiofrecuencia era fiable y que con esta técnica se lograban los mismos resultados que con la tumorectomía”, señala la doctora Amparo García Tejedor, médico adjunta del Servicio de Ginecología del Hospital de Bellvitge, es decir que se demostró patológicamente la ausencia de viabilidad tumoral, sin afectar a la tasa de márgenes afectos ni reintervenciones quirúrgicas.

Tras los resultados positivos de este primer ensayo, en 2020 se puso en marcha una nueva fase del mismo, en el que por ahora han participado 14 pacientes y en el que se comparan los resultados del tratamiento con radiofrecuencia, pero esta vez sin intervención a posteriori, y el que se realiza a día de hoy de forma asistencial, que consiste en una tumorectomía.

mujeres jóvenes cáncer de mama

Hallan mutaciones de cáncer de mama resistente al tratamiento en mujeres jóvenes que no afectan a las mayores

Un estudio dirigido por investigadores de Sanford Burnham Prebys, en Estados Unidos, ha descubierto que, en mujeres jóvenes, ciertas mutaciones genéticas están asociadas con el cáncer de mama resistente al tratamiento, pero no en mujeres mayores. Los hallazgos, publicados en la revista ‘Science Advances’, podrían ayudar a mejorar la medicina de precisión y sugerir una nueva forma de clasificar el cáncer de mama.

“Está bien establecido que, a medida que envejecemos, tenemos más probabilidades de desarrollar cáncer. Pero estamos descubriendo que esto puede no ser cierto para todos los cánceres, dependiendo de la composición genética de una persona –explica el autor principal Svasti Haricharan, profesor asistente en Sanford Burnham Prebys–. Puede haber mecanismos completamente distintos que impulsen el cáncer en personas jóvenes y mayores, lo que exige ajustar nuestra visión del envejecimiento y el cáncer”.

La investigación se centró principalmente en el cáncer de mama ER+/HER2-, que es una de las formas más comunes de la enfermedad. Suele tratarse con terapias hormonales, pero en algunas pacientes estos tratamientos no funcionan. Alrededor del 20% de los tumores se resisten al tratamiento desde el principio, y hasta el 40% desarrollan resistencia con el tiempo.

“Comprender cómo se desarrollan ciertas formas de cáncer de mama de una manera que hace que acaben resistiendo a la terapia puede ayudarnos a clasificar mejor la enfermedad. También puede ayudar a los médicos a ajustar los planes de tratamiento para las pacientes que probablemente experimentarán resistencia a los tratamientos estándar –afirma Haricharan–. Para científicos como yo, puede ayudar a orientar la investigación para desarrollar nuevas terapias que superen estos obstáculos”.

El estudio incluyó un amplio análisis de una gran base de datos de pacientes con cáncer de mama. Reveló que en pacientes con cáncer de mama ER+/HER2-, ciertas mutaciones genéticas tenían una fuerte correlación con la respuesta al tratamiento, y los efectos dependían de la edad. Algunas mutaciones genéticas sólo estaban relacionadas con el cáncer de mama resistente al tratamiento en mujeres jóvenes.

“Fue un hallazgo extraño, tanto que al principio casi no nos lo creímos –reconoce Haricharan–, pero los mismos patrones surgieron una y otra vez en una base de datos tras otra”.

Las mutaciones que identificaron los investigadores estaban en genes implicados en la replicación celular, el proceso por el que las células crecen y se dividen. Estos genes se encargan de reparar los errores cuando se producen, un proceso que se estropea en prácticamente todos los cánceres.

“La desregulación del ciclo celular se produce tan pronto en el desarrollo del cáncer que no solemos tener en cuenta si las mutaciones individuales que causan la desregulación del ciclo celular pueden afectar a la respuesta final del cáncer al tratamiento o a su capacidad de propagación”, señala Haricharan.

Al relacionar el tipo específico de desregulación del ciclo celular que desencadena el cáncer con el desenlace de la enfermedad muchos años después del diagnóstico, el equipo de investigación propone un paradigma totalmente nuevo para pensar y estudiar todos los tipos de cáncer.

“Se trata de un cambio radical en nuestra forma de ver el cáncer, que podría tener implicaciones mucho más allá del cáncer de mama”, añade Haricharan.

Para empezar a probar esta idea, los investigadores analizaron el efecto de las mutaciones del ciclo celular en los resultados de pacientes con otros tipos de cáncer. En un giro final, observaron que en muchos tipos de cáncer, el modo de desregulación del ciclo celular es significativo para el cáncer en mujeres, pero no tanto para el cáncer en hombres. Esto sugiere que la influencia de la desregulación del ciclo celular podría depender tanto del sexo como de la edad.

