ensayo clinico cancer de mama

Un ensayo clínico consigue mejorar el cáncer de mama triple negativo con la combinación de dos fármacos

El Hospital Virgen del Rocío de Sevilla forma parte de este ensayo internacional que supone un avance significativo en uno de los subtipos más agresivos de la enfermedad

Un ensayo clínico internacional, en el que ha participado el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, ha mostrado que la combinación de dos medicamentos ha mejorado “de forma significativa” la evolución del cáncer de mama triple negativo avanzado, uno de los subtipos más agresivos de esta enfermedad.

Así lo ha señalado en una nota de prensa el centro hospitalario sevillano -el que más pacientes ha aportado de España a este estudio internacional-, que ha precisado que se trata del ensayo clínico de fase 3 ASCENT-04/KEYNOTE-D19, con 443 pacientes con cáncer de mama triple negativo avanzado o metastásico, positivo para PD-L1 y sin tratamiento previo.

La propuesta terapéutica ha consistido en combinar por primera vez estos medicamentos: el Sacituzumab Govitecan con el Pembrolizumab, una apuesta que ha sido avalada por la prestigiosa publicación científica The New England Journal of Medicine, ha indicado el Virgen del Rocío.

Los resultados muestran que las pacientes tratadas con esta pauta alcanzaron una supervivencia libre de progresión mediana de 11,2 meses, frente a los 7,8 meses en aquellas que recibieron quimioterapia más el Pembrolizumab, lo que supone una reducción del 35 por ciento en el riesgo de progresión o muerte.

Reducción del tumor

Además, el 60 por ciento de las pacientes tratadas con la nueva combinación experimentó una reducción significativa del tumor, frente al 53 por ciento del grupo de quimioterapia.

A estos resultados hay que añadir que las respuestas también fueron significativamente más duraderas: la duración media de la respuesta fue de 16,5 meses, casi el doble que con el tratamiento estándar.

Según los autores del estudio, entre los que se encuentra el doctor Javier Salvador Bofill, jefe del Servicio de Oncología Médica del Virgen del Rocío, estos resultados suponen “un avance relevante” y refuerzan el potencial de Sacituzumab Govitecan como opción de tratamiento en fases más tempranas de la enfermedad avanzada.

Entre los demás autores del trabajo se encuentran profesionales de centros de prestigio internacional en relación con el cáncer (Dana-Farber Cancer Institute, Harvard Medical School, Boston, la Universidad de Melbourne y del Queen Mary University of London, entre otros).

Mejora de la supervivencia

Aunque los datos de supervivencia global aún no son definitivos, los investigadores destacan que la combinación no solo retrasa la progresión de la enfermedad, sino que también permite mantener el tratamiento durante más tiempo, ya que se registraron menos interrupciones por efectos adversos en comparación con la quimioterapia convencional.

El perfil de seguridad observado se ajusta con el ya conocido de ambos fármacos y no se identificaron nuevos problemas de seguridad. Los efectos secundarios graves fueron similares en ambos grupos, pero las pacientes tratadas con Sacituzumab Govitecan tuvieron menos abandonos del tratamiento.

El cáncer de mama triple negativo representa aproximadamente el 15 por ciento de los casos y tiene un pronóstico especialmente desfavorable en fases avanzadas, con una supervivencia a cinco años en solo el 15 por ciento de los casos.

FUENTE: CADENA SER

cáncer de mama triple negativo

Descubren el motivo de la propagación del cáncer de mama triple negativo

Varios investigadores han dado con el motivo por el que el cáncer de mama triple negativo se propaga de manera más mortal.

Casi todos los tipos de cánceres son enfermedades muy graves y, por ello, se investiga de manera constante para entender mejor estos tumores y así encontrar tratamientos y optimizarlos. Recientemente, un estudio ha encontrado el motivo por el cual el cáncer de mama se propaga de la manera más mortal.

Varios investigadores de la Facultad de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, en Estados Unidos, han encontrado unas diferencias moleculares notables entre las células cancerosas que se adhieren a un tumor inicial y las que se dedican a generar tumores distantes en el cáncer de mama triple negativo, el más dañino de todos.

El cáncer de mama triple negativo, el peor

Los resultados de este estudio, publicado en la revista ‘Science Translational Medicine’, son prometedores. Llevado a cabo con modelos de roedor y tejidos humanos, podría ser crucial para la elaboración de nuevas técnicas que permitirían tratar el cáncer de mama de manera más efectiva, poniendo el foco sobre estas variaciones moleculares.

El doctor Andrew Ewald, uno de los líderes de la investigación, ha explicado que los tratamientos que se usan para combatir otros cánceres de mama “no suelen surtir efecto en el triple negativo”. Por ello, afirma que es “necesario” encontrar uno que funcione en un tipo de cáncer común en alrededor del 15% de los casos de cáncer de mama.

Lo que hace tan mortífero al triple negativo es que sus células no tienen banderas moleculares en su superficie que se enlazan con las hormonas estrógeno y progesterona y con una proteína que provoca la extensión del cáncer.

Actualmente, una gran cantidad de terapias contra el cáncer de mama se centran en esas banderas, pero el triple negativo no tiene. Por ello, el equipo de la investigación comparó las diferencias moleculares entre la zona cero del cáncer y en las que se propagaba.

El motivo de su propagación

Así, con los roedores y los tejidos humanos, llevaron a cabo unos métodos combinados de aprendizaje automático, imágenes de las células y estudios bioquímicos para dar con esas diferencias.

Por un lado, encontraron que las células de las zonas en las que se extiende el triple negativo son “muy resistentes” al tratamiento. Pero, por otro lado, descubrieron unas proteínas, llamadas vimentinas, que son necesarias para que estas células prosperen en estas zonas, algo que da esperanzas para encontrar un tratamiento.

Concretamente, las vimentinas proporcionan capacidad migratoria a las células del cáncer de mama triple negativo, y se encuentran en el esqueleto celular, es decir, en los huesos y la médula ósea.

De la misma manera, las propias células producen otra proteína, la cadherina E, presente en las células epiteliales, que les da una mayor supervivencia. Una vez tienen ambas capacidades mejoradas, las células del triple negativo pasan a llamarse células epiteliales mesenquimales híbridas (EMT).

Un posible tratamiento para el triple negativo

Tras un análisis de las moléculas implicadas en los estados híbridos de EMT, observaron que las células de las últimas zonas en las que el triple negativo se había expandido producían cinco proteínas llamadas factores de transcripción, que se dedican a fomentar la generación de otras proteínas involucradas en la extensión del propio cáncer.

Ahora mismo, los científicos están buscando la forma de bloquear los genes de los factores de descripción o sus proteínas derivadas para impedir la expansión del triple negativo. Además, investigan si este caso es único de este cáncer o si también se da en otros tipos.