“Estos resultados ponen de relieve la importancia de estudiar el cáncer en el contexto de la historia vital del paciente –prosigue–. Con demasiada frecuencia, la investigación del cáncer se centra estrechamente en las células de una placa de Petri, olvidando todo el complejo sistema huésped en el que estas células se transforman y crecen”.

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predicción cáncer de mama

Científicos españoles diseñan un predictor de riesgo de cáncer de mama gracias a la inteligencia artificial

Investigadores españoles han diseñado un predictor de riesgo para pacientes con cáncer de mama con técnicas de ‘machine learning’ (disciplina de la inteligencia artificial) que identifica los genes asociados a la supervivencia y el riesgo, y es capaz de obtener firmas génicas que facilitan estimar el pronóstico de la enfermedad.

Los científicos pertenecen al Centro de Investigación del Cáncer, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universidad de Salamanca (USAL),

En la clínica médica es crucial el diagnóstico, es decir, identificar la enfermedad, y resulta necesario hacer un pronóstico de cómo va a evolucionar la enfermedad de cada paciente. En los casos de cáncer, el pronóstico indica la esperanza de remisión de la enfermedad y la supervivencia o el riesgo de recaída a lo largo de la dolencia.

“El diagnóstico y pronóstico dependen de la biología del cáncer y del tejido analizado y varían mucho entre los distintos tipos de cáncer, aunque todos se apoyan en técnicas para la detección de distintos tipos de biomarcadores”, indica Javier de las Rivas, líder del laboratorio responsable del nuevo diseño.

De las Rivas añade que “identificar otros nuevos a través de la investigación permite mejorar el diagnóstico y pronóstico de las enfermedades y proporcionar un tratamiento más personalizado y adecuado para cada paciente”.

En concreto, los investigadores lograron obtener una firma génica ligada a los biomarcadores moleculares medidos en la clínica de modo rutinario (el receptor de estrógeno, el receptor de progesterona y el protooncogén HER2) para pacientes con cáncer de mama. Estos biomarcadores son clave para determinar el tipo de tumor que tiene cada paciente y guían las decisiones clínicas de los oncólogos.

Además, esta firma génica se ha comparado con las firmas incluidas en las plataformas comerciales Prosigna, que da servicio en los hospitales de Castilla y León, y Oncotype. No solo mejora los resultados de las que ya existen, sino que muestra criterios de cómo se realiza el cálculo del riesgo, aspecto que no se indica en las plataformas comerciales.

Otra de las mejoras con respecto a estas plataformas es que no se limita a asignar un riesgo al desarrollo de cáncer de mama, de alto o bajo, sino que se hace una estimación de riesgo de cero a cien, por tanto, aporta una información mucho más precisa.

RESULTADOS VALIDADOS

El predictor especifica la influencia de los genes seleccionados y su asociación con los biomarcadores estándar, es decir, muestra la importancia de cada gen a la hora de estimar el riesgo.

“Mediante esta investigación, el grupo ha identificado un conjunto de genes biomarcadores para una cohorte de 500 pacientes aproximadamente y además los resultados han sido validados en otra cohorte de tamaño similar”, recalca De las Rivas.

Este investigador subraya que “la ventaja sobre las plataformas comerciales actuales es que la predicción de riesgo se ha calculado asociándolo con los biomarcadores tumorales estándar, que son medidos por histopatología cuando se realiza un diagnóstico de cáncer de mama”.

La viabilidad de incorporar este nuevo test a la clínica oncológica es alta, dado que el coste para su elaboración es similar a otras técnicas rutinarias, ya que supone unos 3.000 euros.

Además, las mejoras que incorpora este nuevo test propuesto por los investigadores del Centro de Investigación del Cáncer repercutirían positivamente en la clínica porque se precisan más los criterios empleados en oncología para elegir un tratamiento u otro, en función del diagnóstico y pronóstico obtenido.

(SERVIMEDIA)30-JUN-2023 13:11 (GMT +2)MGR/gja

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tratamiento cáncer de mama

El nuevo medicamento contra el cáncer de mama que reduce un tratamiento a 5 minutos

El Ministerio de Sanidad ha dado luz verde a la financiación de Phesgo, una combinación de Perjeta (pertuzumab) y Herceptin (trastuzumab) a dosis fija con hialuronidasa, administrada mediante inyección subcutánea (SC) para el tratamiento del cáncer de mama HER2 positivo precoz y metastásico.

El cáncer de mama HER2 positivo es una forma particularmente agresiva de la enfermedad que afecta aproximadamente al 20% de las pacientesHasta ahora, este tratamiento se administraba por vía intravenosa y requería horas, frente a los minutos que representa la vía SC, manteniendo la misma eficacia. La vía SC es la preferida de los pacientes y profesionales sanitarios, y puede asociarse a una reducción de los costes sanitarios. Se trata de la primera formulación en oncología que combina los dos anticuerpos monoclonales, pertuzumab y trastuzumab, en un mismo vial para inyección SC.

Este tratamiento está disponible como un vial de dosis única para inyección SC y permite una administración más rápida que la intravenosa estándar de pertuzumab y trastuzumab. Su administración por vía SC requiere aproximadamente ocho minutos para la dosis de carga inicial y, aproximadamente, cinco minutos para cada dosis de mantenimiento posterior. Esto se compara con aproximadamente los 150 minutos que requiere la perfusión de una dosis de carga de Perjeta y Herceptin, utilizando las formulaciones intravenosas estándar, y entre 60 y 90 minutos de las perfusiones de mantenimiento posteriores de ambos medicamentos.

Tal y como ha señalado la doctora Beatriz Pérez Sanz, directora médica de Roche Farma España, “esta aprobación representa un importante paso adelante en el tratamiento de este tipo de cáncer de mama. La innovación que aporta permite reducir significativamente el tiempo que las personas pasan recibiendo la terapia estándar con pertuzumab y trastuzumab, contribuyendo potencialmente a minimizar el impacto que el tratamiento tiene en su vida diaria”.

En esta misma línea se manifiesta el doctor José Ángel García Sáenz, oncólogo médico del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, quien destaca que “gracias a esta nueva formulación, los pacientes pasan mucho menos tiempo en el hospital de día. No precisan estar mañanas o incluso jornadas enteras para recibir su medicación, algo muy importante teniendo en cuenta que deben acudir al hospital cada tres semanas para ello. A esto se añade que esta administración es menos invasiva y suele asociarse a menos riesgos frente a la vía intravenosa. Por explicarlo de una manera muy sencilla, es una manera de revertir una situación de enfermedad, haciendo sentir a estas mujeres menos enfermas”.

Por su parte, la doctora Eva Ciruelos, oncóloga médica de la Unidad Cáncer de Mama del Hospital 12 de Octubre de Madrid, hace hincapié en que “hay que tener en cuenta que el cáncer va a ser algo muy común en nuestra sociedad y, concretamente, el cáncer de mama, que es un tumor con más de 35.000 nuevos casos al año en nuestro país. Por lo que estos tratamientos tan prolongados es preciso que sean compatibles con el día a día de los pacientes, para que puedan ir a trabajar, cuidar de sus hijos o hacer las tareas cotidianas. Y para eso, sin duda, necesitamos que las terapias no solo sean eficaces, evitando que la enfermedad progrese, sino también que sean cómodas y que ayuden a conciliar la vida personal de los pacientes y, por supuesto, sin aumentar los efectos secundarios”.

Todo empezó hace 25 años

Hace 25 años, aproximadamente, los estudios con trastuzumab mostraron su eficacia para tratar a pacientes con cáncer de mama precoz, y para incrementar la supervivencia en aquellas con enfermedad avanzada. “Posteriormente -explica el doctor García Sáenz-, se vio que incorporar dos anticuerpos, es decir, añadir a trastuzumab pertuzumab, aumentaba la tasa de curación en etapas iniciales y la supervivencia y calidad de vida en aquellas con enfermedad metastásica muy avanzada. Esto supuso un hito en el manejo del cáncer de mama HER2 positivo. A partir de ahí, no hemos dejado de investigar y avanzar para curar a más pacientes o, al menos, prolongar la calidad de vida en aquellos casos en que la enfermedad no es curable”.

En este contexto, la doctora Ciruelos añade que “son dos fármacos, pertuzumab y trastuzumab, que ya estábamos utilizando y, precisamente, lo que permite la innovación es dar un giro a algo que ya funciona, añadiendo ventajas adicionales. Y es lo que se ha conseguido en este caso, más allá de su eficacia frente al tumor, que es lo que ya teníamos con la versión intravenosa”.

Estudio FeDeriCa

La aprobación se ha basado en los resultados del estudio fase III FeDeriCa, que demostró que el tratamiento con Phesgo producía niveles no inferiores de pertuzumab y trastuzumab en sangre, en comparación con la administración intravenosa de los dos medicamentos. Su perfil de seguridad, en combinación con quimioterapia, era comparable a la administración IV de pertuzumab y trastuzumab en combinación con quimioterapia. No se identificaron nuevas señales de seguridad, incluyendo ninguna diferencia significativa en la toxicidad cardiaca.

11 hospitales españoles han participado en los estudios clínicos que avalan la aprobación de esta nueva vía de administración. “La oncología española siempre está a la cabeza en investigación clínica y, gracias a la participación que hemos tenido en los ensayos con esta vía de administración, tenemos experiencia con este tratamiento subcutáneo, pese a que en España haya llegado tan tarde su financiación”, añade la doctora Ciruelos.

quimioterapia cáncer de mama

Aumenta el número de pacientes de cáncer de mama que pueden ser tratadas sin quimioterapia

Un tercio de las pacientes diagnosticadas de cáncer de mama HER2+ pueden ser tratadas con éxito sin quimioterapia, según un ensayo clínico internacional liderado desde España presentado en el congreso de la Sociedad Americana de Oncología Médica (ASCO, por sus iniciales en inglés) que se celebra en Chicago.

El estudio se enmarca en la tendencia de la oncología a tener cada vez más en cuenta la calidad de vida de las personas con cáncer sin comprometer las posibilidades de supervivencia a largo plazo, un campo en que el cáncer de mama está siendo pionero.

“El objetivo de supervivencia no es negociable. No sería aceptable una mayor calidad de vida a costa de una reducción de eficacia. Pero ahora disponemos de terapias que hace pocos años no teníamos y que en algunos casos pueden ser alternativas a la quimioterapia”, declara Javier Cortés, director del International Breast Cancer Center en Barcelona y Madrid, que ayer presentó los resultados del estudio en el congreso de Chicago.

El estudio se ha centrado en tumores HER2+, que representan entre el 15% y el 20% de todos los casos de cáncer de mama y que se caracterizan porque las células tumorales tienen una gran cantidad de receptores HER2. Cuando estos receptores se activan, envían al núcleo de las células la orden de multiplicarse, lo que favorece el crecimiento de los tumores. Pero hoy día se dispone de anticuerpos bloquean los receptores HER2 y frenan así la proliferación de las células tumorales.

Estos anticuerpos se introdujeron como complemento de la quimioterapia y hoy día se utilizan de manera habitual en el tratamiento de cánceres HER2+. Su alta eficacia “nos llevó a pensar que tal vez estamos administrando más tratamiento del que sería necesario a algunas pacientes, y que tal vez en algunos casos podríamos conseguir la misma eficacia sin quimioterapia”, declara Antonio Llombart-Cussac, jefe del servicio de oncología médica del hospital Arnau de Vilanova en Valencia, que ha dirigido la investigación junto a Javier Cortés.

En el ensayo clínico, que se inició en 2017, han participado 356 pacientes de siete países europeos. Todas habían sido diagnosticadas antes de que se produjeran metástasis y, por lo tanto, en un momento en que el cáncer era potencialmente curable.

Un tercio de las mujeres con cáncer de mama HER2+ pueden ser tratadas con éxito sin quimioterapia

El 20% fueron tratadas con quimioterapia antes y después de la cirugía tal como indicaban las guías de práctica clínica para el cáncer de mama HER2+. El otro 80% fueron tratadas con dos anticuerpos contra HER2+ pero sin quimioterapia, con la perspectiva de añadir quimioterapia más tarde si los anticuerpos no eran suficientes. En los casos en que sus tumores tenían receptores hormonales, además, recibieron terapia hormonal. Este diseño del ensayo clínico se eligió para poder comparar los resultados entre las pacientes tratadas con anticuerpos y las tratadas únicamente con quimioterapia.

Entre las 285 tratadas con anticuerpos, 227(el 80%) respondieron inicialmente al tratamiento, según se comprobó con una técnica de diagnóstico por imagen por PET. Después, al realizar la cirugía, se observó que quedaban células tumorales en 141 pacientes (el 49% de todas las tratadas con anticuerpos), por lo que se les administró quimioterapia. Las otras 86 (un 30%) tuvieron una respuesta patológica completa, lo que significa que no quedaba ningún rastro de tumor tras el tratamiento de anticuerpos.

Después de tres años de seguimiento, no se ha registrado ninguna metástasis entre las pacientes tratadas sin quimioterapia, según los resultados presentados en el congreso de Chicago. Solo una ha sufrido una recidiva localizada, que ha sido tratada y tiene buen pronóstico.

El 65% de las pacientes tratadas solo con quimioterapia han sufrido efectos adversos graves durante el tratamiento, frente al 13% de las pacientes tratadas sin quimioterapia.

“Estos resultados demuestran que podemos iniciar el tratamiento de todas las pacientes HER2+ sin quimioterapia, y añadirla posteriormente solo en los casos en que sea necesario, sin que esto afecte a sus perspectivas de curación”, declara Javier Cortés.

Esta tendencia a desescalar quimioterapia -la expresión que utilizan los oncólogos- se ha iniciado ya con los cánceres de mama HR+/HER2-, que representan alrededor del 70% de todos los casos de la enfermedad. En las pacientes en que el pronóstico en el momento del diagnóstico es bueno, el tratamiento se limita ahora en muchos casos a cirugía y terapia hormonal.

En cuanto al cáncer de mama triple negativo, que representa en torno al 15% de casos, hay proyectos en curso para valorar si las inmunoterapias y los innovadores fármacos ADC permiten reducir en un futuro el uso de la quimioterapia, informa Cortés.

Otros tumores en los que se están investigando tratamientos de desescalada de quimioterapia incluyen, entre otros, los de pulmón, cabeza y cuello y melanoma.

“A medida que disponemos de más opciones de tratamiento, podemos aspirar a aumentar la eficacia y reducir los efectos secundarios de manera individualizada para cada paciente”, señala el oncólogo. “La quimioterapia continúa siendo necesaria en muchos casos, pero hay otros en que podemos reducirla e incluso eliminarla”.

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recaída cáncer de mama

Llega a España un nuevo tratamiento contra el cáncer de mama que ayuda a combatir la recaída en los estados iniciales

Cada año se realizan unos 35 mil nuevos diagnósticos de cáncer de mama en España. El 93% se encuentra en estadios iniciales, pero aproximadamente una de cada cinco de estas pacientes sufrirá una recaída a lo largo de su vida. La farmacéutica Lilly ha presentado el nuevo fármaco ‘Verzenios’ (abemaciclib), que ya está disponible en España tras ser aprobado por la Agencia Europa del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés) y que supone un hito para el tratamiento de los tipos de cáncer de mama HR+ y HER2- en estadios iniciales de alto riesgo, ya que reduce el riesgo de recaída en este tipo de cáncer un 33,6 por ciento a los cuatro años con tan solo dos primeros años de tratamiento.

Este fármaco, que se presenta como primer y único inhibidor de ciclinas para el tratamiento adyuvante del cáncer de mama HR+ y HER2-, también puede reducir el riesgo de metástasis en un 34,1 por ciento en el mismo periodo y mejorar la supervivencia libre de enfermedad invasiva, es decir, el tiempo que transcurre desde que una persona inicia el tratamiento y aparece la primera recaída de la enfermedad.

“Es el primer avance en casi 20 años para este grupo de pacientes para disminuir el riesgo de recaídas”, ha remarcado el presidente de Lilly España, Nail Daoudha. Además, ha resaltado que este nuevo fármaco ha tenido, tanto en “su descubrimiento inicial como en su desarrollo clínico, un protagonismo sumamente importante en España” ya que ha contado con la colaboración del grupo I+D de Lilly España en su investigación y desarrollo.

Tipo de tumor más frecuente

El cáncer de mama con receptores hormonales positivos (HR+) y HER2- es el tipo de tumor de mama más frecuente ya que afecta al 70 por ciento de las pacientes. Además, dentro de este grupo, el 15 por ciento tienen alto riesgo de recaer, tal y como ha explicado la oncóloga médica y jefa del Servicio de Oncología Médica del Hospital Basurto de Bilbao, la doctora María Purificación García.

Con respecto al tratamiento que reciben las pacientes con estos tipos de cáncer, la doctora García ha explicado que “el tratamiento de la quimioterapia seguido de la hormonoterapia es el tratamiento estándar de las pacientes de alto riesgo con cáncer de mama precoz con receptores hormonales positivos (HR+) o HER2 negativo (HER2-)”. Entre los principales factores de riesgo de recaída en cáncer de mama luminal, la doctora García ha resaltado la edad, la menopausia, el tamaño tumoral ya que, a mayor tamaño tumoral, mayor riesgo de recaída, la presencia de ganglios axilares y la expresión de los receptores de estrógenos y progesterona.

Este nuevo fármaco se presenta como tratamiento adyuvante para estas pacientes y se suministra por vía oral diariamente y tiene una toxicidad muy reducida. El mecanismo de acción se basa en inhibir las ciclinas dependientes de kinasas CDK 4 y 6, moléculas que potencian la división de las células tumorales. Gracias a ello, se fomenta que estas células tumorales sufran un envejecimiento prematuro y mueran.

Escasos efectos adversos

En relación con la adherencia, la doctora García ha resaltado que es importante “que las pacientes tengan facilidad de acceso a las consultas” así como “buscar fármacos y tratamientos menos tóxicos pero igual de eficaces”. En este sentido, otro de los beneficios de este nuevo fármaco es su perfil de seguridad como terapia oral ya que, debido a su baja toxicidad, se puede tomar de forma continua, sin necesidad de descanso, y no interfiere en el funcionamiento de la terapia hormonal.

Asimismo, este nuevo fármaco destaca por sus escasos efectos adversos y la no permanencia de estos, es decir, todos ellos son reversibles, previsibles, manejables y limitados en el tiempo. Según ha destacado el presidente del Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) y jefe del servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón de Madrid, el doctor Miguel Martín, entre los efectos secundarios que puede producir abemaciclib están la diarrea o la fatiga, entre otros, pero que “todos desaparecen el día que se interrumpe el tratamiento a los dos años y no dejan secuelas”.

Por tanto, el doctor Martín ha afirmado que “el balance riesgo-beneficio de este tratamiento es muy importante” ya que tiene “una toxicidad esencialmente gastrointestinal, que se puede tratar y desaparece al cabo de los meses”. “Es de las novedades más impactantes para el cáncer de mama de las que hemos visto en los últimos años”, ha sentenciado.

Financiado por el sistema nacional de salud

Con respecto a la financiación de este nuevo tratamiento, el presidente de Lilly España ha explicado que “se ha llegado a un acuerdo con el Ministerio de Sanidad” por lo que será una “financiación directa” que “maximice el acceso del fármaco a todos los pacientes”. Además, el presidente ha añadido que “el precio es un buen reflejo del valor del medicamento”.

La financiación de este medicamento por el Sistema Nacional de Salud (SNS), tras la aprobación de la EMA, se basa en los resultados del estudio ‘monarchE’, que ha demostrado que el inhibidor de ciclinas, en combinación con una terapia hormonal, reduce el riesgo de recaída un 33,6 por ciento a los cuatro años con tan solo dos primeros años de tratamiento. Un beneficio que se incrementa con el tiempo de seguimiento a los tres o cuatro años.

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avances mamografías

Más rápidas, más seguras y menos dolorosas: así son las nuevas mamografías

“El aparato es diferente y no me ha dolido tanto”. Esto comenta Julia (nombre ficticio) de su última revisión: fue diagnosticada de cáncer de mama hace una década y se somete a una mamografía anual. A la tensión de la incertidumbre se le sumaba el dolor que el aparato le provocaba al comprimir la mama. Pero cambió de centro, el aparato era distinto y se llevó una agradable sorpresa.

No es la única. “En mi hospital cambiamos el mamógrafo hace cinco años y empezamos a notar que las mujeres que venían a hacerse su revisión no se quejaban tanto: venían asustadas y quedaban sorprendidas“, comenta Myriam Montes, radióloga del madrileño Hospital Clínico San Carlos.

Ella misma subió un vídeo a su Instagram mostrando las ventajas de la nueva máquina. La antigua ya había cumplido más de 15 años de servicio pero en su momento también supuso una revolución: “Fue de las primeras digitales que llegaron a España”, explica a EL ESPAÑOL.

En estas últimas dos décadas, la tecnología para realizar las mamografías ha avanzado enormemente. Tanto, que según Montes, portavoz de la Sociedad Española de Radiología Médica, las guías europeas de cribado del cáncer de mama, que se basan en “ensayos clínicos que se hicieron hace 20 años”, han quedado algo obsoletas.

En la actualidad, el cribado del cáncer de mama está recomendado para todas las mujeres entre 50 y 70 años. Cada 24 meses, se realizan la prueba, colocando la mama en una plancha que la aplasta para tomar imágenes radiológicas de la misma. Más allá de la colocación, la prueba dura solo unos segundos, pero para muchas mujeres parecían eternos.

Los nuevos aparatos, que comenzaron a llegar a nuestro país justo antes de la pandemia, son capaces de conseguir mejores imágenes, de forma más rápida y con menos presión en la mama. Además, el nivel de radiación es menor.

Aunque el nivel de radiación para lograr una imagen mamográfica es mínimo y no entraña, por sí solo, ningún riesgo, siempre es recomendable reducirlo en la medida de lo posible. Al irradiar menos la mama, Montes ve una oportunidad para ampliar la edad de cribado de forma segura, sobre todo en mujeres jóvenes, que “son más susceptibles a la radiación porque las células se replican más rápido en los tejidos jóvenes”, lo que aumentaría –teóricamente– la probabilidad de aparición de mutaciones causadas por la radiación.

De hecho, la Comisión Europea recomienda bajar la edad de cribado a los 45 años (en EEUU es a partir de los 40) y así se hace en varias comunidades españolas, si bien el panorama es muy heterogéneo e incluso puede diferir entre provincias.

De igual forma, el número y tipo de aparatos de mamografía no es nada uniforme, lo que condiciona su uso, pero la radióloga apunta al gran cambio que ha habido en los últimos años con la renovación de los equipos tecnológicos en la sanidad pública. Gran parte de los hospitales cuentan ya con mamógrafos avanzados y ya no necesitan externalizar este servicio a otras clínicas, tanto públicas como privadas, de forma que “los mismos radiólogos que hemos visto la mamografía vamos a citar a la mujer para la biopsia y en el mismo hospital se puede realizar el tratamiento y el seguimiento”.

Las controversias de las mamografías

El oncólogo César Rodríguez apunta que la realización de mejores cribados permite detectar y tratar antes los tumores. “Esto se traduce, en líneas generales, en tratamientos menos agresivos y una mayor posibilidad de curación”.

Además, con el aumento de la esperanza de vida, se está planteando la posibilidad de ampliar la edad de cribado por arriba, hasta los 75 años. Por debajo de los 45, sin embargo, “no está demostrado que sea una técnica rentable: el número de mamografías necesarias para detectar un solo tumor sería muy elevado, su impacto es pequeño”. Solo se vigilan aquellas mujeres con más riesgo que la población general: las que tienen antecedentes familiares o predisposición genética, por ejemplo.

Por encima de los 70 se realiza en las que han pasado ya por un cáncer de mama, que acuden a revisiones de forma periódica (generalmente, una vez al año en lugar de los dos del cribado general).

Con todo, Rodríguez, que trabaja en el Hospital Universitario de Salamanca y es vicepresidente de la Sociedad Española de Oncología Médica, reconoce que, pese a mejorar en los diagnósticos precoces, “sigue habiendo controversia sobre el impacto del cribado en la población”. Aunque algunos estudios muestran reducción de la mortalidad por cáncer de mama, en este punto no hay una conclusión definitiva.

Mientras tanto, el avance de los equipos hace más agradable pasar por este proceso de forma periódica. Aunque la mayoría de mujeres en el rango de edad recomendado acude a hacerse la mamografía, la ‘amabilidad’ de los nuevos aparatos puede contribuir a eliminar reticencias.

Myriam Montes apunta que el boca-oreja contribuye a ello, “las mujeres están muy informadas”, y aunque la pandemia supuso un parón, se ha regresado a la normalidad. “Existe la típica frase de ‘si esto fuera para un hombre ya se habría avanzado‘. La realidad es que se ha avanzado muchísimo y ahora los mamógrafos tienen que comprimir menos para obtener una imagen diagnóstica de calidad altísima, mucho más nítida. Nos podemos adelantar a un diagnóstico de cáncer de mama años antes de que aparezcan síntomas”.

embarazo cáncer de mama

Un estudio determina que parar la terapia endocrina para quedarse embarazada no eleva las recaídas en cáncer de mama

En mujeres con cáncer de mama hormonosensible que desean ser madres, pausar la terapia endocrina para intentar quedarse embarazadas durante un tiempo máximo de dos años no incrementa el riesgo de recaídas a corto plazo. Así lo avalan los resultados del ensayo clínico Positive, publicado en The New England Journal of Medicine, y coordinado en España por el Grupo Solti, de investigación clínica en cáncer, y por el Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (Geicam).

Tras tres años y medio de seguimiento, los resultados, que ya que se avanzaron en el último congreso internacional San Antonio Breast Cancer Symposium 2022 (SABCS), muestran un riesgo de recaída en estas pacientes del 8,9%, frente a un 9,2% en pacientes que no pausaron la terapia en busca de un embarazo.

Positive es el primer estudio prospectivo diseñado para dar respuesta a mujeres que se diagnostican de cáncer de mama en edad temprana y sin haber completado su deseo de ser madres. Se estima que entre el 40% y el 60% de las pacientes a las que se diagnostica un cáncer de mama a los 40 años o antes están preocupadas por su futura fertilidad.

CÁNCER DE MAMA CADA VEZ MÁS FRECUENTE EN MUJERES JÓVENES

“Sabemos que el cáncer de mama es cada vez más frecuente en mujeres jóvenes y, por tanto, coincide con el deseo de ser madre de muchas de ellas. Por esta razón, fertilidad y embarazo resultan preocupaciones importantes tanto para las pacientes oncológicas como para los investigadores”, comprende Manuel Ruiz Borrego, co-coordinador del estudio Positive en España, miembro de la Junta Directiva de Geicam y jefe de la Unidad de Cáncer de Mama del Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

Este nuevo estudio “abre la posibilidad de un embarazo seguro para aquellas pacientes con cáncer de mama que lo deseen, una vez que han realizado al menos 18 meses de terapia endocrina adyuvante”, señala Cristina Saura, coordinadora del estudio en España, miembro de la junta directiva de Solti y jefa de la Unidad de Cáncer de Mama del Hospital Vall d’Hebron y VHIO.

Hasta ahora la recomendación era empezar a buscar el embarazo pasados un mínimo de 5 años tras haber superado el cáncer de mama, y siempre que no hubiera habido recaídas. Según la experta, los resultados de Positive “pueden cambiar las guías clínicas actuales”, pero advierte de que “el seguimiento a largo plazo de estas pacientes será fundamental para corroborar estos datos”.

El presidente de Geicam, Miguel Martín, que es además jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Gregorio Marañón, advierte de que “este estudio da tranquilidad a los médicos y pacientes que ya anteriormente se decidían a una interrupción de la terapia endocrina, después de al menos dos años, para permitir un embarazo”.

“Ya se sabía que el embarazo no empeoraba el pronóstico de las mujeres con cáncer de mama. También muchos oncólogos debatíamos con las pacientes la posibilidad de interrumpir transitoriamente el tratamiento endocrino para permitir un embarazo muy deseado y lo hacíamos, pero ahora hay evidencia prospectiva que apoya esa opción”, sostiene el oncólogo.

ASÍ HA SIDO LA PARTICIPACIÓN ESPAÑOLA EN EL ESTUDIO

Para examinar el impacto de la pausa de la terapia endocrina con el objetivo de buscar un embarazo, el estudio Positive incluyó a 518 mujeres de 42 años o menos, procedentes de veinte países, con cáncer de mama de receptores hormonales (RH) positivos que deseaban quedarse embarazadas.

De estas, 72 pacientes procedían de 18 hospitales españoles y fueron reclutadas a través de los grupos de investigación Solti y Geicam.Antes de pausar su tratamiento, las pacientes habían completado entre 18 y 30 meses de terapia endocrina adyuvante. Además, se instó a las participantes en el ensayo que reanudaran el tratamiento endocrino tras un intento de embarazo o un paréntesis de su tratamiento hormonal de dos años para intentarlo.

Los datos actuales surgen tras un seguimiento de 3 años y medio. No obstante, los investigadores continuaran el seguimiento de las participantes en el estudio durante 10 años.

Curiosamente los resultados muestran tasas de concepción y parto que están a la par o son superiores a las de la población en general; de 497 mujeres a las que se hizo seguimiento para ver si se habían quedado embarazadas, 317 dieron a luz al menos a un hijo y nacieron un total de 365 niños, debido a embarazos múltiples o consecutivos.

CÁNCER DE MAMA Y EMBARAZO

Positive se inscribe en una línea de investigación que busca dar respuesta a las cuestiones sobre salud reproductiva de las pacientes con cáncer de mama. Se investiga además si existe una relación de causalidad entre el embarazo y la aparición de un cáncer de mama.

Así, el estudio Embarazo y Cáncer de mama (Embarcam), liderado por Geicam, permitirá tener una foto del llamado cáncer de mama gestacional, diagnosticado durante el embarazo o el año siguiente, con el objetivo de prever esta situación y diseñar estrategias encaminadas a lograr embarazos seguros.

En esta línea se quiere determinar la utilidad de la leche materna para la detección precoz del cáncer de mama. “Con el estudio de casos concretos hemos concluido que la leche materna serviría para detectar mutaciones cancerosas de forma más precoz que a través de la sangre, por ser la concentración de ADN mucho más elevada en la leche materna”, afirma Saura.

“Para confirmar estos datos, prevemos poner en marcha MMaterna, un estudio internacional cuyo objetivo será analizar el caso de las mujeres que se embarazan siendo mayores de 40 años o siendo portadoras sanas de una mutación genética que aumente su riesgo de padecer cáncer de mama para ver si somos capaces de diagnosticar el cáncer de mama de manera más precoz en el postparto a través de la lecha materna que mediante las muestras de sangre o estudios radiológicos convencionales”, resalta.